Para las víctimas de violencia doméstica, refugiarse en casa puede convertirse en un mayor maltrato


Traducción Por: Anabelle Garay

Las organizaciones que trabajan con víctimas de violencia doméstica dijeron temer que la orden de resguardo en casa ha dificultado que las víctimas pidan ayuda, lo que brinda más control a los abusadores quienes les dificultan sus propios trabajos aun más.

“Está es la realidad: nuestra línea telefónica no deja de sonar”, dijo Kathy Black, directora ejecutiva de La Casa de las Madres, una organización en la ciudad que responde a los pedidos de ayuda de las víctimas de violencia doméstica, disponible las 24 horas al día, los siete días de la semana.

“Escuchamos historias de personas a las que les dicen ‘si sales, no te dejaré volver a entrar … no tienes permitido salir'”, dijo Black. “Escuché a la gente decir que piensan que hay una ley marcial”.

Si bien su línea telefónica en La Casa de las Madres no ha visto un aumento en las llamadas, a ella le preocupa lo que esto significa.

“Muchas mujeres probablemente no puedan hacer una llamada telefónica si se están quedando en casa”, dijo. “No tienen un lugar propio desde el cual llamar y si su agresor se entera de que están pidiendo ayuda, puede que solo se intensifique lo que ya es una mala situación”.

La directora de la línea directa nacional contra la violencia en el hogar también dijo no haber visto un aumento en las llamadas que reciben de todo el país.

“Sin embargo, estamos viendo un aumento en el número de sobrevivientes que nos contactan con la preocupación del COVID-19 y cómo su pareja abusiva está aprovechando la situación del COVID-19 para aislar, coaccionar o intensificar el miedo en la relación”, dijo Katie Ray-Jones, directora ejecutiva de la línea directa nacional.

“Entre el 10 y el 24 de marzo hemos tenido 951 contactos que han hablado del COVID-19”, dijo Ray-Jones.

“Simplemente estar en casa con la persona que inflige el abuso definitivamente puede intensificar las cosas”, dijo Mary Martínez, directora asociada de Women Organized to Make Abuse Nonexistent o WOMAN, Inc. en SOMA.

Martínez dijo que COVID-19 y la orden de resguardo en casa han tenido algunas consecuencias únicas. “Supimos de alguien que intentaba abandonar su situación y al marcharse y su pareja abusiva los siguió por un tiempo porque no había tráfico”, dijo Martínez. “Afortunadamente, esta persona pudo llegar a un lugar más seguro y perder a su pareja abusiva en el camino”.

En WOMAN, Inc., Martínez dijo haber visto un ligero aumento en la cantidad habitual de llamadas.

“Lo que está en aumento es la intensificación que ocurre en los hogares”, debido al estrés y la ansiedad adicionales, dijo.

“Ya es estresante salir y comprar alimentos … tener a los niños allí todo el día, todos los días, y se espera que los eduquen en casa, simplemente se suma para todos”, dijo Martínez. “Lamentablemente, a veces puede terminar en una pareja abusiva desquitándose con el sobreviviente”.

Ray Jones agregó: “En los hogares donde el abuso ya está ocurriendo, y hay un impacto financiero negativo o estrés adicional en el hogar, generalmente vemos una mayor frecuencia de incidentes de abuso y una mayor gravedad en el abuso”.

Martínez dijo que puede ser peor para las comunidades de color y la comunidad LGBTQI +, quienes podrían no tener recursos básicos disponibles a la mano.

“Para los que se enfrentan a situaciones difíciles como vivir en una relación abusiva, el estar en cuarentena es una capa adicional de riesgo”, dijo Nicole Santamaría, directora ejecutiva de El / La Para TransLatinas, con sede en Mission. “La crisis real que COVID-19 trajo a nuestra comunidad trans ha sido bastante desafiante”.

Santamaría dijo estar especialmente preocupados por aquellos que son más vulnerables, como a los que les falta techo, padecen problemas de salud mental o del sistema inmunológico y los que recientemente han quedado desempleados debido a la pandemia.

Todas las organizaciones sin fines de lucro tienen que reinventar la forma en que se comunican y consuelan a sus clientes, utilizando el teléfono y las reuniones en Zoom.

“Todos estos lugares a los que normalmente va la gente y pide ayuda no están abiertos”, dijo Black, de La Casa de las Madres.

“Muchos de nuestros clientes que caminan desde la Misión, se detienen, toman una taza de café, hablan con alguien, obtienen algunos recursos para el día y salen, esto ya no es una realidad”, dijo Black. “Ya no.”

Se supone que el mandato de resguardo en casa finalizará el 7 de abril. Pero con la posibilidad de extender el mandato por más tiempo, las líneas directas y organizaciones de violencia doméstica están buscando mejores formas de comunicarse con aquellos que no puedan hacer llamadas telefónicas o enviar mensajes de texto para pedir ayuda.

“En este momento no tenemos un plan de largo plazo”, dijo Martínez. “Se trata más de seguir haciendo lo que estamos haciendo y adaptarlo y cambiarlo a medida de que pasa el tiempo y de que escuchamos de la gente”.

Anteriormente, Martínez dijo que para coordinar con su colega, simplemente se volteaba en su silla hacia donde su compañero estuviera sentado. Esa simple coordinación es ahora otro desafío que enfrentan ya que trabajan virtualmente. También dijo que es posible que sea más abrumador para los sobrevivientes aprender a navegar por los nuevos sistemas.

“Ha sido un desafío para ellos no reunirse en persona con individuos del personal”, dijo Martínez. “Mis compañeros de trabajo están consultando con ellos todas las semanas para asegurarse de que todo esté bien”.

Las horas de asesoramiento directo para los sobrevivientes en La Casa de las Madres y WOMAN, Inc. ahora son por teléfono o en línea.

“A veces, solo una voz amigable en el otro lada de la línea o mensajes de texto es reconfortante”, dijo Black.

Pero ella sabe que incluso contactar a alguien puede ser difícil.

“Ayer me encontré diciéndole a la gente, siento mucho que estés pasando por esto. No cuelgues, te voy a poner en contacto con alguien “, dijo Black, y se dio cuenta de que algunos habían pasado por diferentes agencias sin recibir ayuda.

“Mi corazón se rompe de tanta gente que no puede entrar por la puerta y buscar ayuda”, dijo.

Recursos:

Línea directa 24/7 de WOMAN, Inc.: (877) 384-3578. También publican recursos en su página de Facebook y en su Instagram, @woman.inc, para quienes no pueden hacer una llamada de inmediato.

La Casa de las Madres líneas de crisis 24/7: (877) 503-1850 y (877) 923-0700.
Su línea de texto: (415) 200-3575. El centro de asesoramiento para visitas de La Casa de las Madres está cerrado hasta el 7 de abril, pero su refugio aún está abierto para los sobrevivientes que necesitan ayuda.

Los sobrevivientes pueden llamar a la línea telefónica The Hotline al 1-800-799-7233 o chatear en línea a través de su sitio web en www.thehotline.org, o enviar un mensaje de texto que diga “loveis” al 22522.
“La línea directa (The Hotline) puede ayudar a apoyar a las víctimas y los sobrevivientes y ofrecer estrategias para mantenerse a salvo en su situación única”, dijo Kay-Jones. “Podemos determinar qué recursos están disponibles ya”.

Martínez también quería recordarles a las organizaciones que trabajan con sobrevivientes que actualicen sus programas y horarios en el Domestic Violence Information and Referral Center  para actualizar el censo de refugios y coordinar mejor con todas las organizaciones miembro para acceder a la ayuda para las sobrevivientes que llaman todos los días.

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