Traducción de Andrea Valencia

Los maestros en San Francisco han comenzado a prometer dar sus cheques de subsidio federal a causa del coronavirus a personas indocumentadas en la comunidad.

“Nuestro sindicato ha peleado para defender los derechos de inmigrantes para apoyar a las familias necesitadas”, dijo Frank Lara, maestro de la escuela Buena Vista Horace Mann ubicada en la Misión. Lara propuso la idea al sindicato. “Como educadores, cuando nos capacitan en temas de equidad y justicia social, sabemos que tenemos que poner más atención, más recursos, más apoyo a la gente que está más necesitada”.

Después de solo un día de haber hecho la propuesta al sindicato, Lara ya había escuchado respuesta de casi 100 educadores que han prometido dar $35,000. Diez maestros han prometido dar el cheque de subsidio federal en su totalidad. Lara calcula que si los 6,000 miembros del sindicato dan solo 10% de sus cheques de asistencia federal, el sindicato podría recabar casi $360,000 en fondos, lo cual sería suficiente para casi el equivalente a 300 cheques de asistencia federal para individuos indocumentados. 

Lara y otros miembros del sindicato United Educators of San Francisco todavía tienen trabajo y seguro de salud hasta por lo menos el final del año escolar. “Nos sentimos muy privilegiados de poder recibir aun así un cheque en estos tiempos difíciles”, dijo. “Sabemos que eso es gracias a nuestra defensoría y al apoyo de nuestras familias”.

Lara ha prometido dar $1,000 del cheque que espera recibir por parte del gobierno federal. 

“Nadie ha dicho, bueno, los maestros deben ayudar a apoyar a las familias inmigrantes”, dijo Susan Solomon, presidenta de United Educators of San Francisco. “Es porque estamos decidiendo hacer lo que creemos que es lo mejor”. La contribución es completamente voluntaria y los educadores solo dan lo que pueden costear dar, si es que quieren. La mayor parte de los auxiliares educativos, dijo, normalmente no trabajan tiempo completo y muchos tienen otros trabajos adicionales. 

“También sabemos que algunas personas de la comunidad están batallando y realmente podrían usar los $1,200”, dijo Solomon. “También queremos asegurarnos de tener compasión entre nuestros propios miembros, y si hay alguien que no puede dar el dinero, es comprensible que no puedan hacerlo”.

Otro contribuidor es Jael Castro, quien es maestra de estudiantes de cuarto grado en la escuela Buena Vista Horace Mann. Castro dijo que envía mensajes de texto a los padres todos los días y escucha directamente de ellos sobre la crisis que ha causado la pandemia del coronavirus y las medidas que se han tomado para contenerlo. 

“Me llaman las familias y me dicen “maestra, qué podemos hacer””, dijo. 

Castro y otros también ven una gran injusticia en la decisión tomada de excluir a trabajadores sin un número de seguro social de los cheques federales de asistencia, a pesar de las contribuciones que hacen a la economía y el alto grado de vulnerabilidad a contraer el virus y perder sus ingresos. 

“Mucha gente ahora está perdiendo sus trabajos, los están despidiendo, no van a obtener un cheque de asistencia federal como los otros. Es injusto”, dijo Luz Rodríguez, presidenta de la asociación de padres y madres de familia y del ELAC, Comité Asesor para los Estudiantes del Idioma Inglés en la escuela Buena Vista Horace Mann. “Nuestra comunidad lo necesita, y año tras año se las ven difícil”. 

Los inquilinos indocumentados a menudo viven con familias enteras en una sola habitación, subarrendando sin protección de un contrato arrendatario, dijo Castro. Las familias con quien trabaja están preocupadas por el dinero para la renta, la comida y el cuidado de niños. Mission Local informó que las familias indocumentadas están enfrentándose a un futuro muy incierto a medida de que avanza la pandemia, ya que no podrán acceder a ayuda debido a su estatus migratorio

“Es vergonzoso que tengamos que hacer esto. Me enoja mucho que tengamos que hacer esto”, dijo Castro. “La gente indocumentada contribuye mucho a esta economía. No es solo una mala decisión para la economía, sino que además es inhumano”.

Coordinación con funcionarios

Castro dijo haber prometido $500 del cheque que recibirá para darlo a personas indocumentadas en San Francisco y el resto será para ayudar a su madre. 

La información a detalle sobre la distribución de los fondos todavía está en negociación, dijeron Lara y Solomon. Rodríguez sugirió que los administradores del fondo intenten identificar una forma para que beneficiarios reciban el dinero sin exponer su estatus migratorio, a través de los números que utilizan para declarar impuestos, conocidos como ITINs.

El sindicato ha estado coordinando con el supervisor Shamann Walton, quien el martes propuso la creación de un fondo específicamente para familias indocumentadas para poder usar el dinero de los cheques de asistencia federal que recibirán los maestros. 

Lara declaró que es crucial la participación de los legisladores. “Esto tiene que ser un movimiento político que exija derechos para las familias indocumentadas”, dijo.

Solomon dijo estar lista para recibir preguntas de los empleados en otros sectores que deseen saber si el fondo está abierto a contribuciones de personas que no sean maestros. En efecto, el fondo podrá recibir dinero de personas en otros sectores. Solomon espera que la estrategia del sindicato se propague en otros lados. 

“Esperamos que esto sea algo que otros sindicatos de maestros y otros sindicatos en general puedan hacer y seguir como modelo”, concluyó. 

Este artículo fue publicado en San Francisco Public Press