Mission Local está publicando artículos de la campaña electoral para cada uno de los principales contendientes en la carrera por la alcaldía, alternando entre los candidatos semanalmente hasta noviembre. Esta semana: Mark Farrell. Lea los artículos anteriores aquí.
¿El tema más polémico del debate del jueves sobre la alcaldía, organizado por KQED y el San Francisco Chronicle? La corrupción ocupó un lugar destacado, con varios candidatos presentando sus propias propuestas para abordarla.
Los cinco candidatos: la alcaldesa London Breed, Daniel Lurie, Mark Farrell, Ahsha Safaí y Aaron Peskin, llevan meses tratando de diferenciarse los unos de los otros. Pero, a medida que se acercan las elecciones del 5 de noviembre, se están volviendo cada vez más agresivos, y el jueves no dudaron en señalarse los unos a los otros.
Breed fue la primera en ser criticada. La moderadora Marisa Lagos, corresponsal política de KQED desde hace muchos años, preguntó – por qué los medios de comunicación habían tenido que investigar para destapar varios escándalos de corrupción durante su mandato, incluidas las recientes revelaciones sobre los gastos indebidos de la Iniciativa Dreamkeeper.

Breed trató de distanciarse de los escándalos, que involucraban a su amiga de muchos años Sheryl Davis, y a un programa que Breed impulsó. La Iniciativa Dreamkeeper fue un esfuerzo posterior al caso de George Floyd, para invertir decenas de millones anuales en la comunidad negra de San Francisco, creado por Breed y la supervisora del Distrito 10 Shamann Walton. Davis ha sido aliada de Breed durante años.
Sin embargo, el jueves, aunque aceptó que la responsabilidad recae sobre ella, Breed trató de hacer que las acusaciones de corrupción parecieran una parte inevitable de la gestión municipal.
“San Francisco tiene 34,000 empleados y, de vez en cuando, hemos tenido problemas con algunos de ellos”, dijo Breed. “Y quiero ser muy clara, me he hecho responsable. Inmediatamente pedí, y recibí, su renuncia”.
Peskin, que habló después de Breed, utilizó esas acusaciones para promover su propia iniciativa política: La Propuesta C, que crearía un inspector general para erradicar la corrupción en San Francisco.

A pesar de las oportunidades para criticar, Peskin fue el único en aprovechar y atacar directamente a Breed por los recientes escándalos. “Escucha, Marisa, mientras estos candidatos están ocupados culpándose y señalándose entre ellos, yo soy el único en este escenario que ha trabajado de manera constante en el tema de la corrupción pública”, afirmó Peskin.
El debate se celebró en la espaciosa sede de Mission del gigante de la radio pública KQED. En una esquina normalmente tranquila, en las calles Mariposa y Bryant, se reunieron al menos veinte voluntarios con carteles de la campaña. Este debate, probablemente el último con la participación de todos los candidatos principales, fue quizás, el más esperado de la temporada electoral.
El equipo de campaña de Breed y Lurie se ubicó en esquinas opuestas, ondeando carteles mientras los autos pasaban tocando el claxon. Cerca de ellos, unos veinte empleados descontentos con KQED se congregaron para protestar, alegando una subcontratación ilegal y la centralización de los puestos de trabajo en ingeniería de televisión. Aproximadamente 170 asistentes se encontraban entre ambas multitudes.
De vuelta al escenario del debate, una vez iniciado el foro, Farrell también se enfrentó a una buena dosis de críticas por sus propios dilemas éticos.

