Este sábado, cientos de espectadores se congregaron y festejaron a lo largo de la calle Misión, mientras una caravana de lowriders pasaba para honrar a Selena, la “reina de la música tejana” de 23 años, asesinada por la presidenta de su club de fans hace 29 años.
Decenas de personas portaban camisetas y gorras de Selena al ritmo de su música, que sonaba a todo volumen en los coches y en los equipos de sonido de las y los fans.
Un grupo festejó y bailó en la intersección de las calles 25 y Misión, mientras un motociclista reproducía canciones de mariachis, cumbia y, por supuesto, éxitos de Selena como “Como la flor”, “El chico del apartamento 512” y “Bidi bidi bom bom”.
José Yepez hizo una bicicleta lowrider con temática de Selena para su mujer, Berta Yepez. El brillante manillar llevaba un marco morado y rojo con una foto de la cantante favorita de su mujer.
“Ella cautivó al mundo entero y nos representó (a los chicanos y latinos)”, dijo Berta Yepez mientras bailaba su canción favorita, “Amor Prohibido”.
“Mucha gente le hizo pasar malos momentos porque no hablaba español, pero el idioma no importa”, añadió Yepez.
Su marido estaba de acuerdo. Tenía una canción favorita de Selena en español y en inglés. Al final, decidió que tenía una ligera preferencia por “Como la flor”.
Este fue uno de los primeros eventos de lowrider en la Misión desde que el año pasado el Gobernador Gavin Newson firmara la Ley Estatal 436 que derogaba la prohibición de los cruising (recorridos en auto). A pesar de que la prohibición había sido ignorada durante mucho tiempo, Rudy Lugo, del Consejo de Lowriders de San Francisco, celebró su fin.
“Antes los policías se metían con nosotros, pero ahora es muy distinto”, dice Lugo. “Ahora incluso trabajan y se coordinan con nosotros”. Mientras Lugo hablaba, dirigió el tráfico en la intersección de las calles Misión y 26 para darle espacio a un vehículo autónomo que circulaba entre los lowriders con dirección al sur por la calle Misión.



Cerca de allí, una larga fila de clientes esperaba tacos de La Taquería y cerveza de una licorería, y bailaban.
En la esquina de las calles 24 y Misión, Robert L. Powell, Edgar Morales y Luis Castillo veían pasar los coches.
Powell dijo que era un día especial para estar entre los miembros de la comunidad de la Misión. Por su parte, Morales, dijo que él y sus amigos eran “OG, OG, OG”, que definió como veteranos de la Misión que habían dedicado tiempo y energía al barrio a lo largo de los años, y a veces habían visto morir a amigos por el camino. Sin embargo, su objetivo hoy era celebrar a esos amigos y “parecer jóvenes”.
A pocos metros del grupo, Christina Mary González permanecía junto a su Chevy Deluxe verde de 1941, apreciando a los otros coches antiguos.
“Cuando veo a otra mujer conduciendo uno de estos coches, me pongo en plan ‘Chingona'”, dijo González, utilizando una expresión de aprecio hacia otra mujer. González esperaba bailar su canción favorita “Baila esta cumbia” en algún momento del día.
Frente a González, Valeria Villasol sentaba a sus dos hijos en su lowrider.
“Todos tienen una energía positiva”, dijo. “Son generaciones y generaciones aquí en la Misión, los hijos de los hijos”.
Estaba previsto que el acto terminara a las 8:00 p.m., pero las canciones de Selena se prolongaron durante toda la noche.







by Oscar Palma.


