Mission Local está publicando un artículo diario sobre la campaña para cada una(o) de la/los principales contendientes por la alcaldía. Se está alternando a la/los candidatos semanalmente, esta dinámica se mantendrá hasta noviembre. Esta semana le corresponde a: Ahsha Safaí. Lea los artículos anteriores aquí.
Dos supervisores que se postulan para la alcaldía se enfrentaron hoy por una propuesta potencial, el Presidente de la Junta de Supervisores Aaron Peskin le dijo al Supervisor del Distrito 11 Ahsha Safaí que su propuesta para cubrir los préstamos estudiantiles para los profesionales de primera respuesta debe permanecer fuera de la boleta electoral, en noviembre.
“No tiene que ir a la votación. Se trata de una normativa, y creo que tienen el apoyo para ser aprobada aquí en la Junta de Supervisores”, dijo Peskin a Safaí y a su copatrocinador, el supervisor Shamman Walton, en el Comité de Reglas el lunes por la mañana. “Podríamos estar haciendo nuestro trabajo aquí”.
Pero el enfrentamiento de un aspirante contra otro también podría privar a Safaí de una herramienta de campaña en su búsqueda por la alcaldía: las medidas electorales no solo son útiles para transmitir mensajes durante la campaña, sino que los comités creados para aprobarlas pueden recibir grandes sumas de dinero que benefician a quienes las respaldan.
Mientras que las contribuciones a un candidato tienen un límite de $500 dólares, no hay límites para las campañas electorales. Además, envían un mensaje no tan sutil a los principales partidarios de la ciudad: en este caso, los bomberos, policías y demás personal de primera respuesta. Una medida como esta también envía a los votantes de San Francisco el mensaje de que su patrocinador está interesado en abordar los problemas de seguridad pública y en recompensar a quienes lo hacen directamente.
Según Peskin, la boleta electoral solo debería utilizarse en aquellos casos en los que la Junta de Supervisores no tiene capacidad para aprobar una ley y solo los votantes pueden hacerlo, como una enmienda a los estatutos. La medida de Safaí sobrecargaría la papeleta, añadió.
Safaí, por su parte, dijo que quería un mandato de los votantes para el fondo de condonación de préstamos para personal de primera respuesta. Lo comparó con la proposición del 8avo grado de álgebra: cuando los votantes la aprobaron, se convirtió en un mandato que ningún alcalde podría “optar por ignorar”.
“Si hay un mandato de los votantes para que [esta medida] sea una prioridad, sea quien sea el alcalde, si no soy yo, va a saber que va a ser una prioridad”. También envía una señal a la filantropía para que pongan dinero en el fondo, añadió Safaí.
Peskin, que lleva casi un cuarto de siglo en el Ayuntamiento, conoce muy bien las ventajas que puede aportar una medida electoral. Aunque los funcionarios electos están obligados a mantener separados los asuntos de la ciudad y sus campañas, para los tres candidatos a la alcaldía que ocupan actualmente el cargo -la alcaldesa London Breed y los supervisores Peskin y Safaí- la línea se vuelve borrosa en ocasiones.
Peskin ha estado intentando incluir su propia medida en la boleta electoral: Una propuesta para aplazar la jubilación de la policía que permitiría a los agentes percibir simultáneamente salarios y pensiones. La ha presentado como una herramienta de reclutamiento y retención.
Los esfuerzos de Peskin para impulsar la medida provocaron la abrupta renuncia de la Supervisora Hillary Ronen como presidenta del Comité de Reglas la semana pasada, después de que ella acusara a Peskin de “socavar la credibilidad” de la institución de la Junta mediante la creación de reuniones especiales para “anular la decisión de la mayoría” del comité. Esa decisión había paralizado la propuesta, por lo que no llegaría al pleno de la Junta a tiempo para ser votada.
Peskin también tiene en proyecto otras medidas electorales: una para financiar viviendas asequibles para personas mayores, personas con discapacidad y familias de bajos ingresos, que ya cuenta con 10 patrocinadores y se votará el martes; y otra para crear un puesto de inspector general en la oficina del Contralor para prevenir la corrupción.
La alcaldesa Breed también propuso una medida de bonos de $360 millones de dólares, que invertiría $167 millones en infraestructuras de salud pública, $50 millones en refugios para familias sin hogar, $70 millones en infraestructuras de seguridad vial y $25 millones para mejorar los espacios públicos.
Otro aspirante a la alcaldía, Mark Farrell, acaba de revelar que ha recibido otros $570,340 dólares en donaciones para su propuesta de limitar el número de comisiones municipales y aumentar el poder del alcalde. Entre los donantes más ricos figura Thomas Coates, un inversor inmobiliario millonario y gran opositor al control de rentas en California.
Daniel Lurie no ha anunciado ninguna propuesta de medida electoral, pero en las elecciones de marzo también utilizó las normas en su beneficio. Después de lanzar una campaña para apoyar la Proposición E, una de las propuestas de Breed, Lurie recibió grandes sumas de dinero en efectivo que se dirigieron a su comité de campaña para la Proposición E.
No estaba claro cómo Safaí se beneficiaría de la medida si llegara a terminar en la boleta electoral, pero sin duda lo está utilizando como buen material en la campaña. En el evento Sunday Streets el fin de semana pasado, una residente le contó a Safaí cómo abandonó su entrenamiento como ayudante del sheriff. “Después de todo lo que pasé, dejé de seguirla porque es caro estar al día con todas las cuotas”.
Safaí, sacando a colación la posible medida de condonación de préstamos, la tranquilizó. “Vamos a intentar poner $25,000 dólares en condonación de préstamos para los profesionales de primera respuesta. Eso será una gran prioridad para mí como alcalde”.

