Joshua Arce

Nuestra ciudad enfrenta una crisis de asequibilidad. Esta es el resultado de no poder satisfacer la demanda de viviendas, además de la falta de construcción de viviendas nuevas a precio accesible en nuestro distrito. 

¿Cómo podemos ofrecer viviendas a precios accesibles a maestros (o cualquier otra persona) si no se ha construido ninguna vivienda a precio accesible para las familias que trabajan se ha construido en los últimos 7 años? Este es el verdadero problema que enfrentamos.

La legislación que se presentó a inicios de este año logró detener algunos desalojos pero no detuvo el desplazamiento que muchas familias de clase trabajadora enfrentan.

La crisis de asequibilidad está afectando a todas las personas sobre las que se apoya la ciudad, tales como: maestros, bomberos, enfermeros, obreros, y dueños de pequeños negocios, entre otros.

Debemos dejar el enfoque de que todo se quede en «habladurías» que ha definido estos problemas en los últimos años y comenzar a construir las viviendas que nuestras familias necesitan con desesperación.

Necesitamos un Supervisor que dé resultados para todos nosotros.

Iswari España

He llegado a la conclusión de que la Ciudad tiende a favorecer a los desarrolladores y lobistas sobre la comunidad en temas de gentrificación y desalojos. Nuestros maestros han sido los más afectados en este mercado. Olvidamos que son un componente esencial de la comunidad, pues moldean y forman las vidas de nuestros niños. Yo, habiendo crecido en una familia donde algunos son maestros, los respeto en gran manera. La creación de leyes para protegerlos de ser desalojados es un paso, pero no una solución. El punto es que los maestros necesitan una mayor compensación por el trabajo que realizan. Las tasas del mercado no se ajustan a la falta de ingresos de los maestros. Por lo tanto, propongo un incremento salarial del 8% y un aumento realista por el costo de vida de 6% anual. Además, propongo que se reserven viviendas de la comunidad exclusivamente para maestros a través de espacios destinados al público. La comunidad crecerá por completo solo cuando comencemos a invertir en nuestras escuelas y nuestros sistemas educativos.

Edwin Lindo

Lucharé por construir viviendas de precio accesible destinadas en específico para maestros y apoyaré el que reciban un salario mayor para que puedan costear el vivir en San Francisco.

La legislación de David Campos es magnífica y la apoyo, pero debemos buscar maneras de evitar que nuestros maestros sean desalojados todo el año. Nuestros maestros, al igual que la Policía y los Bomberos, son ayudas muy importantes para nuestros niños y se les debe tratar como tal.

Debemos asegurarnos de que los maestros puedan calificar para aplicar por las viviendas a precio accesible disponibles actualmente y de que haya un apoyo disponible para el enganche cuando los maestros estén buscando comprar. 

Hillary Ronen

Como una de las autoras de la Legislación de Protección para Maestros contra el Desalojo (Eviction Protection for Teachers Legislation) estoy consciente de la falta de maestros que han ocasionado los altos costos de vivienda y los bajos salarios de los maestros.

He trabajado de cerca con maestros por más de una década y me enorgullece recibir el apoyo exclusivo tanto de nuestros maestros de la San Francisco Public School y nuestra Facultad del City College. 

  • Primero que nada, dar a nuestros maestros un aumento. Como supervisora defenderé con fuerza que nuestros maestros reciban salarios razonables para vivir. 
  • Hacer nuestra prioridad la construcción de viviendas en el Distrito 9 que sean accesibles respecto a los salarios de los maestros, y reservar unidades especialmente para educadores.
  • Asignar a un fiscal de la ciudad a nuestro sistema escolar que se encargue de defender a los educadores de los desalojos y de incrementos de renta injustos.

Melissa San Miguel

La falta de liderazgo y de un plan consistente para las viviendas a precio accesible está teniendo un impacto negativo en nuestros maestros y estudiantes. He sido defensor de la educación para niños en condiciones de vulnerabilidad por años. Además, mi hermana y muchos de mis amigos son maestros. Cuando los maestros, los asistentes educativos, y el personal de apoyo de las escuelas tiene que preocuparse por sus necesidades básicas y por tanto dejar la profesión porque no pueden costear el vivir aquí, los que pierden al final son los estudiantes.

Debemos tomar acción para dar estabilidad a nuestros maestros y escuelas. Podemos y debemos construir viviendas subsidiadas para maestros, esto es similar a lo que otras ciudades vecinas han hecho. Deberíamos proveer subsidios para rentas y ampliar el programa Teacher Next Door para que más educadores puedan comprar una casa aquí. Podemos considerar prevenir que los maestros sean desalojados durante el año escolar. Esto es un paso pequeño, pero un buen comienzo. A final de cuentas, debemos pagar a los maestros y asistentes educativos los salarios que merecen, estos deberían ser suficientes para permitirles vivir aquí.