Traducido por Andrea Valencia

La Terminal Transbahía cerró la semana pasada. Se construyó una cerca a su alrededor para preparar su demolición. Fue el final tanto de una estación de trenes de estilo modernista que se vio obstaculizado por un sistema en elitización, y una colonia de indigentes de duración y tamaño impresionante. En el video promocional para la nueva terminal, una voz seductora anuncia que marcará oficialmente el regreso de San Francisco a sus raíces como ciudad que tiene como prioridad al tránsito.

Cuando esta terminal se construyó en 1939, San Francisco era una ciudad con el tránsito como prioridad. El sistema de la terminal  de rampas en circuito acomodaba a más trenes en un sólo día que en cualquier otra estación de trenes en el mundo. Se construyó para manejar a 50 millones de pasajeros al día, pero sólo 25 millones cruzaron en su punto más alto al final de la Segunda Guerra Mundial. Después de eso: autopistas.

Cuando se camina por la antigua Terminal Transbahía se puede sentir un sentido de elegancia del San Francisco de finales de los años 30 y un San Francisco abandonado de los años 70 y 80 que en cualquier otro lado se hubiera vuelto a ordenar, pintar y decorar.

Hasta nunca, antigua terminal. Sólo te visité una vez, para tomar un autobús y salir de la ciudad. Fue muy confuso, pero una mujer de la tercera edad se materializó de la nada y me dijo cuál autobús tomar. Y funcionó bien, de la misma forma que todo parece siempre funcionar en esta ciudad.