En esta semana, los mercados de la Misión percibieron un buen movimiento en cuanto a ventas, pero con temperaturas por encima de los 80 grados los plátanos comenzaron a ponerse negros y los duraznos comenzaron a hacerse feos a una velocidad alarmante, dijeron los vendedores.
“El sol quema la fruta, pero es peor para la ensalada. Ando corriendo de aquí para allá para que nuestro refrigerador la mantenga y no se desperdicie todo”, dijo Carlos Espejo del Supermercado Tony’s cuando el miércoles estaba pelando algunas hojas marchitas de lechuga y las tiraba en la basura.
Una visita a la parte trasera del Supermercado La Loma permite ver que las frutas y verduras están sufriendo un destino parecido. “Este calor es malo para el negocio, estamos sufriendo una gran pérdida”, dijo Juan Medrano, rodeado de cajas y cajas de producto.
Al agarrar una manzana de una pila dijo “¿ve esta mancha color café? Es por el sol. Ya no podemos venderla”.
Su colega Arturo Arreyge señaló una gran pila de jitomates rojos en cajas. “¿Se puede imaginar nuestro trabajo? Tenemos que revisar caja por caja, ¡y sacar cada jitomate que esté malo!”
Amanda Ngo del Supermercado Duc Loi tomó cuidados adicionales para salvar el producto fresco y puso pedazos de cartón encima de las sandías y ciruelas para que tuvieran sombra. Estaba agradecida por los refrigeradores que tiene porque protegen la fruta que es más delicada. La mayoría de las otras tiendas no los tienen. Sin embargo, el calor impuso otros retos. “Ayer, nos quedamos sin hielo y sin agua, pero ¡afortunadamente teníamos suficiente cerveza!”



