¿Será Posible que los Mejores Días de Facebook Sean Algo del Pasado?

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La reciente adquisición que hizo Facebook de Instagram por mil millones de dólares desencadenó una avalancha de diferentes reacciones, incluyendo una negativa de los usuarios de Instagram a quienes les gustaba la aplicación para compartir fotografías precisamente porque no era Facebook.

En las calles llenas de tecnólogos en la Misión, la mayoría de los que hacen uso de las redes sociales declararon favorecer a Instagram, y otros sitios como Path porque alcanzan redes más pequeñas de amistades.

“Para mí, Facebook solía ser interesante cuando sólo había universitarios que se registraban”, dijo Sean McCullough, ingeniero de software. “Cuando los padres de familia comenzaron a usarlo y otras personas comenzaron a tratar de en realidad hacer negocios serios a través del sitio, perdió todo su chiste para mí”.

Tomaría mucho desacelerar el poder de Facebook, el cual tiene más de 845 millones de usuarios activos mensualmente. Además, se espera que llegarán a mil millones de usuarios para el próximo mes de agosto, según los papeles presentados en febrero para la oferta pública de este mes. Pero, ¿se ha convertido en algo del pasado como Yahoo o MySpace entre la gente joven y a la moda?

El crecimiento ya ha disminuido; la cifra de usuarios sólo ha aumentado un 13.6 por ciento en 2011, una cifra considerablemente pequeña a la del año anterior cuando la cifra de usuarios aumentó al 38.6 por ciento, según eMarketer, un sitio de recabación de datos digitales.

“Cuando me registré por primera vez, pensé que era divertido pero eso se me fue rápido”, dijo Natasha, quien trabaja como profesora de primaria en San Francisco. “Algunas personas siguen publicando las mismas cosas todo el tiempo, lo que hace que sea muy repetitivo”.

Para algunos, el alcance de Facebook es simple y sencillamente muy grande, y eso ha hecho que busquen otras plataformas en línea para sentir un vínculo —en especial cuando se trata de compartir contenido más sensible o artístico.

Alecz Bendt, un estudiante, reconoció que es “un adicto al Facebook”, aunque hace uso de otras plataformas como Instagram y Phobucket para compartir sus fotos.

En dichos sitios, dijo, “soy libre de hacer lo que quiera y crear la obra que quiera, lo cual no siempre puedo mostrarle a todo el mundo”. Le ofrecen una manera de escapar las multitudes en Facebook, en donde algunos de sus parientes y colegas podrían ver lo que no necesariamente le gustaría enseñarles.

Para otros como la diseñadora web Michelle Mederos, quien también es una usuaria frecuente de Instagram, disfruta de tener actividades en la web por separado de acuerdo a lo que hacen. “En Instagram, subo momentos o vistas que realmente quiero compartir con el mundo”, dijo, mientras que cuando usa Facebook es más propensa a “escribir quejas sobre [su] vida”.

Una diseñadora de efectos visuales que se negó a dar su nombre declaró preferir optar por plataformas que le permiten una mayor personalización, como Pinterest. Ahí, dijo ella, los usuarios vinculan el contenido a temas e intereses predeterminados.

“Creo que es mejor, una manera más personal de navegar el Internet a Facebook. De esta forma, uno puede seguir a gente de acuerdo a sus intereses; es más fácil encontrar cosas que son atractivas directamente a uno”.

Y lo que es más, la persona encargada de comunicaciones, Stephen Mayo, declaró haber encontrado “una alternativa” a Facebook a través de Instagram.

“Disfruto de ver fotografías más que leer lo que la gente hace o seguir sus actualizaciones de estado en Facebook”, dijo.

La aplicación para compartir fotografías se ha hecho tan importante para él que asegura que se sentiría “decepcionado con cualquier interferencia de Facebook”, la nueva compañía matriz.

Otros se han comprometido al último acto de rebelión social, ya que simple y sencillamente han renunciado a Facebook.

Aunque no hay cifras oficiales, en Inside Facebook en junio de 2011, el cual echa un vistazo al desarrollo técnico y financiero de la red social, se informó que Facebook había perdido cerca de 6 millones de usuarios estadounidenses entre los meses de mayo a junio de dicho año.

Uno de esos rebeldes fue el mesero Trevor Goosen. “Solía estar en algunas redes sociales, pero me sentía muy distraído así que me di por vencido”, dijo al definir dichos servicios como “una gran pérdida de tiempo”.

Stacey, quien también es profesora en una escuela pública, estuvo de acuerdo. Ella también se salió de Facebook y otras plataformas de medios de comunicación social, habiéndose limitado a Skype y a su teléfono celular.

Lo que realmente le molestó fue la pérdida de privacidad. “Creo que es invasivo en las vidas de otras personas y la mía”, dijo.

Antes de haber cerrado su cuenta, dijo Stacey, pasaba tiempo viendo los perfiles de otras personas. “Terminaba enterándome de cosas que no se suponía que supiera y que no hubiera podido haber sabido de otra manera”.

No obstante, aquéllos que se van siguen siendo la minoría.

“Tengo amigos que se han dado por vencidos en Facebook y que se han unido a otras redes”, dijo Noelle Skool, “pero no me importa mucho. Simplemente no publico cosas que no quiero que otras personas vean”.

Muchos todavía perciben a Facebook como una herramienta clave en sus vidas laborales y sociales a pesar de los obstáculos. Tal es el caso de Olivia June, experta en comunicaciones para una compañía de mercadotecnia.

“La adopción en masa hace difícil usarlo —me refiero a que, incluso la abuela está en Facebook”, dijo. No obstante, sigue siendo una gran plataforma para mercadotecnia o para estar en medio de lo que todo el mundo está.

“No solía usarlo durante un largo tiempo”, dijo Derek Philipps. “Pero cuando [otros sitios web similares] MySpace perdió el chiste, simplemente seguí la corriente”, dijo. “Trato de no pensar en los cambios que siguen haciendo a su sitio web o a sus políticas”.

Algunos, como el músico Noah Grant, están concientes a regañadientes de qué tan grande es Facebook en realidad. A pesar de sus controvertidas políticas en compartir contenido, Grant sigue usando el sitio web para anunciar su música.

“Es un inconveniente para mí”, admitió, “pero preferiría que la gente pirateara mi música y supiera que está ahí en lugar de que no pueda acceder a ella”.

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