En áreas en donde estacionar en un lugar muy pequeño es difícil, como en calles residenciales de San Francisco, algunos propietarios de casas han asumido el problema y han pintado las banquetas de la acera más cerca a su cochera.

Para quienes estacionan, el rojo les hace preguntarse: “¿en realidad quiero una multa?”

Pero no teman, dicen los funcionarios municipales: a menos que la pintura roja tenga el sello de la MTA (Oficina de Transporte Municipal de San Francisco, por sus siglas en inglés), o DPT (para el Departamento de Transporte Público, por sus siglas en inglés), la advertencia en rojo es ilegal.

Los agentes encargados de estacionamiento no emitirán una multa al auto estacionado en una acera de color sin un sello, de acuerdo Kristin Holland, funcionaria de relaciones públicas para la MTA. Si el trabajo de pintura ilegal se reporta al 311, la ciudad  pintará la acera de color gris.

Sin embargo, estacionar a lado de una acera con sello le podrá dar a un conductor una multa de $90 dólares.

Las aceras rojas sin sello no son difíciles de encontrar. Una caminata por el Distrito de la Misión nos dio cinco nuevos ejemplos: la avenida Treat, Shotwell, la avenida San José y Valencia son todas aceras con pintura roja que ya está desapareciendo.

Al preguntarles por qué pintan sus propias aceras, los residentes tuvieron una respuesta unánime: alguien más lo hizo. Un propietario de una residencia sobre la calle Shotwell declaró que los inquilinos anteriores habían pintado la acera.

Los negocios locales tuvieron una explicación parecida: los empleados apuntaban a sus superiores, o decían ser inocentes.

Tomemos como ejemplo el negocio de equipo de cocina Charyn Auctions, el cual tiene aceras color rojo sin sello a lado de su cochera. Los empleados ahí argumentaron que las aceras en realidad son legales porque la cochera es muy pequeña para los camiones de Charyn. “Puede que no tengan el sello pero son legales; aquí no hay nada ilegal, amigo”, dijo un empleado.

Sin embargo, sin sello significa que no hay sanción municipal. No es legal. No obstante, pintar la acera de la cochera propia sí ahorra dinero.

Para que la ciudad pinte su acera, debe pagar un cargo de solicitud de $144 dólares más $22.30 dólares por pie de pintura. Sí lo suma todo, dos pies de acera color roja en la entrada de su cochera le costarán alrededor de $180 dólares.

Incluso cuando es ilegal que los residentes pinten sus propias aceras, no hay un mecanismo de autoridad para aceras que se pinten de manera ilegal, dijo Holland de la MTA.

Como resultado, no hay cargos ni acciones punitivas en contra de quienes pintan de manera ilegal sus propias aceras.

La MTA exhorta a los residentes que quieren sus aceras color rojo a que marquen al 311 y las pidan así de manera legal.

Mientras tanto, conductores: no le teman a la acera roja sin estampa.

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Andrea hails from Mexico City and lives in the Mission where she works as a community interpreter. She has been involved with Mission Local since 2009 working as a translator and reporter.

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