La batalla por la que solía ser la ubicación de Adobe Books escaló la semana pasada cuando Jack Spade, el nuevo inquilino del lugar y vendedor minorista de ropa elegante para hombre, tuvo que detener la construcción.

La construcción se detuvo después de que un grupo de propietarios de negocios con la asociación de comerciantes del corredor Valencia (VCMA, por sus siglas en inglés) presentó una apelación con el Departamento de Urbanismo alegando que Jack Spade, afiliado del minorista de ropa de lujo Kate Spade, es una cadena de tiendas “de franquicia minorista” que está sujeto a normas urbanistas adicionales más estrictas.

En septiembre, el departamento de urbanismo decidió que como Jack Spade tiene menos de 11 ubicaciones en los Estados Unidos no constituye una franquicia como se define en el Código de Urbanismo.

Con dicho fallo, Jack Spade puede librar gran parte de los procesos adicionales que se le piden a franquicias, incluyendo la aprobación de la comisión de urbanismo a través de una audiencia pública.

El minoristas se mudó oficialmente al local de la calle 16 el 15 de junio y comenzó las renovaciones el 27 de junio, pero se vio obligado a detenerse tan solo unos días después de que la VCMA presentó la apelación. El 21 de agosto, la junta de apelaciones tendrá una audiencia pública para determinar el futuro del espacio.

“No tenemos nada en contra de Jack Spade o esa marca. Esto se trata de proteger a nuestra comunidad de las franquicias. Solo queremos proteger a los pequeños negocios locales”, dijo Jefferson McCarley, gerente general de Mission Bicycle y organizador de VCMA.

Cuando Jack Spade pidió por primera vez una carta de determinación sobre su estatus como franquicia tenía siete ubicaciones en los Estados Unidos. Desde entonces, dicha cifra ha aumentado a diez, lo que hace de la ubicación propuesta en San Francisco la onceava ubicación. El minorista también tiene tres tiendas multinacionales.

Para proteger el carácter local de los barrios, el Código de Urbanismo define la franquicia con base en si los negocios operan más de 11 tiendas en los Estados Unidos y si dichas ubicaciones tienen un ambiente, imagen y mercancía estandarizada.

De acuerdo con la VCMA, las ubicaciones internacionales y su conexión a la gran compañía matriz Fifth & PAcific (lo que solía ser Liz Claiborne Holdings), cuyas marcas también incluyen Juicy Couture y Lucky Jeans, debería ser parte de la determinación sobre si Jack Spade es en realidad una franquicia o no.

“Siguen siendo una tienda bajo el límite legal, pero creemos que es razonable que las otras tiendas [internacionales] se deben contar”, dijo McCarley. “No parece haber nada que hayamos encontrado que diga que las compañías matrices o compañías asociadas no se cuenten”.

Daniel Lahkman, director de mercadotecnia y creatividad para Jack Spade, afirma que Jack Spade opera de manera independiente de las otras marcas de Fifth & Pacific. Con 11 ubicaciones en el país y sin planes de poner otras tiendas, Lahkman cree que Jack Spade no se debería considerar una cadena.

“La realidad es que somos un pequeño nicho, una marca de estilo de vida, que opera como un negocio independiente”, dijo Lahkman. “Fifth & Pacific no paga nuestra renta, nosotros pagamos nuestra renta”.

McCarley opina que la afirmación de independencia de Jack Spade es ambigua. “El dinero es accesible de marca a marca, claramente están compartiendo recursos”, dijo.

El sitio web de Fifth & Pacific se refiere a Jack Spade como una marca bajo la agrupación de Kate Spade y no hace distinción entre las dos en los informes de ganancias. En el primer trimestre de 2013, Fifth & Pacific informó que las ventas netas del segmento completo de Kate Spade fueron de $141 millones de dólares.

Melissa Xides, vicepresidenta de ventas globales y minoreo para Jack Spade, argumenta que Jack Spade tiene equipos de diseño y estrategias por separado y aparte de las marcas de Fifth & Pacific. Asimismo, aclaró que cada Jack Spade está diseñado a su ubicación.

