Traducción de Anabelle Garay

El Dr. Tomas Aragón, funcionario de salud de San Francisco, se vio en apuros al responder el martes por la noche a miembros de la Junta de Supervisores que lo cuestionaron por lo que se percibe como una falta de estrategia de coronavirus por parte del Departamento de Salud Pública para las 8,000 personas sin hogar en la ciudad. 

“Francamente me ha sorprendido que no se haya emitido una orden de salud que esté directamente relacionada con esta población …”, dijo la Supervisora ​​Hillary Ronen, al preguntar a Aragón por qué aún no ha emitido una orden para tomar posesión de habitaciones de hotel para permitir que las personas sin hogar puedan resguardarse. 

Aragón dijo que la ciudad necesita agotar todos los recursos que tiene para obtener habitaciones de hotel antes de dar el drástico paso de incautarlas, según aconsejó el fiscal municipal. “Así que no me pareció lógico hacer una orden si la ciudad tiene la capacidad de negociar y obtener habitaciones de hotel”, dijo, “ya que la Junta de Supervisores también aprobó una ordenanza para exigir eso también”.  

Ronen rechazó su respuesta y argumentó que un memorando del fiscal municipal opina que tanto Aragón como la alcaldesa London Breed tienen el derecho legal de requisar las habitaciones sin tener justificación. 

“Acabas de cerrar toda la economía de San Francisco … y yo te apoyé y te respaldo en esa decisión”, dijo ella. “Usted no ha estado dispuesto a hacer eso por la población en situación de calle”. 

“Le expliqué lo mejor que pude”, dijo Aragón. “Eso es todo lo que estoy dispuesto a decir en este momento”. 

Muchos de los supervisores repitieron lo mismo durante la sesión informativa de dos horas, al final de la reunión virtual de la Junta de Supervisores. Acusaron a Aragón y al Departamento de Salud de la ciudad de dejar a las personas sin hogar a permanecer en las calles con poca orientación y pocos recursos para resistir la pandemia. A medida que la crítica se hizo más intensa, los intentos de Aragón de abandonar la reunión también fueron varios (“Realmente voy a tener que irme porque mi esposa estará muy molesta conmigo”). 

Todos estaban molestos con él. 

La reunión, en efecto, demoró más de lo previsto inicialmente (y sí, realmente había mucha frustración e ira), y el colega de Aragón, el Dr. Grant Colfax, director del Departamento de Salud, se fue justo antes de que la disputa sobre las personas en condición de calle comenzará. 

Pero antes de que Colfax dejara a su colega solo con los supervisores enojados, insistió en que, desde el principio, la población sin hogar ha sido una “prioridad clave” para su departamento. El Departamento de Salud Pública, dijo, ha tenido éxito en colocar a cientos de personas sin hogar en habitaciones de hotel, particularmente aquellas con enfermedades crónicas y personas mayores de 60 años. “Realmente hacer eso ha salvado muchas vidas”, dijo, y señaló que la ciudad tiene una capacidad de 500 habitaciones de hotel para la población con solo 200 ocupadas. 

El debate sobre si trasladar a la población sin hogar de San Francisco en masa a las habitaciones de hotel o no, se ha convertido en una batalla política continua entre los supervisores y la administración de la alcaldesa Breed.

Desde que llegó la crisis a mediados de marzo, la junta ha presionado para dar habitaciones a todas las personas sin hogar, mientras que Colfax y Breed han insistido en proporcionar habitaciones solo a los más vulnerables y a aquellos que han estado expuestos al virus. La alcaldesa ha declarado que tiene la intención de obtener 7,000 habitaciones de hotel, pero sin un marco de tiempo firme. El mes pasado, la junta aprobó una ordenanza que requería a la ciudad obtuviera 8,000 habitaciones de hotel para fines de abril, pero la alcaldesa decidió no cumplir con la ley, que está dentro su competencia. 

El lunes, 156 personas sin hogar habían dado positivo a COVID-19. De ellos, uno murió y 22 “tuvieron una hospitalización reciente”, dijo Jenna Lane, portavoz del Departamento de Salud, y señaló que “COVID puede o no ser la causa de estas hospitalizaciones; podría descubrirse mientras un paciente está siendo tratado por otra afección”. 

Desde el 24 de abril, ha habido un aumento del 16 por ciento en los casos, dijo. 

Pero la falta de casos confirmados también es un indicador de la falta de pruebas. Y hasta ahora, la ciudad ha hecho pruebas gratuitas y accesibles disponibles solo para trabajadores de atención médica de primera línea, primeros respondientes y trabajadores esenciales. 

Sin embargo, las personas sin hogar y los residentes que viven en habitaciones con servicios compartidos (SRO) no tienen fácil acceso a las pruebas; y los supervisores le preguntaron a Aragón la razón por esto debido a que la ciudad ahora tiene una capacidad de realizar 5,800 pruebas por día. 

Aragón dijo que ha tomado un tiempo lograr esa capacidad, y que la ciudad está trabajando hacia la “prueba universal”. 

Mencionó que el Departamento de Salud pronto evaluará a 800 residentes y 1,500 empleados en Laguna Honda, un gran centro de atención, y se hará a tiempo en otros centros de vivienda congregada. 

Pero las pruebas por sí solas son la mitad de la batalla, dijo Aragón, “porque cuando realizas la prueba, encontrarás personal y residentes en centros de atención de largo plazo, algunos de los cuales darán positivo, y luego tienes que averiguar qué hacer con ellos”. 

Eso inicia un proceso de “control de infecciones”, dijo. Luego, el Departamento de Salud necesita volver a capacitar al personal sobre cómo no infectarse nuevamente y los miembros del personal tienen que irse y quizás aislarse. 

“Así que hay que hacer todo este trabajo para asegurarse de que mitiguen lo que sucede en donde están”, dijo, y “que también ideen un camino a seguir”.