Presunta “clasificación errónea ilegal” de los mensajeros de comida de DoorDash ha dado lugar a que la fiscal de distrito emprenda acción legal. Foto por Lydia Chávez DoorDash's alleged "illegal misclassification" of its food couriers today resulted in legal action from the DA. Photo by Lydia Chávez

Traducción por: Neus Valencia

El Fiscal de San Francisco, Chesa Boudin, presentó una demanda por prácticas comerciales injustas contra la empresa de servicios de entrega de comida DoorDash, que ha persistido en clasificar a sus trabajadores como contratistas independientes y no como trabajadores asalariados, conforme a las leyes de California.

“Les aseguro que éste es sólo el primer paso de muchos en la lucha por la seguridad de los trabajadores y la aplicación equitativa de la ley”, dijo Boudin en la conferencia de prensa virtual las semana pasada. Esta demanda será liderada Scott Stillman, Fiscal Auxiliar de la Unidad de Crímenes Económicos contra los Trabajadores – “y no traje a Stillman a la oficina para presentar sólo una demanda”, continuó Boudin.

Hasta el momento, DoorDash no ha contestado los mensajes de la prensa.

La demanda fue presentada conforme a la sección 17200 del Código de Empresas y Profesiones de California, que incluye “cualquier acto de negocios ilegal, injusto o fraudulento”. Un fiscal de distrito o un abogado municipal puede emprender acciones conforme a este código – y, de hecho, en mayo, el abogado municipal Dennis Herrera se unió a sus colegas en Los Ángeles y San Diego para presentar una demanda contra Uber y Lyft por presunta clasificación errónea de sus trabajadores.

De conformidad con la sentencia de “Dynamex” de la Suprema Corte de California en abril de 2018, se estableció una prueba de tres puntos para determinar si los trabajadores debían ser clasificados como asalariados o como contratistas independientes.

Ninguna interpretación razonable de dicha resolución lleva a determinar que los trabajadores de Doordash o, en su caso, los conductores de Uber y Lyft, como muchos otros, son otra cosa más que empleados.

En abril de 2019 se supo que DoorDash estaba aplicando las propinas que ganaban sus trabajadores a sus salarios base en lugar de ser consideradas una gratificación – lo que llevó a que se presentara una queja contra la empresa ante la División de Cumplimiento de Normas Laborales.

En septiembre de 2019, el fallo “Dynamex” fue incorporada en esencia a la ley conforme a la sección AB5, cuya autora es la asambleísta Lorena González (D-San Diego).

“Cuando se piensa en el robo, no se suele pensar en el robo de salarios”, dijo González, que asistió a la conferencia de prensa virtual de la semana pasada. “Si un empleado le robara a su jefe, iría a la cárcel, pero los patrones sí les roban a los empleados en grandes cantidades y todos los días”.

Al clasificar erróneamente a los trabajadores como contratistas independientes en lugar de empleados, las empresas pueden eludir el pago del salario mínimo, pueden no dar los descansos obligatorios y no dar prestaciones de seguro médico o días de incapacidad. Los trabajadores en esas condiciones son subvencionados por la red de seguridad social, que a su vez es subvencionada por los contribuyentes y las empresas que sí cumplen con la ley.

“Durante mucho tiempo, DoorDash ha explotado a sus trabajadores”, dijo Veena Dubal, profesora de derecho laboral de UC Hastings, a Mission Local. “Al igual que Uber, el modelo de negocios de la empresa está basado en la ficción de que sus trabajadores son contratistas independientes. Esto significa que las personas cuya mano de obra ha generado la tan alta valoración de la empresa no tienen acceso a un salario mínimo ni a ninguna compensación si se lesionan ni al seguro de desempleo si pierden su trabajo sin culpa alguna”.

A lo largo de esta pandemia, continuó Dubal, estos trabajadores han sido considerados además como “esenciales”, y han estado “arriesgando sus vidas para llevar comida de los restaurantes a las familias que están en confinamiento”.

“DoorDash ha estado luchando enérgicamente contra las reclamaciones laborales de sus repartidores”, dijo Dubal. “Esta demanda hoy, presentada por el fiscal de San Francisco, pone el peso del estado para respaldar dichas reclamaciones”.

Actualización, 16 de junio, 2:20 p.m.: declaración de Max Rettig, Jefe Global de Políticas Públicas de DoorDash:

Ahora más que nunca, los ciudadanos de California de todas las clases sociales consideran a DoorDash una oportunidad de ganar dinero de manera flexible, pudiendo trabajar en promedio unas cuantas horas por semana. A lo largo de la pandemia, DoorDash ha apoyado a los repartidores Dashers cuando salen a laborar y cuando no están laborando ofreciéndoles equipos de seguridad gratuitos, telemedicina, sustitución de ingresos y más. La demanda presentada hoy busca interrumpir los servicios esenciales que los repartidores Dashers proporcionan, quitándole a cientos de miles de estudiantes, maestros, padres de familia, jubilados y demás ciudadanos valiosas oportunidades de trabajo, privando a los restaurantes locales de los ingresos que tanto necesitan y dificultando que los consumidores reciban alimentos preparados, mercancías y otros artículos esenciales de manera segura y confiable. Seguiremos luchando para que los repartidores Dashers puedan seguir teniendo oportunidades de ganar ingresos de forma flexible que tanto dicen necesitar en estos tiempos difíciles.

Si desea que sigamos trabajando, y aún no lo ha hecho, por favor, apóyenos ahora.

Joe Eskenazi

Joe was born in San Francisco, raised in the Bay Area, and attended U.C. Berkeley. He never left. “Your humble narrator” was a writer and columnist for SF Weekly from 2007 to 2015, and a senior...

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