¿Qué opina de la propuesta de impuestos para las firmas de tecnología? ¿Por qué es esta la forma correcta o incorrecta de obtener dinero de las compañías de tecnología para dar atención a la crisis de vivienda?
Joshua Arce
Creo que todos deben pagar la parte que les corresponde. Aquellos a quienes les va bien en esta economía deben ayudar a quienes están encontrando dificultades.
El sector de la tecnología debería, y creo que está listo, para hacer más por los negocios y por los trabajadores locales así como por las viviendas. Debemos estimular que se haga esto.
No creo que aplicar impuestos solo a una industria tenga sentido, cuando hay muchas otras que están obteniendo ganancias importantes. Los votantes locales están de acuerdo. No hace muchos años una mayoría importante votó por la aprobación de la Proposición E que eliminó el impuesto de nómina y lo reemplazó con un impuesto basado en las ganancias. Este sistema tributario es más justo.
Creo que debemos buscar obtener más dinero que se destine al pago de viviendas y servicios para las personas sin hogar, pero este debe venir de todas las industrias.
Iswari España
Me parece inaceptable e injusto que algunas compañías no paguen una parte equitativa de impuestos pero que sí hagan negocios en nuestra ciudad.
Un reporte que liberó la Contraloría indicó que este impuesto podría generar entre $70 y $140 millones en ganancias, y reducir la cantidad de ingreso proveniente de las tasas de inscripción de empresas pequeñas en $5.3 millones. Esta cantidad bien podría contribuir a la solución del problema de vivienda. No comprendo cómo es que los funcionarios de la Ciudad están considerando acabar con esta idea bajo el argumento de que los negocios sufrirán pérdidas. La simple idea de que habrá pérdida de empleos es absurda. El costo de las mejores prácticas empresariales no deben pagarlo los trabajadores (trabajadores de la tecnología) y la Ciudad debería regular el proceso.
Hillary Ronen
Las leyes que cambiaron nuestro impuesto de nómina a facturación bruta, que quitaron las opciones de acciones para los impuestos empresariales y generaron reducciones de impuestos para atraer a las compañías de tecnología a la ciudad han llevado a la creación de una economía que resulta más rentable para las empresas de tecnología que para cualquier otro tipo de negocio.
Pienso que es momento de recalibrar nuestros impuestos empresariales para generar más equidad en el sistema y en las industrias que tienen igual importancia en nuestra economía, tales como, turismo, biotecnología, y la producción de bienes hechos en la región.
Sin embargo, me preocupa que haya una dinámica dañina en San Francisco en la cual se culpa injustamente a los trabajadores de la tecnología por los retos más difíciles que enfrenta la Ciudad. Los medios alimentan esta dinámica constantemente. Creo que hay una unión natural entre los trabajadores de la tecnología que están tratando de interrumpir y mejorar los sistemas obsoletos, y las personas que buscan reformas en el sistema e igualdad económica.
Quiero colaborar con estas comunidades para obtener mayores ganancias de las empresas de tecnología para construir viviendas a precio accesible y resolver nuestra crisis de personas sin hogar.
Melissa San Miguel
El Impuesto a las Empresas de Tecnología fue incorrecto, mal planeado, y de poca visión. No me sorprende que viniera de nuestros líderes mal informados, quienes simplemente necesitan irse. El impuesto castiga a una industria que ha ayudado al crecimiento de nuestra economía local y que volvió a nuestra región la envidia del mundo. Las empresas de tecnología y sus trabajadores son una parte importante de la comunidad de San Francisco. Sí, enfrentamos una crisis de vivienda que requiere acciones. Sin embargo, la creación de estas leyes por parte de nuestros líderes fomenta la división en nuestras comunidades y nos distrae del hecho de que ellos han fallado en su labor y al servir a la comunidad. Este impuesto no era solo algo malo, sino que trató de ponernos en contra los unos de los otros. Necesitamos liderazgo, no chivos expiatorios. Necesitamos soluciones reales, no juegos de política.
