Traducción por: Neus Valencia

“Esto podría provocar una ruptura entre los seis condados. Aún no lo sabemos”.

Esta semana, los funcionarios del gobierno de la ciudad anunciaron que si la curva de las hospitalizaciones y otras medidas claves se mantienen planas en los próximos cinco días, el gobierno de la ciudad permitirá que la mayoría de los comercios minoristas abran para hacer entregas y recoger mercancías desde el borde de la acera el lunes, pero solo los que tengan acceso directo a la calle.

Además, las instalaciones de fabricación y de almacenamiento también podrán reabrir, aunque con una capacidad reducida. 

Eso significa que el 95 por ciento de los negocios que han cerrado podrán ahora reabrir, dijo la alcaldesa London Breed en una conferencia de prensa el miércoles. “Lo que esto significa para la ciudad es increíble”.

El anuncio se hizo después de que hubo una relajación similar de las restricciones en el condado de San Mateo anunciada por su funcionario de salud, el Dr. Scott Morrow – que marcó la primera desviación de la decisión de los seis condados que emitieron una orden sanitaria conjunta el 17 de marzo.

“Es posible que haya condados que sigan esto”, dijo el supervisor del condado de San Mateo, David Canepa, el miércoles por la mañana. “Esto podría provocar una ruptura entre los seis condados. Aún no lo sabemos”.

El anuncio de San Francisco fue, por supuesto, respaldado por los funcionarios que advirtieron que la ciudad todavía enfrenta grandes desafíos. “Recuerden, el virus no tiene una línea de tiempo”, dijo el Dr. Grant Colfax, director del Departamento de Salud Pública. “Si nos movemos demasiado rápido, esto se prolongará mucho más”. 

“No obstante, la buena noticia es que la forma en que vivimos con el virus está en gran medida bajo nuestro control”, añadió. 

Los minoristas que abran deberán limitar en todo momento la cantidad de empleados en el establecimiento a no más de 10. Los clientes no podrán entrar a las tiendas, pero podrán recoger los pedidos en la entrada del establecimiento.

En el caso de almacenes y fábricas, no se permitirán más de 50 empleados en un momento dado, dijo Colfax. Todo negocio que planee reabrir debe elaborar un protocolo de distanciamiento social y un plan de salud y seguridad. 

Breed advirtió a la comunidad que no debe “entusiasmarse” e “inundar las calles” con la apertura de los comercios.

De hecho, Colfax dijo a la Junta de Supervisores el martes que la tasa de reproducción del virus (la rapidez con la que se propaga el virus en la comunidad) está directamente relacionada con la cantidad de gente que se mueve. Comentó que, en este momento, la tasa de reproducción está justo por debajo de 1.0, lo que significa que el virus se está propagando más lentamente que a principios de marzo, cuando la tasa era de 3.5. Un número de reproducción por debajo de 1 o menor es el punto en donde desea permanecer la ciudad, cualquier cantidad por encima de 1 se convierte en un problema. 

Aunque, claramente, hemos mejorado, “estamos más o menos en el límite” dijo Colfax.

Sin embargo, él y otros líderes consideraron que era posible gradualmente reactivar la economía de manera segura. Esta semana se darán a conocer las instrucciones completas para los comercios, y la orden formal de salud será publicada el lunes – si no se observan cambios en la cantidad de casos de coronavirus, fallecimientos y hospitalizaciones (que se ha mantenido entre 70 y 90). “Este es un paso significativo en el camino que gradualmente nos llevará hacia la nueva normalidad”, dijo Colfax. 

La propuesta para la recuperación económica llegó con noticias más sombrías. San Francisco se enfrenta a un déficit presupuestario de $1.7 mil millones de dólares en el año en curso y en los próximos dos años, debido a que la pandemia ha causado una fuerte disminución de los ingresos municipales y un aumento de los gastos de emergencia. Además, los déficits superarán los $1,000 millones de dólares en cada uno de los dos siguientes ciclos presupuestarios: en los ejercicios fiscales 2022-23 y 2023-24.

“Eso significa que tendremos que tomar decisiones difíciles – hacer fuertes recortes – lo que afectará los servicios”, dijo Breed en la conferencia de prensa, añadiendo que “se considerarán todas las opciones”, desde el servicio de transporte hasta el departamento de policía y hasta los servicios para las personas en situación de calle.

Añadió que el gasto de emergencia, que es de $375 millones de dólares para el año en curso, puede o no ser reembolsado por el gobierno federal y estatal. No obstante, “se desconoce si esos recursos federales y estatales seguirán llegando o no”, dijo. 

De hecho, el estado se enfrenta a un déficit de $54 mil millones de dólares. 

Las sombrías proyecciones fiscales del gobierno de la ciudad se detallaron en un informe publicado el miércoles por la Alcaldía y la Contraloría. “Lo suceda el próximo año o dos en nuestra ciudad va a ser más desafiante que cualquier otra cosa que ya hemos enfrentando”, dijo, señalando que más de 100,000 ciudadanos han solicitado el seguro de desempleo. 

Por ello, dijo Breed, el anuncio del miércoles de comenzar a reactivar la economía fue especialmente importante. “Va a ser esencial que comencemos a pensar en la recuperación económica”, dijo, “de cierta manera no sólo para poner en marcha los negocios, sino para que la gente vuelva a trabajar”. 

Ésta también fue la manera de pensar en San Mateo.

“Por un lado está la salud pública y por el otro la salud económica”, dijo Canepa. “Lo que hemos hecho hasta la fecha está funcionando. El confinamiento está funcionando, pero el problema que, si bien es cierto que la medida de quedarse en casa está funcionando, la situación de las personas no funciona. Ese es el problema”.

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