Cualquier persona que en los últimos meses haya pasado por la parte de atrás de la escuela primaria César Chávez en la calle Folsom se habrá podido dar cuenta que el mural que conmemora a la persona por la cual se nombró la escuela tiene una larga franja blanca que interrumpe el mural en la parte superior.

La franja representa una sección del mural recién cubierta con yeso que el agua había deteriorado. Hasta la fecha, está a la espera de la restauración que seguramente sucederá en algún momento en el verano de 2014.

Inicialmente, Precita Eyes Muralists pintó el mural en 1995 después de que la escuela cambió su nombre de Hawthorne a César Chávez. Incluso entonces, Susan Cervantes, directora ejecutiva y fundadora de Precita Eyes, declaró que el muro estaba en peligro y que los muralistas hicieron lo mejor para poder estabilizarlo.

“Era como pintar sobre arena”, dijo Cervantes del blando estuco.

Hace algunos años se comenzaron a caer grandes piezas de la sección dañada del muro lo cual provocó una preocupación por la seguridad de la escuela.

“No queríamos que ningún niño se lastimara”, dijo Cervantes.

Cervantes declaró que se suponía que la restauración se realizaría en el verano, pero que la escuela estaba muy ocupada haciendo remodelaciones; además tenían un proyecto para mejorar las aulas, escuelas y baños.

Efraín Barrera, empleado desde hace tiempo en la escuela primaria César Chávez, declaró no estar seguro de cuándo sucederá la restauración del mural lo que demuestra que la escuela ha tenido que adaptarse a los cambios que vienen con la construcción.

“Es una pregunta que todo mundo se ha hecho”, dijo. “Todo mundo quiere restaurarlo [el mural] a lo que era”.

Hace algunos años Precita Eyes restauró partes de la cara de Chávez y el águila a su izquierda ya que el estuco dañado causó grietas. Los padres de familia financiaron en gran parte esta restauración inicial, de acuerdo con Cervantes. La obra final se pagará con dinero apartado de los bonos de capital.