El periodista, poeta investigador y activista social John Ross falleció tranquilamente el día de hoy en Lago de Pátzcuaro en México, en donde vivió durante los últimos 50 años. Tenía 72 años de edad. La causa de su fallecimiento fue cáncer del hígado.
Un joven poeta de la generación Beat y ganador de premios nacionales por 10 libros de ficción e informativos así como nueve libros de poesía popular. Ross recibió el Premio de Libro Estadounidense (1995) por “Rebellion from the Roots: Zapatista Uprising in Chiapas”, y el codiciado Premio Upton Sinclair (2005) por “Murdered By Capitalism: 150 Years of Life and Death on the American Left”. Considerado como el primer periodista en dar noticias sobre la revolución indígena-mexicana Zapatista a lectores angloparlantes, Ross fue ampliamente reconocido como la voz para aquéllos sin voz, y se asumía entre los pobres y oprimidos en su brillante y estilizada escritura habiendo sufrido como consecuencia golpizas y arrestos durante muchas de las protestas pacíficas.
Fue un iconoclasta que aprovechó cualquier oportunidad para hablar en contra de las comodidades y educar al público. En 2009, Ross rechazó los honores de la Junta de Supervisores de San Francisco por haber querido rendirle reconocimiento por contar “historias como ningún otro podría contar”, y como organizador de los derechos de inquilinos. En la cámara, Ross recordó una audiencia ante la Junta hace 40 años cuando fue sacado de la misma sala por haber perturbado la tranquilidad. Culpó al Departamento de Policía de San Francisco por haberlo “atacado” y haber perdido su ojo izquierdo. Ross le dijo a la Junta: “La muerte estaba en nuestro plato” cuando fue a Baghdad como escudo humano durante un bombardeo estadounidense habiendo sido golpeado por colonos israelíes en ranchos de olivos palestinos.
“La vida, como el periodismo, es una especie de sentencia de muerte”, dijo. “Discúlpenme por haberla vivido tanto”.
Nacido en la Ciudad de Nueva York, Ross creció entre la época previa al movimiento de los Derechos Civiles y la escena del Jazz habiendo tenido la influencia musical a una temprana edad de Charlie Parker, Dizzy Gillespie, Max Roach y personajes legendarios en los deportes como los Harlem Globetrotters. Dejó a una hermana, la artista Susan Gardner; sus hijos, Dante Ross y Carla Ross Allen; una nieta, Zoe Ross-Allen; su hijastra Dylan Melbourne y su hija Honore.
Además de sus responsabilidades populares en la vida y política mexicana, realizó crónicas en la serie de “México Bárbaro” y “Blindman’s Buff”. Ross realizó labor de periodista para el periódico Examiner de San Francisco, CounterPunch, el Bay Guardian de San Francisco, Pacific News Service, Pacifica Radio, LA Weekly, Noticias Aliadas, La Jornada, la revista Sierra y muchas otras organizaciones radiofónicas y periodísticas. En 2010, bajo tratamiento para el cáncer de hígado se dio a una gira nacional con “El Monstruo: True Tales of Dread & Redemption in Mexico City”, un clásico de culto haciendo uso de una lupa de mano para leer sus palabras ante grandes públicos.
Fue uno de los primeros que se opusieron a la Guerra de Vietnam, habiendo pasado dos años y medio como prisionero de conciencia en una penitenciaria federal por haberse negado a enlistar. Una vez liberado, relató un poema cuando un oficial de la prisión lo acompañó a la puerta:
Ross, me dijo con una mirada llena de repugnancia
reflejada en su cara de sabelotodo,
nunca aprendiste a ser un prisionero.
Los servicios funerarios en San Francisco, la ciudad de México, el Condado de Humboldt y la ciudad de Nueva York se harán saber más tarde.

