Traducido por Andrea Valencia

Se había programado para las 2:30 p.m, pero una hora y medía más tarde el tema a discutir sobre si se debe o no desarrollar un plan de servicios de cuidado médico a nivel municipal todavía no se encuentra en el calendario. Los sospechosos habituales rondan afuera –Kevin McCormack, de relaciones públicas para el Centro Médico California Pacific (CPMC, por sus siglas en Inglés), Nato Green, de relaciones públicas para la Asociación de Enfermeras de California, y el grupo de adolescentes desgarbados de la Asociación China Progresista, a quienes un ministro con bufanda blanca fuerza a irse de una boda que sucedía en las escaleras superiores del Ayuntamiento.

Los orígenes del plan maestro de cuidado médico son ambiguos –la confusión en gran parte se debe a la peleada batalla sobre los planes para desarrollar un Centro Médico California Pacific de 15 pisos en el lugar donde había un antiguo hotel en Cathedral Hill en el Tenderloin, mientras que al mismo tiempo se disminuye la cifra total de camas en el hospital de St. Luke en la Misión.

¿Será cierto que –tal y como dijo la Asociación China Progresista- que St. Luke necesitaba mantenerse funcionando o crecer para poder atender las necesidades de la Misión, Bayview y el Excelsior? Hoy día, el Excelsior sólo tiene acceso al Hospital General de San Francisco y St. Luke como opciones. ¿Será verdad que un hospital de 15 pisos en Cathedral Hill salvaría vidas (al ofrecer un lugar céntrico para especialistas y equipo) o aceleraría su propósito (al centralizarse tanto que los pacientes que podrían haberse atendido en hospitales más pequeños del barrio como St. Luke morirían atrapados en el tráfico antes de poder ser tratados? ¿Qué tipo de hospital quisiéramos tener construido cuando suceda el próximo gran terremoto?

“Hemos fracasado –este gobierno municipal ha fracasado- míseramente  para crear un amplio plan que atienda el cuidado médico en la ciudad”, dijo Ron Miguel, Presidente de la Comisión de Urbanismo en la audiencia para comentarios públicos para la Revisión de Consecuencias Medio Ambientales de los planes de California Pacific, los cuales se extendieron a una peleada batalla de 6 horas entre un grupo que incluía, pero no se limitaba a: California Pacific, la Asociación de Enfermeras de California, el Sindicato Local 38 de Fontaneros, el SEIU, la Coalición de Buenos Vecinos y la Asociación de Vivienda de la Comunidad.

“Estamos en el océano en una balsa sin remos”, dijo Miguel. “Y nos estamos guiando por el instinto. Lo cual es extremadamente desafortunado, y extremadamente molesto”.

El plan maestro actual tomaría un año para poderse poner en papel –una construcción en conjunto con el Departamento de Salud Pública, el Departamento de Urbanismo, varios proveedores de cuidado médico en la ciudad y varias organizaciones comunitarias. Entraría en vigor para cualquier propuesta para un edificio de cuidado médico con más de 10,000 pies cuadrados. Aunque la junta de supervisores puede invalidar las decisiones, dichas decisiones tendrían un poder regulatorio.

Le Tim Ly, organizador de la comunidad con la Asociación China Progresista, dijo que el plan maestro de cuidado médico, si es que se desarrolla, será más importante que las discusiones individuales por mantener al Hospital St. Luke abierto y funcionando con la capacidad de 229 camas que posee en la actualidad; sería más importante que mantener los hospitales locales que disminuir la cantidad de cuidado caritativo que ofrecen.

El plan es importante porque hay dinero involucrado –destinado a las partes con un lento avance en San Francisco en cuanto al plan federal de cuidado médico. Un plan maestro que delimite qué barrios necesitarán un mejor cuidado médico enviaría definitivamente dicho dinero en dirección a los barrios del sureste a los cuales Ly apoya.

El obstáculo que en realidad existe para poder hablar del plan es la biblioteca de North Beach.

Por fin dan las 5:15 p.m. –casi tres horas después de lo esperado y 18 minutos después del primer lanzamiento del juego de la Serie Mundial.

“Van 0-0”, anuncia un hombre en la sala a nadie en particular. Los suspiros de alivio se pueden escuchar.

“Ya sé que todos tenemos un juego que ver”, dijo David Campos. “Así que seré breve. Esto nos permite hacer las cosas para las que fuimos elegidos –asegurarnos que todos los residentes de San Francisco tengan acceso por igual al cuidado médico”.

Por ejemplo, dijo Campos, la ciudad necesita médicos de cuidado básico en cada barrio  para que un edificio que pueda ofrecer oficinas de cuidado básico pueda pasar por el proceso de permisos para edificios más rápido que un edificio que no lo necesita. Y con eso, es hora de los comentarios del público.

