“¿Qué les tomó tanto tiempo?” fue la típica reacción en la Misión el día de hoy ante el fallo que tomó el tribunal federal de apelaciones de dos votos a favor y uno en contra que concibió como anticonstitucional la prohibición de la Proposición 8 al matrimonio entre parejas del mismo sexo.
“Ya era hora”, dijo Kira Thompson mientras almorzaba afuera de Herbivore.
“No puedo creer que haya tomado tanto tiempo”, dijo Raphael Shanmugan mientras arreglaba una bicicleta. “Es ridículo que no haya sucedido antes”, dijo Courtland Donaldson.
Los residentes de la Misión precisaron que se sentían optimistas mientras esperaban el resultado del fallo de hoy. “Sabía que sucedería tarde o temprano”, dijo Mark Hallenbart, un residente de Castro que trabaja en la Misión. “Es una victoria”.
Rebecca Isaacs, directora ejecutiva de Equality Federation, una alianza que trabaja para lograr la equidad LGBT a nivel nacional, estuvo de acuerdo con dicha opinión. “Estamos increíblemente, increíblemente emocionados”.
Pero no siempre fue así.
En 2004, Gavin Newsom, el entonces alcalde de San Francisco, decidió que la ciudad podría emitir licencias de matrimonio para parejas del mismo sexo, lo que abriría la posibilidad de un matrimonio legal para parejas lésbicas y homosexuales. Un mes después de la decisión de Newsom, la Corte Suprema estatal anuló dichas licencias. No obstante, en mayo de 2008, la Corte Suprema de California falló a favor del matrimonio entre parejas del mismo sexo como un derecho fundamental.
Los grupos religiosos actuaron rápidamente al recabar suficientes firmas para hacer que la Proposición 8, una prohibición constitucional estatal en el matrimonio entre parejas del mismo sexo, estuviera en la boleta. La proposición perdió en la Misión, pero ganó a nivel estatal, con 52 por ciento del voto. Fue entonces cuando se volvió a hacer ilegal que se casaran las parejas del mismo sexo en California.
En agosto de 2010, el Juez Vaughn Walker, a cargo del distrito, anuló la Proposición 8. Hoy día, el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito Estadounidense confirmó dicho fallo, pero seguramente el caso pasará a la Corte Suprema.
Hallenbart precisó que tanto él como su pareja han anticipado ansiosamente el fallo, aunque la pareja no está en ningún apuro por casarse. Hallenbart dijo que simple y sencillamente quiere que las parejas del mismo sexo tengan los mismos derechos que las parejas heterosexuales.
Otros estuvieron de acuerdo. “Por fin pueden tener derecho a algunos de los beneficios que otras parejas tienen derecho”, dijo Shanmugan. Dichos beneficios incluyen visitas en cárceles y hospitales, derechos a beneficios de jubilación y anulaciones fiscales y en seguros por nombrar algunos.
“Es más que justo que tengan los mismo derechos”, dijo Diego, esposo de Luisa, “es entonces que el matrimonio es sólo un concepto social”.
Dicho concepto es algo con lo que Jim Haynes y su novia de hace 14 años están lidiando. “Ella dice que no se quiere casar hasta que todo mundo tenga el derecho a casarse”, dijo Haynes, de 40 años de edad. “La Proposición 8 se anuló, pero no deberíamos ir a un juzgado todavía”, dijo su novia.
“Este panel, estas personas están de nuestro lado”, dijo Hallenbart. Lo que ayuda, dijo, es que no vieron el fallo desde un punto de vista religioso.
Algunos, como Haynes, sólo pueden verlo desde el punto de vista religioso.
“Yo soy cristiano”, dijo. “Socialmente, el credo estadounidense de que todos deben casarse debe persistir”. Él cree que muchas personas responden ante experiencias trascendentales para sanar.
“No obstante, las viejas reglas pueden obstaculizar el progreso de la humanidad”, dijo.
Son esas viejas y tradicionales reglas lo que impulsa a quienes respaldan la Proposición 8. “Los que la respaldan son incansables”, dijo Thompson. “Necesitan calmarse”.
Thompson agregó que los que apoyan la Proposición 8 deben poner un alto a los incansables esfuerzos en contra del matrimonio entre parejas del mismo sexo, el cual ella cree que no lastima a nadie. “Vive tu vida y deja que los demás hagan lo que quieran”, dijo.
La idea de tomar una decisión personal es progresista, dijo Shanmugan.
Thompson cree que California es un estado progresista, pero, “estamos atrasados en eso”, dijo ella en referencia al matrimonio entre parejas del mismo sexo. “Es un poco penoso”.
“Conozco parejas que se casarían en este momento”, dijo Sarah Engelman, empleada de venta de prendas, “pero no quieren irse de San Francisco para hacerlo”.
No obstante, Isaacs de Equality Federation precisó que el fallo de California puede reafirmar los esfuerzos de los defensores del matrimonio entre parejas del mismo sexo en otros estados, como en Nueva Jersey, Maine, Minnesota y Washington, en donde están peleando sus propias luchas maritales.
Aunque California es conocido como un estado progresista, la homofobia todavía existe y los jóvenes LGBT en secundarias y preparatorias a menudo tienen que lidiar con el acoso escolar. Sin embargo, los alumnos toman importantes pasos en crear escuelas más seguras, dijo Jill Marcellus, coordinadora de comunicaciones para la Alianza Gay-Heterosexual, una red que alienta a los alumnos a pelear contra la homofobia.
El fallo de hoy establece un ejemplo para ellos. “Es alentador ver a los jóvenes LGBT responder ante el valor entorno al fallo”, dijo Marcellus. “Tiene una consecuencia positiva en ellos”.
Dicho valor brinda ímpetu, opinaron los residentes. “Se ve bien”, dijo Zee, residente de la Misión que se negó a dar su apellido. Ella cree que es importante permanecer motivados. “Esto pavimentará el camino para todo mundo en el futuro”.
“Pero todavía no es suficiente”, dijo Thompson. “Hay un obstáculo más grande en camino”, añadió Diego. Los que apoyan la Proposición 8 podrían apelar el fallo. En realidad, Isaacs espera que lo hagan.
Como Zee, otros reconocen que lograr el matrimonio entre parejas del mismo sexo será un proceso interminable. Los residentes de la Misión no esperan que la batalla legal se detenga aquí. “Parece inevitable que se vaya a la Corte Suprema”, dijo Haynes.
“Esto será una prueba de las opiniones sobre igualdad para la Corte Suprema”, dijo Isaacs. “Son más propensos al conservadurismo”, agregó Haynes.
“Seguiremos peleando hasta el final”, dijo Hallenbart. “A fin de cuentas, será legal”. Y entonces, si él y su pareja deciden casarse, tendrán dicha opción.

