Traducción por: Neus Valencia
Este martes, la Junta de Supervisores aprobó unánimemente una legislación de emergencia que le exige al gobierno de la ciudad adquirir 8.250 habitaciones de hotel para el 26 de abril para alojar a los residentes en situación de calle, así como al personal de los servicios de emergencia y personas dadas de alta de los hospitales que no tienen un lugar adecuado para ponerse en cuarentena.
El gobierno de la ciudad ya ha declarado haber estado trabajando en un contrato para obtener 7,000 habitaciones de hotel. Paul Monge, asistente legislativo de la supervisora Hillary Ronen, dijo que ese compromiso previo eran “buenas noticias”.
Monge dijo que la semana pasada el gobierno de la ciudad ya había preparado al personal de trabajo y un plan para cumplir con el conteo de 7.000 habitaciones. “La diferencia aquí es de 1,200 habitaciones, así que la mayor parte a lo que la ciudad se está comprometiendo hoy, se refleja en estas cifras”.
No obstante, el supervisor del distrito seis, Matt Haney, dijo que la legislación de hoy era necesaria, debido a que los planes de la ciudad “no son lo suficientemente transparentes [ni] rápidos”.
“Hemos tratado de hacer esto mediante asociaciones, pero no cabe duda de que es necesaria la legislación”, dijo Haney.
La legislación se presentó y aprobó rápidamente después de lo sucedido por el brote de COVID-19 en el albergue MSC South, en el que más de 100 personas han contraído el virus, lo cual, según Haney, es el brote más grande que hay en cualquier albergue en el país actualmente.
La supervisora Ronen del distrito nueve agregó que “en esta ciudad, hemos hecho hasta lo imposible fiscalmente. Ha sido lo correcto, porque salvar vidas es lo más importante”. No obstante “simplemente no hemos hecho lo mismo para la población desamparada. No hemos hecho todo lo que podemos”.
De las 8.250 habitaciones de hoteles y moteles, 7.000 habitaciones serán utilizadas para hospedar a personas en situación de calle, se reservarán 750 habitaciones para primeros respondientes y 500 habitaciones para otras personas que necesiten estar en cuarentena después de ser dadas de alta de los hospitales.
Actualmente, el gobierno de la ciudad tiene más de 2.000 habitaciones de hotel contratadas, según Trent Rhorer, el director de la Agencia de Servicios Humanos de San Francisco. De éstas, se han apartado 880 habitaciones en dos lugares para primeros respondientes.
Las 1.202 habitaciones restantes que ya están al alcance de la ciudad son para poblaciones vulnerables, incluyendo a los residentes de albergues que están aceptando menos personas, a las personas sin hogar de 60 años y que tienen enfermedades subyacentes, así como a las personas que han sido dadas de alta de los hospitales y no tienen a dónde ir. Según comentó Rhorer en la reunión informativa del lunes, de las 1,202 habitaciones, 751 ya se habían ocupado. El miércoles, Rhorer dijo que el gobierno de la ciudad estaba trabajando para contratar 7,000.
Según la legislación del martes, costaría $58.6 millones de dólares adquirir 8.250 habitaciones por un mes, incluyendo la seguridad, la comida, así como el cuidado personal y los gastos de limpieza de las habitaciones. Es posible que se necesiten $1.67 millones de dólares por mes adicionales para pagar el personal de planta que administre los hoteles y moteles.
Los supervisores hicieron hincapié en que la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias y la Oficina de Servicios de Emergencia de California podrían reembolsar al gobierno de la ciudad hasta el 93.75% de los gastos de emergencia en que incurriera al aplicar la legislación.
“Tenemos aproximadamente 5.600 personas que viven en situación de calle y en albergues que no podrían cuidarse a sí mismas”, dijo Ronen.
Por ahora, la legislación de emergencia está en espera de la aprobación de la alcaldesa London Breed. Como decreto de emergencia, la legislación actual solo requiere de ocho votos para ser aprobada – una mayoría que no puede ser vetada. Se obtuvieron 11 votos.
Sin embargo, en San Francisco, no importa si ocho o incluso los 11 supervisores votan a favor de la legislación, la decisión de no gastar el dinero que permitiría el proyecto sigue siendo competencia de la alcaldesa.
Además, aún hay dudas acerca de la viabilidad operacional de la legislación de emergencia de los hoteles, especialmente a tan corto plazo. Incluso si el gobierno de la ciudad decide que los empleados, que normalmente trabajan en diversos departamentos, se dediquen a atender estos hoteles, cualquiera de ellos puede negarse a hacerlo y pedir licencia o incapacidad (hay fuentes de la ciudad que señalaron que un factor importante para reducir al mínimo el servicio del Muni fue una incapacidad similar para conseguir suficientes conductores, y se teme que se corra una suerte similar para dotar de personal los hoteles destinados para COVID).
Para hacer posible esta legislación, habría que celebrar varios contratos que involucrarán a varios departamentos, lo cual también es un cuello de botella.
“Aprobar una resolución en la junta”, según nos dice una fuente del Ayuntamiento, “no constituye, en sí misma, un plan”.
Por lo tanto, es posible que la legislación actual no sea promulgada en un calendario que satisfaga a sus partidarios.
“El hecho de que no sea un tema de urgencia”, dijo Ronen durante la reunión de hoy. “Que el gobierno de la ciudad no haya estado presionando desde el mes pasado para trasladar a los hoteles a las personas vulnerables en situación de calle”, continuó, “está mal, es incorrecto desde cualquier punto de vista”.
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Joe Eskenazi contribuyó a este informe.
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