Más de 30 vecinos, activistas y amistades de Amilcar Pérez-López se reunieron el domingo por la tarde para llorar la pérdida de un joven guatemalteco de 21 años de edad al que la policía de San Francisco le disparó a muerte el jueves pasado por la noche.

En la vigilia, la comunidad recontó  un contraste diferente de lo que se ha dicho oficialmente.

Aunque algunos vecinos comentaron que López había estado bebiendo durante el día y que intentó robar una bicicleta con un cuchillo en mano cuando la policía le disparó el jueves pasado a las 9:45 p.m. en las calles Folsom y 25, el domingo por la noche la comunidad recontó una versión diferente de los hechos.

El recuento, incluyendo declaraciones de testigos oculares, indican que hubo una confusión de la policía sobre quién era la víctima, en parte porque Pérez-López traía un cuchillo.

Uno de los compañeros de piso de López, quien no quiso dar su nombre, comentó que López estaba en la calle cuando una persona no desconocida en el área agarró su teléfono celular y se fue en una bicicleta. López regresó a su casa para agarrar un cuchillo y recuperar su teléfono.

Entonces, la policía encubierta apareció “de la nada y lo agarraron por detrás,” dijo el compañero de piso de López, quien vio el incidente.

Eduardo Romero, un contratista que a menudo trabajaba con López para una compañía de mantenimiento a refrigeradores, dijo que los dos estuvieron trabajando el jueves pasado en un restaurante cerca del área, en la avenida South Van Ness antes de dejar a López en su casa a las 8:30 de la noche.

Poco después de una hora, la policía le disparó a López a muerte.

Cuando Romero lo dejó, recordó Romero, López no estaba ebrio y no había estado bebiendo mientras laboraba, aunque es posible que haya ingerido alcohol después del trabajo.

En la noche del incidente, la policía informó que López estaba persiguiendo a un hombre sobre Folsom a las 9:45p.m. No obstante, en lugar de perseguir a alguien que había tomado su teléfono celular, la policía informó que López había supuestamente intentado robar la bicicleta del hombre que estaba persiguiendo.

“De acuerdo con varios testigos, los agentes le ordenaron al sospechoso que soltara el cuchillo”, escribió la sargento Monica MacDonald en una descripción del incidente la noche de jueves. “La situación escaló y los agentes le dispararon al sospechoso”.

El sospechoso falleció en el lugar de los hechos. La policía declaró esa noche que los agentes “dispararon entre cuatro y seis veces, lo cual coincide con los cartuchos recuperados en el lugar de los hechos”.

Los dos agentes que dispararon están bajo permiso administrativo.

En la vigilia del domingo por la noche hubo activistas, vecinos y algunos amigos de López presentes para hablar en contra del uso de la fuerza policial. Los reunidos describieron a López como un hombre chaparro, que medía solo 5’0 pies, no hablaba inglés y a menudo trabajaba entre 12 y 14 horas diarias para cubrir los varios trabajos que tenía en construcción y restaurantes.

En la vigilia, Romero, junto con su familia, recordó a López y describió su personalidad.

“Trabajaba muy duro, era honesto, y tenía grandes aspiraciones para salir adelante en la vida y ayudar a su familia”, dijo Romero. “Él no vino aquí a robar, vino a trabajar”.

A pesar de la barrera del idioma, la gente reunida tomó turnos para hablar de la importancia de exigir justicia colectivamente por la muerte de López.

“Él vivía conmigo, trabajaba conmigo. Él era un buen muchacho, Estoy aquí para ayudarlo, él no tiene familia aquí. Quiero que se le haga justicia, y vamos a ver qué podemos hacer por él”, dijo el compañero de piso de López.

“No lo conocía, pero tenemos una larga lucha por delante. Tenemos que exigir justicia, recordarlo a él y ayudarle a su familia para que se haga justicia”, dijo Florencia Rojo, una vecina presente en la vigilia.

En cuanto a Romero, dijo que “me aseguraré de ayudar a su familia”.

La policía tendrá una reunión para la comunidad esta noche a las 6p.m., en la escuela primaria Cesar Chavez, en el 825 Shotwell Street. Sin embargo, la comunidad se reunirá a las 5p.m. para discutir cuál será el plan de acción a seguir.