Traducción por: Neus Valencia

Al menos tres restaurantes del Distrito de la Misión han sido aprobados para obtener préstamos de protección a la nómina por parte de la Asociación de Pequeños Negocios (SBA, por sus siglas en inglés), pero todos aún dudan sobre si deberían gastar el dinero.

“Asumir más deuda es un tema muy serio. Por eso todos nos sentimos nerviosos”, dijo Manny Yekutiel, dueño de Manny’s en la calle Valencia, quien forma parte de la Comisión de Pequeños Negocios de San Francisco.

Recientemente recibió la aprobación para recibir uno de los préstamos y ahora está esperando que llegue el dinero. “No quiero intereses”, dijo. “No quiero tener que pensar en eso en medio de una recuperación económica”.

Y si no usa lo suficientemente rápido se podría convertir en deuda. Actualmente, en las directrices para la condonación de deudas se requiere que las empresas utilicen el 75 por ciento del préstamo para pagar la nómina de los empleados, y el otro 25 por ciento puede ser utilizado para otros gastos generales como el alquiler. Sin embargo, el reloj del período de dos meses comienza a correr diez días después de que es aprobado el préstamo. Así que Yekutiel tendría que volver a contratar a sus empleados y esencialmente pagarles durante mayo, cuando aún continúa la orden de resguardo que ha mantenido cerrado su negocio.

“No hay manera de que eso pueda funcionar”, dijo Yekutiel.

Stephen Klein, director general de la firma de consultoría de Reestructuración y Bancarrota de Bennett Thrasher LLP en Atlanta, Ga., cree que los restaurantes pueden tener contratados a sus empleados en la nómina, estén o no abiertos.

“Es posible tener un restaurante cerrado que les pague a sus trabajadores por compasión”, dijo Klein. “De lo contrario, estas personas recibirían beneficios por desempleo, así que el gobierno les estaría pagando de cualquier manera”.

Operadores como Yekutiel tienen que hacer el cálculo humano de si es más prudente financieramente traer de vuelta a sus empleados y apoyarlos con el dinero de la SBA o devolver los fondos y volver a contratarlos cuando reabran el negocio. Yekutiel dijo que quiere pagarles a sus empleados con los fondos del préstamo de la SBA, pero quiere asegurarse de que lo haga de conformidad con las directrices de la SBA para que el préstamo sea condonado.

Monk’s Kettle, un restaurante en la calle 16, ha recibido su préstamo de protección a la nómina por parte de la SBA, pero el copropietario Nat Cutler también se siente nervioso de usarlo.

“Tengo una preocupación general acerca de si [el préstamo] será condonado”, dijo Cutler.

Una de sus preocupaciones es la de conseguir que todos sus empleados sigan en nómina cuando Monk’s Kettle está operando únicamente como un restaurante de comida para llevar y entrega a domicilio, y por ahora no puede operar con todo su personal de todos modos.

“¿Qué sucede si utilizo el préstamo para los fines previstos, pero estamos operando como comida para llevar, y no necesito a todo este personal, que de todos modos tampoco puedo pagar? ¿Lo van a usar contra me?”, dijo Cutler.

Probablemente, de acuerdo con la ficha informativa del sitio web del departamento del Tesoro de los Estados Unidos, se menciona que se reducirá la condonación si se reduce el personal de tiempo completo o si se disminuyen los salarios más del 25 por ciento para cualquier empleado que gane menos de $100,000 dólares en 2019.

Además, los préstamos de protección de pagos sólo cubren ocho semanas de pago para su personal.

Si el negocio no ha mejorado hasta el punto de poder volver a contratar a todo su personal, el futuro de sus empleados sigue siendo incierto.

“Le hemos dicho a nuestro personal, los tenemos contratados por ocho semanas, y les pagaremos todo lo que podamos, pero no podemos prometer más que eso, porque no sabemos cuál será la situación”, dijo Cutler.

Cutler y otros dijeron que el plan de protección a la nómina no se ajusta a las necesidades de los restaurantes. Señaló que los restaurantes tienen gastos además del alquiler, los servicios públicos y la nómina, que no son condonables conforme al Programa de Protección de la Nómina (PPP, por sus siglas en inglés).

“Se necesita dinero en efectivo para otras facturas por pagar”, dijo Cutler. “Para los restaurantes que no pueden generar ningún ingreso, este proyecto de ley no los ayuda mucho”, agregó Cutler. Tales costos estáticos para los restaurantes incluyen pagos a los proveedores de comida y bebidas, licencias de los equipos alquilados, pagos por Puntos de Venta y software de programación, así como para el impuesto de ventas.

Shar Haddadin, el dueño de The Crepe House en la calle Valencia que cerró en marzo, fue aprobado recientemente para el préstamo de nómina y tenía inquietudes similares. Volver a contratar a sus trabajadores podría no tener sentido, dijo.

Sus empleados están actualmente recibiendo o solicitando el desempleo, dijo Haddadin. Si comienza a pagarles de nuevo, dejarán de recibir los beneficios por desempleo o los empleados ya no serán elegibles. Su pregunta fue: ¿Qué pasa después de ocho semanas cuando se acaba el dinero?

“Tendrás que despedirlos de nuevo”, dijo.

Y tendrán que volver a solicitar la ayuda.

Laurie Thomas, jefe de la Asociación de Restaurantes Golden Gate y propietaria de Rose’s Café y Terzo, también cree que los planes de protección de pagos no siempre son adecuados para los restaurantes. Thomas cree que, en ciertas circunstancias, los restaurantes deberían de poder aprovechar un programa diferente, como el Crédito de Retención de Empleados (ERC), establecido conforme a la Ley CARES.

En este programa, los empleadores son elegibles para recibir un crédito fiscal equivalente al 50 por ciento de los salarios de cada empleado, con un crédito máximo de $5,000 por empleado cada trimestre fiscal. Este crédito se utilizaría primero para pagar los impuestos de la Seguridad Social que normalmente se descuentan de los salarios de los empleados, y lo que quedara se entregaría al propietario de la empresa.

A diferencia del préstamo de protección a la nómina, que sólo puede utilizarse para pagar ciertos gastos durante un período de ocho semanas que se condonará, el crédito fiscal puede utilizarse para cualquier propósito, incluyendo los gastos estáticos que no pueden condonarse conforme al PPP.

“Puedes usarlo para lo que quieras”, dijo Thomas.

Si quieres saber más acerca del ERC, aquí puedes consultar la sección de preguntas frecuentes del Servicio de Administración Tributaria (IRS) en ingles.

Por el momento, los negocios de la Misión no están muy seguros de lo que harán.

Sin embargo, Haddadin, de The Crepe House, tenía un plan hasta que tenga más claro de qué trata la ley:  “Lo que estoy tratando de hacer es tomar el dinero y tenerlo a la mano”.

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Julian Mark contribuyó a este reportaje.

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