Josue Geraldo Alvarenga, 5, holds onto his mother Rebecca Donce's hand while he receives his first covid test. Photo by Annika Hom.

Traducción de Ada Ramírez

Josué Geraldo Alvarenga, de cinco años de edad, fue muy valiente al hacerse la prueba de Covid-19 si tomamos en cuenta que el hisopo utilizado durante la prueba ha hecho llorar incluso a adultos. Un técnico lo convenció dulcemente de que se bajara la mascarilla del Hombre Araña para poder introducir el hisopo en sus fosas nasales, lo que hizo que Alvarenga solo llorara un poco mientras sostenía la mano de su madre.

Tal y como cualquier otra visita al médico donde un niño supera cualquier incomodidad, Josué recibió una recompensa por su valentía: calcomanías de Los Golden State Warriors. El pequeño, quien había dicho ser fanático del baloncesto, tomó tres de ellas con entusiasmo.

El Departamento de Salud Pública anunció que todos los centros temporales en la comunidad permitirán que los niños menores de 13 años de edad se hagan la prueba, siempre y cuando tengan el permiso de sus padres.  Alvarenga fue el primer niño examinado el jueves en el centro ubicado en el 701 de Alabama Street.

Actualmente, los centros en el Embarcadero y SoMa no permiten que los menores de 13 años se hagan la prueba, dijo el Dr. Jonathan Fuchs del Departamento de Salud Pública. Sin embargo, hace ya varias semanas que los niños mayores de 13 años se han podido hacer la prueba en clínicas comunitarias sin tener el permiso de sus padres, así como en sitios alternativos de pruebas, es decir, clínicas permanentes que ya existían en la comunidad y que siempre habían hecho caso omiso a los límites de edad.

En San Francisco, los menores de 18 años representan el 12 por ciento de los casos por covid, aunque no se ha registrado ningún fallecimiento, según datos del Departamento de Salud Pública.

Existen varios estudios que sugieren que el riesgo de transmisión entre niños es bajo y que los síntomas son más leves, aunque los estudiantes de secundaria parecen contraer el virus con mayor frecuencia. A pesar de esto, el virus puede agravar las condiciones de salud subyacentes lo cual puede acarrear problemas, dijeron algunos médicos.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades publicaron un estudio en septiembre que sugiere que las desigualdades entre grupos raciales demostradas por el virus, también afectan a los niños. El estudio encontró que de todos los fallecimientos relacionados con covid en personas menores de 21 años que se informaron a la CDC, alrededor del 78 por ciento correspondían a latinos, negros o nativos americanos.

Rebecca Donce, la madre del niño Alvarenga, dijo haber querido aprovechar esta oportunidad. Anteriormente, algunos padres no lograron que se les hiciera la prueba a sus hijos que presentaban síntomas del virus ya que algunos de estos centros comunitarios no permitían que se les hiciera la prueba debido a la edad menor que tienen.

“También es importante para los niños”, dijo Donce en español, y agregó que ella dio negativo el miércoles pasado. “Ahora está yendo a la escuela en línea, pero esto también será genial, si es que va en persona”.

Fuchs, quien estuvo presente en el centro de Alabama, dijo estar de acuerdo y enfatizó que a medida de que los centros comunitarios y las escuelas que cuentan con planes de salud y seguridad ya aprobados comiencen a reabrir, es clave que los niños se puedan hacer la prueba para reducir la transmisión comunitaria. Es posible también que los padres sean trabajadores esenciales y quieran que se tenga en cuenta a sus hijos pequeños.

“Esto es crucial porque queremos asegurarnos de que las familias tengan la oportunidad de hacerse la prueba [todos a la vez]”, le dijo Fuchs a Mission Local. “Muchas comunidades vienen a lugares como Mission Hub en busca de recursos y traen a sus hijos consigo”.

Para el mediodía del jueves, dos niños, Alvarenga incluido, habían sido ya examinados. Los resultados estarán disponibles dentro de uno a tres días, como todas las demás pruebas que Color Labs administra. 

Cuando Mission Local le preguntó al niño de cinco años de edad si entendía por qué estaba allí, asintió con la cabeza y exclamó en español que era debido a: “¡El virus!”

Animado por las nuevas calcomanías que ya había pegado en su camiseta de baloncesto, Alvarenga afirmó enfáticamente que no solo no había sido doloroso hacerse la prueba sino que en realidad le había gustado.

Se espera que la cantidad de niños que reciben pruebas de covid aumente una vez que se difunda la noticia sobre la iniciativa, dijo Jon Jacobo, jefe del comité de salud del Grupo de Trabajo Latino. Mientras tanto, Jacobo tendrá a la mano su reserva de calcomanías.

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Annika Hom

Annika Hom is our inequality reporter through our partnership with Report for America. Annika was born and raised in the Bay Area. She previously interned at SF Weekly and the Boston Globe where she focused...

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