Hillary Ronen, Supervisora del Distrito 9 pedirá a Washington que proteja a los inmigrantes que no pueden volver a sus países de origen a causa de la guerra o desastres naturales pero que no son refugiados.

Durante la reunión de la Junta de Supervisores del martes, Ronen presentó una resolución que pide al gobierno Federal extender el programa Estatus de Protección Temporal para las personas de las 10 naciones incluidas en el mismo.

La administración de Trump anunció recientemente que el programa terminará en enero para los originarios de Haití. Los defensores de los inmigrantes temen que se incluya a otros países, tales como El Salvador, Honduras y Nicaragua, en esta cancelación.

Ronen propuso esta resolución ante la posible cancelación del programa como una forma de proteger a los residentes de San Francisco que están bajo este Estatus de Protección Temporal.

“Ahora, más que nunca, es vital que defendamos a nuestros vecinos inmigrantes y que luchemos contra políticas federales que sean inhumanas”, dijo Ronen.

El Estatus de Protección Temporal permite que los inmigrantes que no cumplen con la definición legal de un refugiado pero que no pueden volver a sus países debido a crisis como guerras o desastres naturales no sean deportados y que tengan permisos de trabajo. Este Estatus protege a 55,000 personas en California y a 350,000 en todo el país.

Una de ellas es Yanira Arias, quien era periodista en San Salvador, El Salvador a finales de los noventa y que fue acosada y recibió amenazas de violencia debido a su orientación sexual.

“El impacto de la violencia continua, la actividad criminal y más que nada el acoso a las mujeres del área que pertenecen a la comunidad LGBT fueron las razones por las que enfrenté varios incidentes. En muchos de estos tuve que pelear para escapar de la situación. También me enfrenté a muchos acosos verbales y situaciones que pusieron en riesgo mi integridad física”, dijo Arias.

Arias llegó a los Estados Unidos en el año 2000 y ahora trabaja como defensora con el grupo Alianza Americas y trabaja en la Misión en el Centro de Recursos de América Central, o CARECEN, por sus siglas en inglés.

También dijo que la resolución propuesta enviaría un mensaje fuerte no solo al gobierno federal, sino a todos los residentes de San Francisco que están bajo este Estatus.

“Esta resolución es muy importante, es esencial, es un manifiesto. Ser bienvenidos por parte de la alcaldía hace la diferencia cuando la administración no está tomando el curso adecuado”, dijo Arias.

Un año después de haber llegado a Estados Unidos, el país de origen de Aria sufrió una serie de terremotos que complicaron aun más sus posibilidades de volver. Aria, quien ahora tiene 45 años, posiblemente vuelva a sufrir el acoso que la hizo huir del Salvador si se la obliga volver, además de que tendría ahora pocas oportunidades económicas.

“El punto es que estas acciones y políticas federales retrógradas y dañinas no tienen sentido”, dijo la directora ejecutiva de CARECEN en el Norte de California, Lariza Duga Cuadra.

“Seguiremos luchando, organizando y defendiendo políticas que nos ayuden a satisfacer las necesidades de nuestras comunidades”. añadió Dugan Cuadra.