A medida de que la campaña más grande de financiación colectiva para los residentes que el incendio de las calles Misión y 22 desplazó llega a su fin, MEDA no ha dado ningún indicio de que reducirá el esfuerzo para los damnificados. La organización sin fines de lucro lanzó oficialmente una campaña el pasado viernes por la noche para los 36 negocios desplazados. Además, aunque no se han hecho anuncios oficiales, Luis Granados, director ejecutivo de MEDA, declaró que el grupo está pensando seriamente en comprar el edificio para asegurar que la restauración se realice puntualmente.
“Podrían pasar cinco, siete o nueve años. ¿Quién va a regresar?” preguntó Granados. “¿Qué pasa si no hacemos nada?”
Granados calcula que el edificio estará en manos de MEDA en los próximos seis meses, pero dijo que todavía hay cosas que hablar con el casero. En 2014, el edificio fue valuado en poco más de $6 millones. Anteriormente, MEDA compró y construyó el edificio de las calles 19 y Misión en donde actualmente tiene oficinas.
Mientras tanto, no parece en absoluto que MEDA tenga planeado no hacer nada. El lanzamiento de la recaudación de fondos patrocinado por el donador US Bank, es el principio de un esfuerzo por recaudar $100,000 en las próximas tres semanas para que los negocios puedan volver a comenzar.
Los propietarios de negocios que asistieron al lanzamiento todavía estaban sensibles por la gran pérdida de sustento y tienen inquietud por recibir amparo.
Karen Van Dine, una artista multimedia con un estudio en el segundo piso del edificio y quien tenía algunos materiales almacenados en el sótano, dijo que la pérdida es más grande que los materiales perdidos.
“No nada más somos nosotros. La Misión perdió mucho esa noche”, le dijo a la gente reunida. “No nada más perdí un inventario, perdí el trabajo de mi vida”.
Asimismo, Van Dine enfatizó la necesidad de regresar al edificio para recuperar cualquier cosa que sea rescatable, algo con lo que otros propietarios también estuvieron de acuerdo. Aunque los funcionarios y socorristas han prometido una fecha para poder regresar al edificio desde el día del incendio, el edificio ha sido considerado inseguro y no hay una fecha determinada para volver a entrar.
“Cada día que pasa, ese edificio se aleja”, dijo Van Dine.
Aunque regresar al edificio ha sido la mayor preocupación para muchos propietarios de negocios, también necesitan un espacio para volver a comenzar a generar ganancia.
Matthew Graham, quien solía administrar Mission Community Acupuncture, dijo que ha estado tratando de ver a sus pacientes durante el día de descanso de su colega que le permite utilizar su oficina.
“Estoy tratando de que haya entrada de dinero porque de repente, mi ingreso desapareció”, dijo Graham.
“Graham ha estado a la espera de noticias importantes sobre los préstamos estatales y federales para pequeños negocios que le podrán ayudar a volver a echar a andar su negocio, pero no ha sabido nada; en lugar de eso, solo ha habido “palabrería” sobre talleres para negocios desplazados.
Otros negocios, como la compañía instaladora de celdas solares Sollega, ha recibido ayuda tangible de la ciudad en la forma de equipo para oficina, monitores y mesas que otras compañías tecnológicas donaron y que la ciudad les ofreció. MEDA también ha podido encontrar nuevas ubicaciones para varios propietarios.
Los organizadores aspiran a que el fondo para los negocios de la Misión les ayude a recuperarse, y al menos una persona de la comunidad ofreció apoyo.
Claudia Viek, directora de la red de micro negocios CAMEO, dijo que apoyará a los desplazados en parte por su interés en pequeños negocios, pero además es clienta de los establecimientos que alguna vez estuvieron en la Misión y 22.
“La verdadera razón por la que estoy aquí es porque soy una vecina”, dijo Viek, quien exhortó a otros a que apoyen a los negocios y que regresen a la que solía ser su ubicación.
“Espero que todos ustedes escriban un pequeño cheque, o un gran cheque hoy”, dijo.
Gabriel Medina, director de política organizacional de MEDA, dijo que la conexión personal de la comunidad con los negocios desplazados puede darle fuerza a la recaudación de fondos –muchos de los negocios en el edificio tenían varias generaciones de residentes de la Misión como clientes, así como otros que se han ido.
“Para muchas personas desplazadas por otros medios, estas instituciones son un punto de regreso”, dijo Medina. “Es un microcosmos de todo lo que es bueno y de todo lo que a la gente le gusta de San Francisco”.
Para poder brindarle noticias sobre este suceso en desarrollo, Mission Local ha decidido no ser parte del fondo para negocios desplazados que MEDA ha creado. Podrá encontrar y donar al fondo de negocios que el incendio de la Misión desplazó (“Unidos para Restaurar”) aquí.

