Es posible que falte mucho tiempo antes de que los visitantes del parque Dolores puedan tener el parque renovado que han estado esperando. El Proyecto de Rehabilitación del Parque Dolores, que incluye baños nuevos, caminos y un edificio multiusos, se ha demorado en cuanto a lo programado y es posible que no se prosiga como se había ya anticipado con la comunidad.

La demora se registró en la línea del tiempo que se presentó la primavera pasada, en parte porque un estudio de revisión medioambiental tomó más de lo esperado.

En marzo de este año, los arquitectos del proyecto del Departamento de Parques y Recreación de San Francisco anunciaron en una reunión para la comunidad que se daría a conocer en mayo un borrador de la revisión medioambiental y una la versión final en agosto.

El propósito de la revisión, la cual se exige bajo la Ley de Calidad Medioambiental de California antes de que se pueda continuar con las remodelaciones, es identificar los posibles impactos medioambientales del proyecto y evaluar los recursos históricos del sitio.

Hasta hoy, no se ha entregado ningún borrador.

Wade Wietgrefe, urbanista medioambiental para el Departamento de Urbanismo de la ciudad, dijo que se daría a conocer antes de finales de este año.

“Estamos tratando de resolver algunos problemas y factores en nuestro análisis”, dijo Wietgrefe, quien más tarde agregó que el proceso de revisión ha tomado más tiempo de lo esperado.

No está claro cómo la demora afectará la construcción, la cual está programada para empezar en febrero de 2013, dijo Joanna Linsangan, vocera para el Departamento de Urbanismo de San Francisco.

Algunos de los problemas se originaron de un estudio realizado por la compañía inmobiliaria Page and Turnbull, contratada por la ciudad para conducir una evaluación de recursos históricos del parque. La versión final de la evaluación, dada a conocer en febrero, establece que el parque está asociado con conocidos eventos en la ciudad, incluyendo esfuerzos de socorristas que le siguieron al terremoto y al incendio de 1906 así como la evolución de una Misión como barrio predominantemente latino.

El informe concluye que “debido a que el Parque de la Misión Dolores se ha identificado como recurso histórico de aportación en una encuesta local, así como un recurso histórico individual en este estudio, se considera que es un recurso histórico para propósitos de la Ley de Calidad Medioambiental de California (CEQA). Cualquier proyecto que contemple alteraciones al parque deberán por lo tanto estar sujetas a revisión del Departamento de Urbanismo de San Francisco.

El informe final de la compañía inmobiliaria para Parques y Recreación, sobre el impacto de las remodelaciones propuestas a los recursos históricos del parque se dio a conocer el primero de junio y Mission Local tuvo acceso a ellos en agosto. El informe recomendó cambios significativos al diseño propuesto para mantener intacta la naturaleza histórica del parque, con todo y la eliminación de caminos para vehículos de servicio y un rediseño de los baños.

El análisis determinó que los componentes particulares del proyecto “tendrán cada uno impactos que resultarán en cambios adversos substanciales a un recurso histórico”.

El informe enlista 19 alteraciones en el plan de remodelación que tendría un impacto en las características distintivas del parque, con todo y la construcción de nuevos caminos, edificios y estructuras que afectan 36.721 pies cuadrados de suelo; alteraciones a la topografía en varias áreas del parque; y la demolición del edificio más antiguo e histórico del parque.

Para poder reducir el impacto del proyecto a un “nivel menos que significativo”, el informe recomendó siete mitigaciones: eliminar, reubicar o reducir el tamaño del edificio de operaciones de mantenimiento y el patio de servicio; eliminar el camino de acceso para vehículos de servicio; eliminar el camino para vehículos de servicio ADA (Ley para Estadounidenses con Discapacidades) que divide en dos las canchas de tenis; conservar las plataformas para pasajeros de Muni así como las escaleras en la calle 19; conservar el muro del extremo este del puente para peatones de Muni en la calle 19; rediseñar el baño al sur para reducir los impactos topográficos; y reducir las mejoras pavimentadas como las nuevas áreas para picnic y caminos para vehículos ADA para poder conservar un espacio el aire libre.

Muchas de las remodelaciones que el informe recomendó que se eliminaran o cambiaran se han acordado con la comunidad en más de 50 reuniones públicas, con todo y talleres y debates de foros abierto al público. La compañía asesora no recomendó cambiar otros elementos del plan de remodelación como la alteración a la campana de libertad mexicana; la pavimentación de las esquinas triangulares en las entradas del parque; y la alteración de las entradas al parque en las calles 18 y Dolores y 18 y Chuch.

Aunque el informe de Page and Turnbull se categorizó como final, ante los ojos del Departamento de Urbanismo no es así. El análisis de la compañía se basa en elucidos del diseño que se recibieron entre diciembre de 2011 y abril de 2012; desde entonces, el Departamento de Parques ha hecho ligeros cambios a los planes, en parte en respuesta a la reunión del Comité de Diseño Cívico de la Comisión de Artes de San Francisco que se llevó acabo en marzo.

Page and Turnbull no hizo estos cambios antes de que se entregara el informe del 1 de junio, por lo que su análisis no se realizó en los planes del diseño final. La mayor parte de los cambios en el plan final son para el baño del sureste.

La ciudad ha contratado a un tercer asesor para conducir una revisión de pares del informe para ver que los resultados todavía sean válidos, dijo Wietgrefe.

Una vez que se termine el informe, varios departamentos de la ciudad intentarán mitigar cualquier impacto a la naturaleza histórica del parque.

“Podemos reducir el impacto en formas que no provengan del informe [de Page and Turnbull]”, dijo Wietgrefe. “Parques y Recreación puede proponer ideas, el Departamento de Urbanismo puede crear otras”.

Al hacer un borrador de la revisión medioambiental, Wietgrefe anticipa una “declaración negativa mitigada”, lo que significa un resultado de que no hay un impacto medioambiental significativo.

“Si se encontrara cualquier impacto medioambiental significativo, escribiríamos mitigaciones en el documento en la declaración negativa mitigada parar reducir los impactos”.

Una vez que la versión del borrador de la revisión medioambiental se de a conocer, el público tendrá un período de 45 días para dar comentarios a través de cartas y correo electrónico. Antes de que se pueda continuar, la ciudad deberá atender cuanto todos los comentarios y luego dar a conocer un estudio medioambiental final.

El plan de rehabilitación, el cual es el último en ser financiado por el bono para parques de 2008, ha pasado por al menos siete reuniones del comité directivo y seis talleres con tantos como 100 asistentes que han expresado su opinión.

Mientras tanto, el proyecto está avanzando con la Comisión de Artes, el cual aprobó la fase dos, incluyendo los elementos de diseño como el color de los baños y los espacios de la plaza, en abril, según la vocera Vicky Knoop de la Comisión de Artes.

La fase tres, la cual es en su mayoría una revisión de documentos de construcción, se terminará una vez que el proceso de revisión medioambiental se termine.

En cuanto a la agenda general del proyecto, la vocera Connie Chan del departamento de parques escribió en un correo electrónico que “el proyecto avanzará como se ha planeado y se comunicará al público durante las reuniones de difusión a la comunidad. Para este proyecto, así como para todos los proyectos de mejora de capital, la línea del tiempo proyectada es un cálculo y está sujeta a cambio”.

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