The COVID-19 mobile testing site at the Tenderloin Recreation Center on May 20, 2020. Photo by Michael Toren.

Traducción por Anabelle Garay

La supervisora ​​Hillary Ronen está proponiendo una legislación que protegería a los trabajadores de ser despedidos si dan positivo por COVID-19.

Ronen, quien representa al Distrito de la Misión, planeaba presentar la legislación en la reunión de la Junta de Supervisores del martes, según informó su oficina. Al proteger a los trabajadores, la llamada “Ley SAFER” ayudaría a alentar a los trabajadores esenciales a hacerse la prueba sin temor a ser despedidos si la prueba resultara positiva. 

“Para muchos trabajadores de San Francisco, especialmente los trabajadores con salarios bajos, existe una reticencia seria y legítima a hacerse una prueba de detección de COVID-19 si creen que darán positivo y necesitarán ponerse en cuarentena, lo cual podría llevarlos a ser despedidos de su trabajo”, dijo Ronen en un comunicado. 

Ese miedo a hacerse la prueba y la disposición de los trabajadores a ponerse en peligro se hizo evidente durante un estudio de UCSF de una zona en el Distrito de la Misión que evaluó a miles de residentes y encontró que el 95 por ciento de los que dieron positivo eran latinos. 

Al realizar actividades de divulgación para el proyecto, los investigadores y el Grupo de Trabajo Latino sobre COVID-19, una coalición de organizaciones comunitarias, descubrieron que algunas personas no querían hacerse la prueba por temor a las repercusiones en su vida diaria y situación laboral. 

“Durante estos tiempos de incertidumbre económica, las personas no están dispuestas a hacer nada que pueda poner en riesgo su capacidad de trabajar y percibir un ingreso, incluso si eso significa renunciar a algo tan importante como una prueba de detección de COVID-19”, agregó Ronen. 

Si se aprueba, la Ley SAFER haría ilegal que los empleadores “despidan, amenacen con despedir, degraden de cargo, suspendan, disciplinen, reduzcan las prestaciones o beneficios laborales o discriminen de cualquier manera” a los trabajadores que tengan COVID-19 y tengan que estar en cuarentena. 

Si un trabajador cree que sus derechos han sido violados conforme a la ordenanza, el trabajador puede presentar una queja ante la Oficina para el Cumplimiento de Normas Laborales de San Francisco, que posteriormente investigaría y encontraría una “solución adecuada” , como requerir al empleador que vuelva a contratar al trabajador, que se paguen los salarios caídos y posiblemente dar multas por violaciones posteriores.  

La medida propuesta complementaría otro programa que Ronen lanzó hace dos semanas, que brinda apoyo de ingresos a los trabajadores durante dos a cuatro semanas si necesitan estar en cuarentena. 

“Los trabajadores esenciales han mantenido a  la ciudad funcionando durante este tiempo peligroso, a riesgo y, a veces, a costa de su propia salud”, dijo Susana Rojas, del Grupo de Trabajo Latino sobre COVID-19. “Es fundamental que los trabajadores, especialmente los trabajadores esenciales y otros que no pueden trabajar de forma remota, puedan acceder a las pruebas y estar en cuarentena cuando sea necesario sin tener miedo, para así contener la propagación de COVID-19 y permitir la reapertura segura de otros negocios”.

Julian Mark

Julian grew up in the East Bay and moved to San Francisco in 2014. Before joining Mission Local, he wrote for the East Bay Express, the SF Bay Guardian, and the San Francisco Business Times.

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