Traducción de Anabelle Garay

El día lunes, el supervisor Dean Preston publicó en redes sociales un fragmento de una discusión entre abogados que representan a un residente de la Misión con discapacidades médicas y a los caseros que están usando la ley Ellis para desalojar al inquilino y a su esposa  —la conversación que el supervisor subió le hizo hervir la sangre. 

Cuando se le pidió una extensión debido a la aparición de la plaga, la abogada de los caseros no se vio dispuesta. “Mis clientes no están dispuestos a cambiar el acuerdo de ninguna manera”, ella escribió. “No es el deber de mis clientes crear protecciones para una pandemia o emergencia. Ellos no están dispuestos a extender el tiempo, o cambiar el acuerdo para prórrogas o extensiones de tiempo”. 

Estas palabras pueden parecer de una novela de Dickens. Pero no es ilegal, a pesar de la nueva moratoria sobre los desalojos por causa del COVID-19 de San Francisco y California. La alcaldesa London Breed presentó dicha moratoria el 13 de Marzo — pero solo pertiene a desalojos de “cualquier residente que haya sufrido una pérdida de ingresos relacionada a COVID-19”.

De igual manera, la orden del 16 de marzo del gobernador Gavin Newsom solo incluye los desalojos por “no haber podido pagar el alquiler” y, más allá, por no poder pagar el alquiler por alguna causa relacionada a COVID-19. 

Es por esto que no se pueden impedir los desalojos a través de la ley Ellis. Lo mismo sucede cuando los dueños desean mudarse a las unidades que rentan, renovaciones u otros desalojos donde no existe culpa alguna para que saquen a los inquilinos de las unidades — incluso en medio de una orden de permanecer en el hogar. 

“No tiene sentido dejar que los desalojamientos procedan ahora, aunque existan previsiones anteriores que requieran que la gente se mude” dijo Preston. “El departamento de salud pública y la alcaldesa han ordenado que toda la ciudad se refugie en sus propios hogares. No tiene sentido que se desaloje a nadie”. 

Preston elogió las acciones de la alcaldesa como “un paso positivo hacia adelante”, pero dice que él continuará apoyando para que haya protecciones legislativas amplias de desalojo durante la pandemia. 

“La moratoria de desalojos de la alcaldesa es bastante limitada y no aplica a otro tipo de desalojo que no sea por no pagar la renta debido a pérdida de ingresos por el coronavirus” recalcó Carolyn Gold, fundadora del Eviction Defense Collaborative (colaborativo de defensa contra desalojos) y jueza electa.

La oficina de la alcaldesa no ha contestado nuestros mensajes.

Preston también planea presentar una resolución pidiendo a Newsom suspender o disminuir la ley Ellis, la cual permite a los propietarios desalojar a los inquilinos antes de aparentemente salirse del negocio de alquiler — además, es fácilmente explotada por inversionistas y corporaciones. 

Esta acción sucede en un momento de gran fluctuación e incertidumbre durante una crisis humanitaria, económica y de salud. Los tribunales de California han emitido una variedad de demoras o clausuras, pero no parece que los juicios y diligencias de desalojamiento en San Francisco han sido detenidos hasta ahora — aun cuando el departamento del alguacil de San Francisco confirmó esta semana que no llevará a cabo los desalojos forzosos.

Un comunicado del 16 de marzo del tribunal de San Francisco no mencionaba cambio alguno a las diligencias relacionadas a desalojos. Cuando se le preguntó si estos casos serían limitados, como se ha hecho con otros casos, el vocero Ken Garcia escribió “Me han dicho que a menos de que se haga un cambio legislativo a la ley de desalojos, no habrá cambios a las diligencias de desalojos.” 

Preston consideró esto una burla a la orden municipal de distanciamiento social. “Si caminas por los pasillos [del tribunal] verás decenas de personas esperando a tener sus conferencias de acuerdo o jurados congregados para casos de desalojo”, explicó el abogado de derechos de inquilinos.

El esfuerzo de los inquilinos en ir al tribunal es muy grande, ya que no hacerlo puede resultar en un fallo contra ellos.

“Es impresionante que tengamos que legislar esto. Es impresionante que la alcaldesa tenga que emitir órdenes. Usar la ley Ellis para desalojar a un inquilino discapacitado mientras tenemos una orden de refugio en casa en la ciudad: No se necesita ser genio para determinar que este no es el momento ideal para desplazar a alguien de su hogar”.