Más de 100 padres y madres de familia, profesores y estudiantes se reunieron el lunes por la noche en una reunión del Distrito Escolar Unificado de San Francisco (SFUSD, por sus sigras en inglés), para expresar sus preocupaciones sobre los posibles recortes de personal en las ocho escuelas de K-8 de la ciudad.
El distrito le está dando a las escuelas menos libertad sobre sus presupuestos en un intento por asegurar que todos los campus tengan una cantidad similar de personal, dijeron padres y profesores.
El nuevo plan es un intento de equidad, pero en su lugar podría alterar los planes específicos de la escuela que los maestros, administradores y padres han elaborado a lo largo de los años: Una escuela podría haber optado por utilizar los fondos para contratar más profesores y reducir el tamaño de las aulas, sin embargo, ahora el distrito instruye a las escuelas a tener un número estandarizado de personal, lo que podría dar lugar a clases más grandes y recortes de personal, dijeron los padres y los maestros.
“Cuando dice que conoce las preocupaciones, ¿por qué no considera recortar 555 Franklin (la sede del distrito escolar) antes de tocar alguna escuela?”, dijo Bernice Casey, una madre de la escuela comunitaria Buena Vista Horace Mann K-8. A su alrededor, algunos padres y profesores agitaban carteles en los que se leía “¡Equidad, no igualdad!”.
Claudia Delarios Morán, directora de Buena Vista, dijo que el modelo K-8 “no se tomó en cuenta” cuando el distrito decidió hacer recortes de personal. Ella y otros argumentaron que el modelo K-8 sirve principalmente a las y los recién llegados, a los estudiantes de inglés y a las familias sin vivienda. Buena Vista Horace Mann, dijo Delarios Morán, necesita más personal, no menos.
Los planes del distrito escolar muestran que Buena Vista Horace Mann perderá un profesor de cuarto grado y otro de quinto, dijo Delario Morán. Y el nivel middle school (del sexto al octavo grado) podría perder un profesor de educación física, inglés, español y matemáticas. También perdería un puesto de entrenador, según Delarios Morán. El tamaño de cada clase de cuarto a octavo grado aumentaría de 22 a 33 alumnos.
Alrededor del 74.6% de las familias que tienen hijos en Buena Vista son económicamente marginadas, según Casey, que se enteró de los inminentes recortes la semana pasada; durante una reunión escolar celebrada el 29 de febrero.
Casey y sus compañeras y compañeros de Buena Vista lideraron la ofensiva contra el distrito; con comentarios iracundos que casi rebasaron la reunión de consulta del distrito, que se suponía debía centrarse en una exposición para evaluar la eficacia del modelo K-8 y, principalmente, decidir el destino de ese modelo.
Aproximadamente una cuarta parte de los que tomaron la palabra fueron alumnos, incluidos niños pequeños. “Alumnos, estoy muy orgullosa de ustedes porque realmente siento que están poniendo en práctica los valores; que han aprendido a lo largo de estos años en la escuela Buena Vista Horace Mann”, dijo Delarios Morán. “Participan activamente en su comunidad. Están defendiéndose a ustedes mismos y a sus compañeros de clase, a sus familias, a sus hermanas y hermanos pequeños, a sus primos, a sus vecinos.”

En el Centro Educativo Filipino PreK-8 de la Escuela Bessie Carmichael, en SoMa, los dos puestos de asistente social se reducirían a uno que, como dijeron muchos de los que intervinieron en la reunión, sería inadecuado para una escuela que tiene un número significativo de familias que enfrentan falta de vivienda, inseguridad alimentaria y otros problemas.
“Alumnos tan pequeños como los de primer grado, experimentan problemas de salud mental como ansiedad, depresión y autolesiones, mientras que los problemas de nuestros alumnos de secundaria son bien conocidos”, dijo Kate Calimquim, una de las dos trabajadoras sociales de Bessie Carmichael, que es una escuela, pero tiene dos campus separados, a 12 minutos de distancia caminando. Calimquim dijo que ella era “la única trabajadora social” a principios de año, y que “no era práctico ni sostenible” tener una sola trabajadora social para ambos campus.
Rooftop School TK-8 en Twin Peaks podría perder uno de sus puestos en el jardín de niños. “Parece que hay una percepción de déficit en toda la estructura de lo que estamos discutiendo en torno a la asignación de recursos, y que necesita ser abordado”, dijo Darren Kawaii, director de la Escuela Rooftop.
También señaló que había tantos datos imprecisos en el paquete de diapositivas utilizado en la exposición, que la comisión no debería fiarse de ellos para decidir sobre el modelo K-8 o tomar decisiones futuras sobre la asignación de recursos a las escuelas K-8.
No obstante, el superintendente del SFUSD, Matt Wayne, insistió en que el distrito necesita menos escuelas, “para poder ofrecer las oportunidades que queremos a nuestros alumnos”.
Un niño pequeño presente abucheó.
Las escuelas K-8 aligeran la carga de los padres, en parte, al garantizar que no tienen que solicitar un lugar en el nivel middle school. Sus defensores afirman que la permanencia en la misma escuela durante casi una década fortalece las relaciones entre profesores y alumnos. Las escuelas K-8, que suelen atender a alumnos inmigrantes, ofrecen programas de idiomas que incluyen coreano, cantonés, mandarín y español, y aumentan gradualmente la proporción de inglés a lo largo de los años.
El distrito escolar, por su parte, reconoció esas ventajas. Pero también alegó que algunas escuelas K-8 carecen de economías de escala, tienen altas tasas de rotación de personal e impiden que los estudiantes tengan acceso a las oportunidades disponibles en escuelas más grandes de nivel middle school, entre otros inconvenientes.
Madres como Casey, también están preocupadas por la sostenibilidad del modelo de inmersión lingüística de Buena Vista. Los alumnos más jóvenes de Buena Vista reciben el 80% de su instrucción en español, que disminuye gradualmente hasta el 50% a medida que crecen. Entre los alumnos aceptados en esos programas suele haber dos tercios bilingües o hispanohablantes nativos, y un tercio de estudiantes que solo hablan inglés. Otras escuelas K-8 ofrecen programas de inmersión en un solo sentido, o enseñan la lengua mundial en las escuelas primarias.
“Ahora el distrito está, básicamente, desde mi punto de vista como madre, impidiendo que mi familia tenga acceso a la escuela para la que nos matriculamos, que es una experiencia bilingüe, bicultural y de inmersión, desde preescolar hasta octavo”, dijo Casey, que quiere que sus hijos más pequeños disfruten del mismo entorno que su hijo mayor. Los recortes de personal, dijo, podrían impedirlo.
La matrícula del SFUSD en todos los grados ha disminuido en más de 4,000 estudiantes desde 2012-2013, en gran parte debido a los cambios demográficos locales; y perderá otros 2,700 estudiantes desde el jardín de niños en transición al octavo grado para 2032, según el distrito. Sin embargo, en el año escolar 2023-2024, siete de las ocho escuelas K-8 de San Francisco tenían más matrícula que el promedio estatal.
“No quiero 33 niños en mi clase”, dijo un niño que portaba un gorro rosa. “Porque creo que mi profesor se estresará mucho y querrá dejarlo y muchos niños no escucharán. Tampoco quiero que los profesores se enfaden, levanten la voz, cosas así”.
Traducción realizada por Elvia Rodríguez.