Se les da la palabra a los adolescentes primero por ser noche de escuela. Las habilidades oratorias de los adolescentes están mejorando de manera alentadora. La política local a menudo es un juego de cifras –una cuestión de poner tantos cuerpos humanos enfrente del micrófono para comentarios públicos como sea posible- y los adolescentes son dichos cuerpos.

A principio del verano, los adolescentes ofrecían discursos casi iguales hechos con frases pegajosas en tonos monótonos. Ahora han comenzado a improvisar un poco. Algunos de ellos cuentan historias –de familias en salas de emergencia, de familias cuyo tratamiento se complica debido a la falta de intérpretes médicos. La aburrición de escuchar a los más robóticos cómo se las arreglan para expresarse y verlos avanzar de manera lenta pero segura es verlos aprender el arte de la oratoria.

Una vez que los adolescentes han terminado, los adultos se apoderan del micrófono –las personas de relaciones públicas y los organizadores de la comunidad a favor del plan maestro, y la gente de relaciones públicas de Kaiser Permanente y la Cámara de Comercio de San Francisco y el Cuidado Médico Católico quienes, no necesariamente están en contra del plan, pero piden de manera universal por un periodo de tiempo indeterminado para poder continuar con las negociaciones.

“Admiro lo que Kaiser está haciendo”, dijo Sophie Maxwell a Randy Wittorp, Director de Asuntos Públicos para Kaiser, después de que Wittorp hubiera discutido que un plan maestro podría hacer que el cuidado médico no estuviera en San Francisco. “No son un hospital que no pueda. Son un hospital que sí puede. ¿Han tratado de pensar en una forma en que podamos hacer esto? Todos ustedes planean por años y años. Como ciudad, necesitamos hacer lo mismo. Sin planeación habría caos”.

“Lo que necesitamos es más tiempo”, dijo Wittorp.

“Entiendo”, dijo Maxwell. “Pero si hacemos un proceso de planeación, si tenemos un plan va a estar más claro. Como ciudad tenemos la responsabilidad de ver cómo vamos a ofrecer el mejor cuidado médico a cualquier persona en nuestra ciudad”.

“Vemos la necesidad de planearlo”, dijo Wittorp.

“No tenemos mucho tiempo”, dijo Maxwell.

“Tomó diez y ocho meses el establecer un plan de cuidado médico en Washington por algo”, dijo una mujer de relaciones públicas a lado de Wittorp. “Nuestro departamento de salud está acostumbrado a planear para el 20 por ciento de la población, no el 80”.

“Hemos estado hablando de esto con la industria por al menos seis meses”, dijo Campos. “En algún momento vamos a tener que decidir qué hacer”.

“El departamento de urbanismo ofreció este a cinco”, dijo Maxwell. “Esto es algo que obviamente creen que necesitamos”.

“Estamos preocupados”, dijo la mujer a lado de Wittorp, “de que esto vaya a aumentar los costos en un momento en el que nos están pidiendo que los costos bajen. Ustedes no entienden lo que hemos tenido que sobrevivir con la oficina de proceso de urbanismo a nivel estatal en California”.

“Entiendo”, dijo Maxwell, “pero esa es la razón por la cual planear en sí mismo ayuda a disminuir costos. ¿Por qué cree que CPMC no ha participado durante tanto tiempo? Si tuviéramos algo, hubieran entendido la importancia de St. Luke. Planear es una de las cosas más importantes que uno puede hacer”.

“Creo que eso es lo que está sucediendo aquí”, dijo Campos, “lo que pasa es que hay gente que realmente cree que la ciudad no debe tener un papel en planear el futuro del cuidado médico”.

Campos y Mar quieren votar esa misma noche. Maxwell quiere posponer el voto a la siguiente semana para darle a los representantes del cuidado médico un tiempo para poder crear “siete o diez” sugerencias específicas sobre lo que quieren ver en el plan. Chiu quiere posponer el voto, pero sólo por una semana.

“Cuando uno tiene una industria que ha tenido 6 o 7 meses, es difícil ver cómo dos semanas van a poder marcar una diferencia”, dijo Campos. “La razón por la que la comisión de salud no ha actuado es porque los hospitales han estado protestando. Es como Ammiano dijo –si la industria tuviera oportunidad de escoger, no tendríamos Healthy SF. Creo que deberíamos votar hoy”.

“Bueno, el Supervisor Chiu y yo no estamos listos”, dijo Maxwell. Anuncia el voto: dos a favor y uno en contra. El voto se pospone hasta el 15 de noviembre.

“¡Los Gigantes!” se escucha una voz en la sala “¡3 y vamos ganando!”

La gente en la sala grita de alegría. La gente agarra sus portafolios y bolsas y así como así la gente se va.