Si los urbanistas de San Francisco hubieran sabido más sobre el alguna vez próspero barrio latino de North Beach cerca de la iglesia Guadalupe, hubieran hecho más para minimizar el impacto negativo que tuvo el túnel Broadway y que terminó desplazando a la comunidad a principios de los 50.

Por el momento, un equipo de estudiosos que trabajan con la San Francisco Latino Historical Society and San Francisco Heritage están en medio de la recabación de la historia indígena y latina en San Francisco a través de un proyecto llamado Nuestra Historia. El grupo tuvo su segunda reunión pública el pasado sábado en el Mission Neighborhoods Center en la calle Capp para registrar las historias. Es una de las muchas maneras en que el grupo documenta la historia latina.

Anne Cervantes, arquitecta del área y empresaria que formó la Latino Historical Society fue un elemento clave al establecer Calle 24 como distrito especial. Cervantes declaró que una declaración de contexto histórica significa que “no nos traten como inmigrantes recientes sino [que nos reconozcan] por la larga historia que hemos contribuido al desarrollo de San Francisco”.

Ya existe una declaración de contexto histórico para el Distrito de la Misión, pero Cervantes cree que la documentación de la historia de latinos e indígenas es demasiado “inadecuada”. El informe propuesto de 200 páginas no solo documentará las disminuidas voces latinas a través de fotografías, mapas e ilustraciones pero también brindará recomendaciones sobre cuáles son las mejores formas de conservar las contribuciones culturales e históricas de las comunidades latinas e indígenas de San Francisco.

Algunas de las contribuciones que el grupo escuchó recientemente incluyó las de Catherine Herrera, quien hace poco descubrió que tiene herencia indígena Ohlone, y la de John Trasviña, cuyo antepasado fundó el estado de Chihuahua en México. Fundado por el comité Historic Preservation Fund, Nuestra Historia será una herramienta para conservar los barrios latinos que han luchado contra el elitismo del aburguesamiento dado en los altos costos de vivienda en San Francisco.

“No quiero que esto sea solo un ejercicio académico en el que creamos un informe elegante con fotos fenomenales y que solo recaba el polvo”, dijo Grande, coordinador de difusión en la comunidad para el proyecto que lleva un año de antigüedad y quien es también hijo de inmigrantes salvadoreños obreros que vinieron a San Francisco a finales de los 60. “Quería alejarme de eso, en especial a la luz del desplazamiento y del elitismo que estaba sucediendo”.

Los organizadores del proyecto todavía están identificando cuál es la mejor forma de presentar y distribuir las historias. El investigador principal del proyecto, el Dr. Carlos Cordova, señaló que hay una serie de libros en proceso, que Grande imagina como un archivo en línea de video y audio con miles de historias. Sin embargo, el aspecto más importante es la accesibilidad.

“Una de las cosas importantes es presentarlo en primera persona, desde el punto de vista de una persona con conocimiento específico”, dijo Cordova, profesor de estudios latinos en la Universidad Estatal de San Francisco. “Esta es una forma en la que podemos obtener las experiencias de la gente que en realidad ha estado aquí, que han jugado un papel en la vida cultural, económica, social y política de la comunidad”.

Uno de los principales objetivos de crear una declaración de contexto histórico es tener un impacto en las decisiones de urbanismo de la ciudad, de acuerdo con Grande, quien espera crear un “documento vivo” que pueda dejar el legado de familias latinas en acción.

“Nuestro sistema de urbanismo está roto”, dijo. “Ellos nunca harían algo como esto. Si quieres obtener un parklet hay que llamar a la oficina de urbanismo de la ciudad. Pero, si quiere descubrir la historia y preguntarle a la comunidad cómo desean planear sus barrios y hablar con la gente, bueno… estamos esperando reformar la manera en que la ciudad realiza la planificación y hacer que dichos urbanistas salgan de sus cubículos y hablen con gente común y corriente sobre lo que quieren ver”.

El mes entrante, Nuestra Historia se unirá con StoryCorps para el Mes de la Herencia Latina y registrará historias orales de integrantes de la comunidad que deseen registrarse para ser entrevistados durante 40 minutos por una amistad o familiar sobre las historias de sus familias.

El investigador principal, Cordova, explicó que el producto final no tiene como objetivo encapsular siglos de historia latina e indígena. En lugar de eso, será un modelo accesible para documentar dichas voces cuya expansión se dará con generaciones futuras.

“Será un poco académico, pero tiene que estar escrito para que la persona común pueda leerlo”, dijo Cordova. “Desafortunadamente, es un gran tramo de tiempo el que tenemos que cubrir y tenemos un año para redactar el trabajo; no puede ser algo que brinde un aspecto a profundidad de cada perspectiva de la vida en San Francisco, pero brindará los cimientos para el trabajo a futuro”.

Y lo más importante es que cualquier persona de la comunidad es bienvenido a contribuir al proyecto, subrayaron Grande y Cordova.

“La idea es qué tan profundas son las contribuciones, no la duración del tiempo que ha estado usted aquí”, dijo Grande. “Algunas veces parece que esta ciudad no nos quiere. Pero, nosotros queremos a esta ciudad. Queremos lo que hemos podido construir y sostener en los diferentes barrios de donde venimos; esas son las historias que queremos escuchar”.

Para más información sobre Nuestra Historia, póngase en contacto con la directora del proyecto Desiree Smith aldsmith@sfheritage.org