Traducido por Andrea Valencia

San Francisco está a punto de tener más interconexiones a un costo mucho menor para residentes, y el Distrito de la Misión se encuentra justo en medio de todo esto.

Monkey Brains, un proveedor de servicio con base en la Misión, está ofreciendo servicio Wi-Fi gratuito hasta finales de año para aquéllos que estén dispuestos a pagar el cargo de instalación de $250 dólares. Una organización sin fines de lucro en el barrio está haciendo uso de un subsidio de estímulo económico federal para ampliar los centros públicos de computadoras. Más ambicioso que nadie, la ciudad desea subsidiar un acceso más barato al Internet de alta velocidad a nivel municipal.

Toda esta actividad le podría dar acceso a Internet a barrios de bajo ingreso y en un futuro, bajar los costos de conexión para todos los residentes en San Francisco.

Por el momento, docenas de pequeñas y grandes compañías ofrecen servicio de Internet en San Francisco a través de sus propias redes de fibra óptica.

Bajo el plan municipal, San Francisco rentaría sus 90 y más millas de fibra óptica –el material utilizado para transmitir información por medio de Internet- a proveedores de servicio a coste, declaró Barry Fraser, analista de política del Departamento de Telecomunicaciones y Tecnología. A cambio de esto, las compañías ampliarán sus redes para hacer que más gente tenga acceso y posiblemente bajar los precios.

“Si podemos disminuir el costo de infraestructura, creemos que podremos hacer que disminuya el costo [de servicio]”, dijo Fraser.

Con el paso de los años, la ciudad ha acumulado una gran red de fibra óptica gracias a subsidios y desarrollo realizado por compañías que ofrecen servicio de Internet como Comcast. Parte de la fibra óptica permanece inutilizada, y la ciudad tiene una oportunidad que tendrá que usar para ampliar su red por medio de un estímulo económico, dijo Fraser.

La ciudad le ha pedido al Programa de Oportunidad para Tecnología de Banda Ancha del gobierno federal $14 millones de dólares para ampliar su infraestructura de redes ($12 millones de dólares para uso de computadoras públicas y $8 millones de dólares para la adquisición de banda ancha).

La ciudad sabrá para el mes de septiembre si su solicitud ha sido aceptada o no, y tendría tres años para completar el proyecto.

Rudy Rucker, cofundador del proveedor de Internet con base en la Misión llamado Monkey Brains, declaró que rentar la fibra óptica municipal le ayudaría a la compañía a ampliar su red ya en crecimiento.

“Sería genial. Pero no lo estamos esperando. Ya lo estamos haciendo”.

Monkey Brains, un proveedor de servicio de Internet dirigido por dos personas y fundado en 1998, comenzó albergando servidores para después haber ampliado su red inalámbrica por toda la Misión. ¿Por qué? Porque estaban aburridos, de acuerdo con Rucker.

“No estamos haciendo esto por la ganancia. Algunas veces simplemente… queremos ponernos desafíos”.

Su programa piloto en la Misión ofrece servicio inalámbrico gratuito a clientes que califiquen para obtener el servicio (aquéllos dentro del rango de su hardware) y quienes pagan los aproximadamente $250 dólares que cuesta instalar una antena en la azotea.

Hasta ahora 50 personas, en su mayoría aquéllos que están a disgutso con su proveedor actual de servicio de Internet, han instalado antenas de Monkey Brains en sus azoteas. Recientemente, la compañía contrató a un trabajador de medio tiempo para ayudarles a instalar antenas.

Rucker dijo que el servicio de Internet tiene una velocidad de entre 10 a 20 Mbps. El mejor paquete de DSL de AT&T anuncia una velocidad de 6 Mbps.

“Queremos crear un hoyo negro para los grandes proveedores de servicio de Internet en la Misión”, dijo Rucker sobre el plan de la compañía para crear la red más grande del barrio.

Hace poco, Monkey Brains instaló un equipo sobre la calle 19 que ofrece servicio Wi-Fi gratuito a la mitad al sur del Parque Dolores.

La red de Monkey Brains

Rucker dijo que la compañía no está obteniendo ganancia del programa, y que está ofreciendo Wi-Fi gratuitamente para poder expandir su red. Cada antena que la compañía instala hace que la señal inicial se extienda.

Una vez que la promoción se acabe, añadió, la compañía le cobrará a los clientes la menor cantidad posible para poder seguir expandiendo el “hoyo negro”.

Los esfuerzos de Monkey Brains podrían ser subsidiados en un futuro si se le permite rentar de la fibra municipal, Rucker dijo que la ciudad le dio un estimado de un precio que es una sexta parte de lo que las entidades privadas cobran. Es posible que otros proveedores participen en el trato, pero al menos no hay una compañía mayor que quiera formar parte del trato.

Andrew Johnson, vocero de Comcast, declaró que no tienen intención de hacer uso de la fibra óptica de la ciudad porque poseen su propia red.

Pero para los proveedores de servicio de Internet que son más pequeños e independientes es posible que puedan hacer uso de fibra óptica de la ciudad para competir con compañías mayores, y hacer que los precios bajen, dijo Fraser.

Rucker dijo que Monkey Brains consideraría ampliar su servicio gratuito de Wi-Fi si es relativamente barato –algo que la fibra óptica municipal podría lograr.

Si otras compañías hacen lo mismo entonces será el tercer intento en ofrecer servicio Wi-Fi gratuito a nivel municipal en San Francisco.

El primero de ellos, en 2007, fracasó porque EarthLink, la compañía con la cual se había asociado la ciudad, decidió salirse del trato. En 2008, el Meraki Group, con oficinas centrales en la Misión, intentaron hacer lo mismo pero cambiaron su objetivo empresarial a otro que no es ofrecer servicio gratuito de Wi-Fi.

“Hemos decidido concentrarnos en nuestros esfuerzos de mensajería y mercadotecnia para promover nuestras soluciones empresariales, las cuales lanzamos el año pasado y que ahora forman una gran parte de nuestro negocio”, dijo Marie Williams, gerente de mercadotecnia para Meraki.

El servicio gratuito de Wi-Fi a nivel municipal era la solución de bajo costo de la ciudad para ampliar el acceso a Internet en barrios de bajo ingreso. El dinero del estímulo económico que la ciudad está pidiendo tiene el mismo objetivo, pero lo lograría por medio de la expansión de infraestructura y aumento de centros de cómputo.

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Rigoberto Hernandez

Rigoberto Hernandez is a journalism student at San Francisco State University. He has interned at The Oregonian and The Orange County Register, but prefers to report on the Mission District. In his spare time he can be found riding his bike around the city, going to Giants games and admiring the Stable building.

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