Alicia Garza, directora ejecutiva de POWER, una organización que aboga por las comunidades de color de clase trabajadora, convocó a los partidarios del grupo en un evento de recaudación de fondos el jueves por la noche.

“No sólo no nos vamos a rendir”, dijo Garza sobre la lucha por la justicia económica y racial de POWER, “ganaremos”.

El público, reunido para celebrar el 15to aniversario de la organización con base en la Misión y cuyo acrónimo significa Gente Organizada para Adquirir Derechos de Empleo, expresó con gran ánimo su apoyo al aplaudir y exclamar “¡así se ha dicho!”. Muchos levantaron los puños en el aire en solidaridad y algunos donaron hasta $1,000 esa misma noche.

Fundada el 1ro de mayo de 1997 por Steven Williams, Pattie Snitzler, Regina Douglas y Brian Russell, el primer proyecto de la organización buscó el cambio para los trabajadores que laboran a cambio de asistencia social que eran altamente explotados y que poseen trabajos municipales para así poder recibir asistencia social. A dichos trabajadores se les pagaba mal y negaban beneficios de salud y seguridad disponibles a trabajadores municipales ordinarios. POWER cree que la mejor forma de transformar el sistema es que los trabajadores que laboraban a cambio de asistencia social se organicen y protesten. Al hacerlo, pudieron adquirir aumentos salariales, transporte público gratuito y un proyecto de ley.

Para 2003, la cifra de trabajadores de laboran a cambio de asistencia social en San Francisco disminuyó a más de 14,000. Esto hizo que POWER reevaluara los problemas más prevalentes en las comunidades de clase trabajadora en la ciudad y se concentrara en vivienda pública y desarrollo urbano en Bayview, así como en las mujeres que laboran en la industria del servicio doméstico.

La campaña actual de la organización, Transit to the People (Transporte para el Público), se enfoca en parte en asegurar pases gratuitos de Muni para menores, lo que tendría un impacto en más de 40,000 personas. En marzo de 2011, lucharon con éxito por 12,000 pases gratuitos para menores de bajos ingresos, y ahora se encuentran luchando por ampliar el programa de forma permanente, idealmente para todos los menores en San Francisco.

“[POWER] ha hecho un tremendo trabajo al hacer que las diversas comunidades de la ciudad participen en el área de transporte, el cual es un tema muy importante”, dijo el supervisor del Distrito 9 David Campos, uno de los principales proponentes de la propuesta. “No cabe duda de que tienen el dedo en el pulso de la comunidad de la ciudad”.

En adelante, la organización seguirá buscando pases gratuitos de Muni para menores, así como enfrentar nuevos problemas. En el evento, Garza dio a conocer la próxima gran iniciativa de la organización: Black Priorities Project, el cual en sus propias palabras, será “un plan con empuje y dinamismo para traer de vuelta a San Francisco a las familias negras”. Las cifras del censo de la ciudad muestran una disminución del 20% en la población afroamericana entre 2000 y 2010.

Con cada campaña, el objetivo clave de la organización ha sido unir a todos aquellos que enfrentan opresión. “Unimos a las comunidades negras y morenas”, dijo Garza con orgullo al explicar la historia de POWER en su discurso.

Actualmente, la mayoría de los voluntarios de la campaña de la organización son latinos y afroamericanos, siendo los latinos la ligera mayoría con un 60%.

“Creemos fundamentalmente que la gente que padece más por los sistemas de opresión es la gente que necesita tomar decisiones sobre las políticas que afectan sus vidas”, dijo Jaron Browne, director de comunicación para POWER. “Necesitan tener liderazgo en el amplio movimiento de justicia social”.

Manuela Esteva, residente de la Misión proveniente de México y quien labora en el ámbito del servicio doméstico, opinó que con el paso de nueve años POWER le ha ayudado a entender cómo crear un cambio.

“Nos han dado una capacitación de liderazgo pero también nos han enseñado a pelear por nuestros derechos en la comunidad”, dijo. “Eso es algo que he aprendido de POWER, que tengo los mismos derechos que cualquiera… me merezco lo mejor de lo mejor y además quiero lo mejor de lo mejor para toda mi gente”.

Anne Hoffman contribuyó a este artículo.