Del Parque Dolores al Parque José Coronado, los residentes de la Misión han estado hablando del nuevo punto de partida del escolta de los Knicks de Nueva York, Jeremy Lin, nativo del Área de la Bahía, quien tan sólo hace un mes estaba en la banca y dormía en el sofá de su hermano hasta que llevó a los Knicks por una serie sucesiva de victorias, incluyendo la más reciente de 104-97 contra los Mavericks de Dallas.

“Jeremy Lin me inspira. ¡Ese muchacho es un semental!”, dijo Eric, residente de la Misión que se conmovió tanto con la historia de Lin que compró una pelota de básquetbol y comenzó a tirar tiros en el Parque Dolores.

Jeffrey Wart, un alumno en la Preparatoria Arzobispo Riordan, y Loretta Fassbender, alumna de segundo año en la Academia de la Concepción Inmaculada, no podían creer que en realidad haya un jugador de descendencia taiwanés o china en la NBA. Lin es el primero. En total, cuatro de los cinco asiatico-estadounidenses que han jugado en la NBA.

Carolyn Sideco, directora de deportes de la Academia de la Concepción Inmaculada para mujeres, vio el potencial de Lin desde el principio.

“Al vivir en San Francisco, hemos estado expuestos a él desde hace rato, porque creció en el área”, dijo Sideco, quien notó a Lin cuando jugó en Palo Alto, en donde creció. “Hay mucha gente en la comunidad chino-estadounidense, en la comunidad del básquetbol de San Francisco, que ya están familiarizados con él, así que en realidad no estamos sorprendidos de que sea exitoso”.

Aunque la comunidad del básquetbol de la ciudad no haya dudado de Lin, eso no le fue suficiente para obtener una beca deportiva e ir a la universidad; no le fue suficiente que lo hayan escogido para un equipo en la NBA en 2010; y definitivamente no fue suficiente como para que lo hubieran despedido de dos equipos de la NBA antes de haberse unido a los Knicks. Un hecho en la historia de Lin que es difícil de digerir: uno de los equipos que lo rechazó fue el Golden State Warriors.

“Es una pena que lo hayan despedido de los Warriors”, dijo Julio Guerrero, quien estaba en el Parque José Coronado enseñándole a su hijo a tirar la pelota de básquetbol. “Creo que está muy mal que no lo hayan visto, ¿sabe? El talento. Le sucede a muchos equipos también, nada más que sucede que eran los Warriors… los que lo despidieron”.

Sergio Barreno, quien estaba tirando en el Parque Dolores, estuvo de acuerdo.

“Está muy loco porque los Warriors… dejan a un par de personas ir y su éxito como que sucedió”, dijo. “Estaba Gilbert Arenas, Richardson, Weber. Tenían a Vince Carter y es el mejor jugador ahora. No sé, pero está bien hermano, está haciendo lo suyo”.

Barreno cree que si hay algo que aprender de la historia de Jeremy Lin es ser consistente en todo lo que se hace.

Asimismo, los residentes de la Misión dijeron admirar la humildad de Lin y la forma en que representa a su comunidad.

“Creo que es un gran representante de la Costa Oeste, en especial desde la perspectiva chino-estadounidense”, dijo Sideco. “Eso es lo que espero para nuestras muchachas aquí en el ICA, que siempre representen bien a su escuela, a ellas mismas, y que sigan disfrutando de su deporte”.

En las canchas del Parque Dolores, Brooke Ray, quien se negó a dar su apellido, agregó: “le da inspiración a la gente que en realidad juega al seguir las reglas en lugar de ser superestrellas”.

Para Brooke Ray, la lección a aprender de la historia de Lin es sencilla: “todo mundo tiene algo que mostrar pero algunas personas no son tan comunicativas. Sólo hay que darles una oportunidad para que lo demuestren”.

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Andrea hails from Mexico City and lives in the Mission where she works as a community interpreter. She has been involved with Mission Local since 2009 working as a translator and reporter.

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