“Se le ha acusado de actuar a la ligera con las normas de financiamiento de las campañas. Todo está relacionado con la recaudación de dinero de sus amigos ricos”, dijo Lagos, en alusión a las numerosas acusaciones que han surgido durante esta temporada electoral: Farrell ha utilizado fondos de su comité de votación para subvencionar su campaña a la alcaldía eludiendo los límites de las donaciones, Farrell ha solicitado donaciones a entidades sin fines de lucro con negocios ante el Ayuntamiento, Farrell ha sido multado en el pasado por infracciones de las normas de financiación de campaña.
“¿Por qué los votantes deberían confiar en usted para limpiar la casa?” preguntó Lagos.
Farrell respondió como de costumbre: “Porque todas y cada una de las cosas que he hecho en mis campañas han sido aprobadas, examinadas y firmadas por mis abogados”, dijo.
Pero eso “no significa que sea necesariamente legal”, interrumpió Lagos, riendo junto con el público. El asesoramiento jurídico no es definitivo, agregó.
Lagos trajo a la conversación la multa de $191,000 dólares que Farrell recibió en el 2016 por mala conducta durante su campaña como supervisor en 2010. En ese momento, era la multa más grande que la Comisión de Ética había impuesto.
Farrell respondió que después de años de investigación, fue exonerado a nivel estatal, y su multa local se redujo a $25,000. “Para mí, es importante cumplir las normas”, dijo Farrell.
En lugar de abordar las otras acusaciones, Farrell cambió de rumbo y empezó a criticar a Breed. “Es agradable ver por fin a la alcaldesa Breed en un debate después de haber estado eludiéndolos durante las dos últimas semanas”, dijo, antes de enumerar una serie de males que atribuye a la actual administración, como el “nivel récord de delincuencia” y el aumento de las personas sin hogar.
La situación de las personas sin hogar es contradictoria; aunque el número total de personas sin hogar aumentó un 7% desde 2022, según un recuento puntual publicado a principios de este año, la cantidad de personas que viven en la calle disminuyó un 13%, marcando la tasa más baja de la ciudad en una década.
En cuanto a la delincuencia, Farrell se equivocó rotundamente: disminuyó el año pasado tras un repunte después de la pandemia, y se ha reducido 32% desde principios de 2024. En San Francisco, como en la mayoría de las ciudades estadounidenses, los delitos denunciados son mucho menores que en décadas pasadas.
En su refutación, Breed destacó esto y criticó fuertemente las estadísticas del breve mandato de Farrell como alcalde en 2018: “Los delitos contra la propiedad eran un 70% más elevados cuando Mark fue alcalde temporal. Los robos de automóviles aumentaron un 150% durante su mandato, y el crimen violento fue casi un 40% más alto. Los campamentos de tiendas de campaña incrementaron más del 60%”, afirmó.
“Estamos viendo cómo nuestra ciudad se recupera, y él está tratando de hacernos retroceder, y no vamos retroceder”, añadió Breed, repitiendo un trillado sentido de recuperación que ha utilizado una y otra vez durante esta campaña, además de emplear una sutil referencia a un eslogan que la vicepresidenta Kamala Harris repitió durante la contienda presidencial contra Donald Trump.
Pero dos candidatos adoptaron la postura de que las estadísticas no importan o son falsas, e incluso que citarlas es un insulto. Farrell dijo- “si crees en esas estadísticas, tengo un puente que venderte”, mientras que Safaí dijo a Breed que -“decir constantemente a la gente que la delincuencia ha bajado es manipulación psicológica… Tenemos que dejar de manipular psicológicamente a la gente trabajadora de San Francisco, alcalde Breed”.
Los ataques en la primera ronda de respuestas marcaron la pauta del debate de una hora de duración: Breed y Farrell se atacaron repetidamente el uno al otro, y en ocasiones atacaron a Daniel Lurie; Peskin y Safaí, que ocupan el cuarto y quinto lugar en la mayoría de las encuestas, ellos quedaron en segundo plano.
Las reglas también dieron ventaja a Farrell y Breed: Cuando un candidato era señalado por su nombre, disponía de 30 segundos para replicar, lo que significaba que los que señalaban a sus rivales tenían más oportunidades de hablar. Contendientes como Peskin y Safaí, que hablaron más de su historial y su política, recibieron menos tiempo de participación.

A medida que avanzaba el debate, los ataques se hicieron más contundentes.
Breed se quejó de que Farrell dijera “lo mismo una y otra vez”, mientras que Safaí criticó a Breed por ir a Las Vegas durante la emergencia por inundaciones de la ciudad en diciembre de 2022. Peskin calificó a sus oponentes de “habladores contundentes que no cumplen con su trabajo”, pero en general evitó el conflicto; dijo que, a diferencia de sus oponentes, él tiene un plan para la vivienda asequible y de ingresos medios.
Cuando Lagos cuestionó a Lurie, el heredero de Levi Strauss que ha superado ampliamente a todos sus oponentes, en gran parte por autofinanciarse con $5 millones de dólares, Breed aprovechó la oportunidad para reprenderlo con dureza.

“Usted ha dicho que la alcaldesa Breed ha llevado a San Francisco a la ruina, pero también dirigió la ciudad durante la pandemia del COVID-19 … ¿cómo habría abordado usted la crisis de manera diferente?”, dijo Lagos, dirigiéndose a Lurie.
“De hecho hablamos durante el COVID-19, le ofrecí mi apoyo a esta alcaldesa, creo que hizo un buen trabajo en los primeros meses; pero estuvimos encerrados demasiado tiempo”, respondió Lurie, refiriéndose a su labor de ayuda. Lurie es el fundador de Tipping Point, una organización sin fines de lucro contra la pobreza.
“Daniel Lurie es probablemente una de las personas más peligrosas de este escenario, así que sin duda deberíamos estar asustados”, contraatacó Breed. “Ni siquiera ha trabajado en los últimos cinco años, ¿qué sabe él?”, añadió. “Por no mencionar que, ni siquiera recuerdo esa llamada telefónica”.
Farrell, por su parte, destacó su historial durante los seis meses que fue alcalde interino en 2018, como suele hacer en su la campaña, diciendo que su tiempo en la Sala 200 le da la experiencia necesaria para dirigir la ciudad.
Lagos también sacó a relucir su mandato, esta vez utilizando argumentos en su contra. Cuando el receptor de los 49ers Ricky Pearsall fue baleado el mes pasado en Union Square, Farrell se apresuró a culpar a Breed; Lagos dijo que, durante su mandato como alcalde, hubo 18 homicidios en San Francisco y 2,700 robos y agresiones. “¿Es justo culparle de esos crímenes, ya que usted estaba al mando en aquella época?”, preguntó Lagos. “Y si no es así, ¿le debe una disculpa a la alcaldesa Breed?”.
“En absoluto”, dijo Farrell, sin eludir responsabilidades. “La alcaldesa Breed le debe una disculpa a la ciudad de San Francisco”.