“Queríamos escoger un barrio que encajara con la estética de nuestra marca”, dijo Xides. “Vimos otros barrios, pero simplemente no tenían el encanto de la Misión… Tenemos una historia de llegar a barrios con personalidad, y no en espacios de minoreo convencional. Esto no es diferente de lo que hemos hecho en el pasado”.

Jack Spade tiene ubicaciones en áreas de compras de moda como lo son el Pearl District en Portland y Venice Beach en Los Ángeles. Entre numerosos elementos de diseño hogareño y de utilería, cada tienda contiene también una biblioteca. En el local propuesto para la Misión, Xides declaró que Jack Spade en realidad planea asociarse con Andrew McKinley, el propietario de Adobe Books, para curar la nueva biblioteca.

McKinley, quien hace poco mudó su librería a la calle 24, declaró que aunque el representante de Jack Spade compró 15 cajas de libros de su tienda, no considera que eso sea una asociación.

“Desde el principio hicieron una vaga oferta de compartir espacio con nosotros”, agregó Kyle Knobel, quien administra las relaciones públicas de Adobe. “Pero creemos que sería más un servicio para ellos que para nosotros”.

Xides cree que gran parte de la disputa sobre la presencia de Jack Spade en la Misión se deriva de una falta general de conciencia sobre la marca. Xides afirma que si la gente entendiera mejor el estilo “ecléctico” de Jack Spade, apreciarían cómo encaja entre las tiendas clásicas, cafés y galerías de arte de la calle 16.

“Creo que cuando la gente conozca de qué se trata Jack Spade, que no pertenecemos en lugares que son más comerciales, creerán que encajamos bien en la Misión y que respetaremos lo que sucede ahí”.

Para la VCMA, la estética de Jack Spade importa menos que la economía de una compañía con un local que está apunto de abrir y que tiene una presencia multinacional en un medio ambiente altamente competitivo.

“La mayor parte de cada dólar que se gasta en un negocio local se regresa a la comunidad”, dijo Eileen Hassi, propietaria de Ritual Roaster y miembro de VCMA. “Esta compañía tiene base en Nueva York; los trabajos más altamente pagados van a estar en Nueva York. Eso tiene un gran impacto”.

Aunque Jack Spade planea contratar residentes de San Francisco para administrar el nuevo local y declaraciones de que trabajará con grupos locales en la Misión, los miembros de la VCMA están frustrados en sus intentos por ponerse en contacto con la compañía.

“Dijeron que se pusieron en contacto con la comunidad, que están muy involucrados en barrios locales, pero ni siquiera regresan nuestras llamadas telefónicas”, dijo McCarley.

Por su parte, Lahkman declaró no saber de ningún intento de la VCMA por ponerse en contacto con Jack Spade.

Los comerciantes de la Misión se han opuesto desde hace tiempo a las franquicias. Cuando American Apparel intentó abrir una tienda en la calle Valencia en 2009 se enfrentó a una gran oposición por parte de la comunidad durante las primeras audiencias de uso condicional en la Comisión de Urbanismo. Después de dicha respuesta, el minorista decidió finalmente no seguir con sus planes.

Aunque American Apparel tenía más de 200 ubicaciones internacionales en 2009 y Jack Spade solo tiene 14, la VCMA cree que Jack Spade se enfrentará a una oposición similar durante el proceso de apelación.

“Soy más optimista que nunca antes. En realidad creo que vamos a ganar esto”, dijo McCarley.

Xides declaró estar consciente del debate de American Apparel antes de que Jack Spade llegara a la Misión, pero que “es ridículo ser comparado a American Apparel… no somos esa compañía”.

Hasta la audiencia del 21 de agosto, ambos lados seguirán con sus esfuerzos. Mientras finalizan su caso para la Junta de Apelaciones, la VCMA seguirá recabando firmas en una petición y colocará pancartas en la calle Valencia. Jack Spade ha contratado a un administrador local de tiendas que intentará “conectarse y compartir nuestra historia”, dijo Xides.

Mientras tanto, el local en la calle 16 de una larga y gradual polémica historia se encuentra cerrado, tapado con tablones y desmantelado a la espera de un futuro incierto.