El departamento de Inspección de Edificios anunció el día miércoles sus planes de llevar a la corte a los propietarios de tres edificios en el Distrito de la Misión por graves problemas de habitabilidad y seguridad en sus propiedades. Los edificios incluyen uno en la calle Valencia, donde el antiguo restaurante La Rondalla reabrió sus puertas en mayo pasado.

Las infracciones son varias, pero la mayoría están relacionadas con los requisitos del código de seguridad contra incendios en viviendas. De acuerdo con el departamento de inspección, las propiedades en cuestión tienen salidas cerradas con llave, las salidas de emergencia están bloqueadas por toldos, tienen sistemas de alarmas defectuosos, y construcción en decadencia, entre otros. Estos problemas no difieren de los que se cree tenía el edificio de las calles 22 y Misión que se incendió en enero, causando la muerte de un hombre.

“Son propiedades que presentan verdaderos problemas para nosotros”, dijo el inspector veterano Jamie Sanbonmatsu, quien también dirige el Code Enforcement Outreach Program (Programa de Difusión  para el Cumplimiento del Reglamento). Explicó que cada uno de los tres edificios tiene un historial de “varias notificaciones de violaciones, inhabitabilidad grave  para los inquilinos, riesgos que ponen en peligro la vida, además de ser dueños de diferentes propiedades”.

En un momento en el que La Misión ha sufrido varios incendios catastróficos, siendo el más reciente el de las calles Treat y 24, el cual causó la muerte de un hombre y mandó al resto de su familia al hospital, Sanbonmatsu espera que los dueños de edificios antiguos presten atención.

“Esto representa dificultades para otros dueños de edificios. Quiero que otros propietarios vean que vamos a demandar a estas personas”, dijo Sanbonmatsu. “Quiten los toldos de las salidas de emergencia… esto busca enviar un mensaje”.

El departamento de inspección le pidió a la fiscalía de la Ciudad que se reúna con Simon Kong y su familia, quienes son dueños del 2420 de la calle Folsom y del 2114 de la calle Misión. También pidió reunirse con la familia Barrios, quienes son dueños del 901 de la calle Valencia. Las quejas de estos tres edificios se han acumulado durante años y, a pesar de las múltiples visitas de los inspectores de edificios, los problemas no han sido resueltos.

La Rondalla. Foto de Jenny Moussa Spring

La Rondalla. Foto de Jenny Moussa Spring

Una queja típica de Marzo de 2014 informa al departamento de inspección sobre paredes y techos desmoronándose en el 901 de Valencia, un edificio de 28 unidades en las calles 20 y Valencia. Los registros muestran que hubo varias visitas de inspectores durante los siguientes meses, así como que se emitió una notificación de infracción además del reporte de seguimiento de un inspector enviado en junio de 2014: “Respecto a la visita al lugar, la situación del yeso en la sala parece haber empeorado”.

Los registros públicos indican que Carlos Barrios y Esperanza Barrios compraron los edificios en la década de 1990 junto con otros varios edificios en el Distrito de la Misión.  Mission District. Su hijo, Carlos Cruz Barrios, heredó el edificio y La Rondalla, el restaurante de la familia que se encuentra en la planta baja. El negocio familiar llegó a una nueva generación con las hijas de Carlos, Betty y Luna Barrios. A esto le siguió el cierre de La Rondalla por infracciones al código de salubridad en 2007.

Sin embargo, los inquilinos dicen que a la familia se le dificulta cumplir con sus obligaciones como propietarias.

“Las hijas nunca dan la cara”, dijo Dolores Romero, una mujer que ha sido inquilina desde hace tiempo, y que también fue mesera en La Rondalla.

“Se encuentran en una posición que no esperaban y no pueden con ello”, dijo otro de los inquilinos, quien ha vivido en el edificio desde hace diez años. Dijo sentir  lástima por la familia Barrios, argumentando que son gente buena pero desearía que arreglaran los desperfectos. En una de las unidades, hay un enorme agujero en el techo a causa de tuberías con fugas.

“¡Cucarachas, cucarachas, cucarachas!”, dijo otro de los inquilinos. “En este lugar, cuando no pasa una cosa, pasa otra”.

Sanbonmatsu dice que de todos los problemas citados, incluyendo las alarmas de incendio defectuosas y las salidas de emergencia bloqueadas, lo que más le preocupa es que los dueños del edificio no han arreglado algo particularmente peligroso: una inestable escalera exterior de madera.

“La madera está tan suave que puedes perforarla con una pluma”, dijo Sanbonmatsu sobre la decadente escalera trasera. “Tiene 40 pies de alto y sube 4 pisos…es insegura para una emergencia, es insegura incluso si no se trata de una emergencia”.

Cuando se buscó a Betty Barrios para escuchar sus comentarios, se negó a hablar del edificio.

El edificio multiusos de tres pisos de Simon Kong y su familia, ubicado en las calles Misión y Clarion, también está bajo la mirada del departamento de construcciones. Las infracciones más recientes en el 2114 de la calle Misión, mencionan que el edificio tiene las salidas de emergencia cerradas con llave y que los certificados de las alarmas han caducado. Una unidad ilegal al final del pasillo bloquea una salida que es crítica para varios inquilinos.

“Aquí hay un patrón de problemas”, dijo Sanbonmatsu. “Incluso cosas que habían resuelto, están otra vez presentes”.

Desde 2008, el departamento de inspección de edificios  ha emitido cuatro notificaciones de infracción relacionadas con detectores de humo defectuosos, falta de calefacción para los inquilinos, e infestación de roedores. Las notas en los informes de los inspectores indican que los dueños de los edificios arreglaron los problemas, aunque volvieron a surgir en inspecciones futuras.

2420 Folsom where the Department of Building Inspection has found multiple violations. Photo by Daniel Hirsch

El 2420 de la calle Folsom, en donde el Departamento de Inspección de edificios se encontró con varias violaciones. Foto de Daniel Hirsch

Los inquilinos de este edificio de 15 unidades, que opera de forma muy similar a un hotel de ocupación individual o SRO pues tiene varias viviendas de una sola recámara, quienes hablaron con Mission Local, tuvieron pocos comentarios respecto a los problemas.

La infracción más reciente en el 2420 de la calle Folsom, otra propiedad de la familia Kong, y la cual se emitió por primera vez en 2012, menciona que el edificio tiene las rutas de evacuación cerradas con llave, las paredes y techos dañados, y extinguidores caducados. De acuerdo con los registros del departamento de inspección, aún después de dos años, estos problemas persisten.

Un inquilino del edificio de siete unidades, que está cerca de la esquina de las calles 20 y Folsom, dice que no ha tenido muchos problemas con los dueños. Cuando hubo una plaga de cucarachas, el dueño fumigó. Otro inquilino habló de condiciones de hacinamiento, donde 5 adultos comparten un departamento pequeño.

No fue posible contactar a la familia Kong, quienes de acuerdo con los registros también son dueños de varias propiedades en Oakland, para escuchar su versión de los hechos.

La fiscalía de la Ciudad deberá determinar si presentará demandas con dichas referencias del departamento de inspección. Yvonne Mere, una abogada de la unidad de protección para residentes en la fiscalía de la ciudad, dijo el miércoles al periódico San Francisco Chronicle que recibir tres referencias de infracción al código de seguridad en un mismo día “no es un número insignificante”.

Sanbonmatsu dijo que los fundamentos en los casos del departamento de inspección son “muy buenos”.