Comenzó como un regalo de despedida. Jessica Niello y Howie Correa, dos buenos amigos del artista Jeff Burwell, se iban de San Francisco.

Y dejaron un toro atrás, pintado en la cochera del cuarto de exhibición de Burwell en el 724 de la calle Valencia. El toro ve hacia el horizonte con un poema que comienza en Inglés así: “Un río no conoce el desasosiego”.

“Quería que Jessica y Howie le dieran un poco de personalidad al lugar”, dijo Burwell, “ahora la gente siempre siente curiosidad sobre el toro y lo que representa”.

El toro representa algunas cosas, dijo Correa desde su casa en Boston. “Me hace pensar de la antigua California, del antiguo México, una combinación de los dos y qué tan diferente era el lugar hace 200 años. Un lugar antes de que hubiera ciudades y muchas personas”.

El toro representa a la clase trabajadora de la Misión, dijo Niello, quien ahora está en Nuevo México. “Corresponde a la mano de obra: a los cocineros, carniceros y trabajadores metalúrgicos, como Jeff. Parecía ser natural hacer un animal grande que es linchado y que ilustre el duro trabajo de los individuos. Es un tributo a ellos”.

Asimismo, el toro es de alguna forma un tributo a Burwell y a su profesión, precisó Correa. “Hablamos de algunas posibles ideas y consideramos crear algo de una forma masculina pero que no fuera despectivo. Aún así, quisimos algo con fuerza y el toro es un gran ejemplo de eso”.

A primera vista, el 724 de la calle Valencia puede parecer un taller mecánico. Y eso es porque alguna vez así lo fue. La familia de Burwell compró el lugar de 2,500 pies cuadrados hace cinco años a los propietarios anteriores, los Franks, y lo convirtieron en un lugar en donde Jeff podía exhibir su talento artístico. Además era su residencia.

Burwell se educó en Londres y en la Universidad de California para las Artes. Burwell de 32 años de edad hace de todo desde esculturas a marcos de madera y metal así como muebles que están dentro del espacio.

Su obra está en exhibición en Sloan Miyasato en el Centro de Diseño de San Francisco.

Hace poco en una tarde afuera del 724 de la calle Valencia, Alan Soren, un turista de los Países Bajos que estaba recorriendo los murales de la Misión, se detuvo a posar para tomarse una fotografía enfrente del toro. ¿Qué le pareció? “Es una imagen hermosa”, dijo Soren con una sonrisa, “no cabe duda de que California era hermosa en ese entonces”.

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Andrea hails from Mexico City and lives in the Mission where she works as a community interpreter. She has been involved with Mission Local since 2009 working as a translator and reporter.

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