En la actualidad, es común escuchar que muchos negocios de la Misión cierran sus puertas. Pero, lo que no es nada común es escuchar que negocios establecidos en la Misión puedan expandirse a un nuevo sitio en el barrio.
La peluquería, Chely’s, es uno de estos negocios que se ha podido ampliar para abrir en un nuevo local más grande.
“[En el antiguo local] solo tenemos para tres estaciones, aquí tenemos para seis… es casi tres veces más grande”, dijo Javier Hernández, copropietario con sus hermanas del salón y peluquería Chely’s, el cual lleva el nombre de una de sus hermanas.
Chely’s se mudó a su nuevo espacio en el 2777 de la calle Mission el pasado 23 de mayo, en donde hasta entonces se encontraba la galería de arte, FFDG.
Este nuevo lugar es un muy bienvenido cambio a comparación del antiguo espacio que Chely’s ocupó desde 2011, en la Plaza del Sol ubicada en el 2437 de la calle Mission.
Aquí, en el nuevo espacio, han podido instalar el doble de estaciones que tenían en el antiguo local. Además, con este nuevo espacio más grande, han abierto la oportunidad de contratar a dos estilistas más.
Hernández dijo que la mudanza fue posible después de que su hermana dio cuenta de que el sitio estaba disponible para rentar. Aunque ellos no fueron los únicos que tenían interés en el sitio, el dueño decidió aprobar su aplicación. Los dueños de Chely’s ahora pagan más de lo que pagaban por el local anterior.
Algo que es todavía más impresionante en todo esto es que el salón de belleza ha podido mantener precios económicos para sus clients, incluso cuando las rentas son astronómicas. Los cortes de pelo para niño empiezan en $10, y para niñas $12. Para hombres, el precio por corte de pelo es de $12, mientras que para mujeres es de $15.
“Tenemos que adaptarnos y dar un precio accesible y un buen servicio [para nuestra clientela]”, dijo Hernández.
“[Nuestros clientes] Vienen de varios lugares, vienen de Daly City, vienen del Richmond. En la mañana tuvimos una familia que es como de doce personas que vinieron de Half Moon Bay”.
En el nuevo sitio, los clientes pueden beneficiarse de un espacio remodelado que tiene piso nuevo y paredes recién pintadas con decoraciones hechas por Javier y sus hermanas. Incluso, han podido renovar el baño que desde hacía años no había sido remodelado.
Tanto Hernández como sus hermanas están emocionados por el cambio y el futuro que el nuevo lugar les proporcionará. “Solo han sido dos días, pero creo que este lugar atraerá más clientes”, comentó Hernandez.
Al final del día, este nuevo espacio le permite a Hernández y a sus hermanas poder sustentar y continuar su negocio familiar y mantener fuerte el espíritu de negocios pequeños que viven aquí en el barrio de la Misión. Para Javier, sus clientes siempre son en lo que piensa primero. “[Todo esto] es para dar un servicio mejor”, dijo.

