Hace poco en un sábado, cientos de padres de familia llegaron a la preparatoria John O’Connell; muchos de los que llegaron eran madres solteras, pero también había parejas con sus hijos. Casi todos se veían confundidos y abrumados porque es la época del año en que tienen que empezar a escoger escuelas para sus hijos.

Para algunos, la feria escolar del Distrito Escolar Unificado de San Francisco es el primer paso en lo que será un proceso largo y complicado.

“¿Así era cuando éramos niños?” le preguntó Fernando Corcuchia, planeador financiero, a su esposa Cheryl Villanueva. Los dos han vivido en el Área de la Bahía toda su vida y ahora tienen un niño de cinco años que entrará al kinder el otoño que viene.

No están convencidos de escoger una escuela pública, pero han considerando escuelas privadas tan lejos como la península. Muchos de sus amigos con hijos ya se han ido para allá por las escuelas.

El periodo de inscripción del SFUSD abrió en octubre, y las solicitudes para la primera ronda deben entregarse el 16 de enero de 2015.

El proceso incluye comprobante de residencia, una lista de escuelas, entrega de registros de vacunas y otros documentos relevantes que se deben presentar en persona en el Centro de Colocación Educativa en el 555 de la calle Franklin.

En los últimos tres años, el interés en escuelas de la Misión aumentó tanto en relación a la educación general como en programas de adquisición de un idioma.

Aunque la cantidad de padres que escogen como primera opción las cuatro escuelas de la Misión que tienen kinder a quinto año (Bryant, Cesar Chavez, Marshall y George Moscone) la cantidad de personas que enlistaron las escuelas como una de sus opciones aumentó en general.

Las escuelas más populares sí que han tenido una mayor atención (Clarendon Alternative Elementary School en Twin Peaks tuvo 1,421, según la escuela en 2014), pero no se puede negar la mejora de las escuelas de la Misión.

En 2012, la escuela Bryant apareció en las listas de 42 personas. En 2014, dicha cifra aumentó a 99. Para la escuela George Moscone, la cifra aumentó de 118 en 2012 a 164 en 2014. La inscripción al programa de inmersión en la escuela Marshall aumentó de 180 personas en 2012 a 268 en 2014.

La cifra de padres que seleccionaron la secundaria Everett y la preparatoria Misión como primera opción aumentó junto con el total de la cifra de inscripción. En 2011, la preparatoria Misión tuvo 45 tutores que seleccionaron la escuela como primer opción. Cuatro años después, la cifra es de 111. Everett pasó de 50 en 2012 a 118 en 2014.

Christina Velasco, directora de la primaria Bryant, dijo que algunos de los padres realmente consideran cómo hacer que sus hijos se queden en los barrios en los que viven.

“Esta es la primera vez en seis años que realmente he escuchado a la gente estar interesada porque es la escuela de su barrio”, dijo Velasco, después de que Lindsay Irving, una mamá que vive en Bernal Heights, le dijo que quería tomar un recorrido de Bryant porque a ella y a su hijo les encanta caminar a todos lados.

Diana Bretzinger, directora del centro médico en UCSF, dijo que tiene muchas amistades que se han tomado varios días de descanso para investigar y asistir a recorridos de las escuelas para poder encontrar una opción que se acomode a sus hijos.

“Todavía no he hecho eso, y ya siento que me atrasé”, dijo.

Linda Samayoa, también presente en la feria escolar, dijo que era su segundo año en la feria y que su hijo comenzará el kinder el próximo año. Samayoa pasó el año investigando e hizo un seguimiento con escuelas que había visitado o que le habían gustado en la feria del año pasado; además, está en busca de una escuela que tenga una junta de padres de familia sólida, dijo.

Muchos padres mostraron interés en que sus hijos asistan a programas de inmersión, como la inmersión en chino que tiene la escuela DeAvila, aunque hubo cierta confusión sobre la diferencia entre programas de inmersión y los programas de adquisición de un idioma para individuos bilingües que brindan las primarias Bryant y César Chávez.

Catalina Rico, directora de la escuela César Chávez, pasa mucho tiempo diciéndole a los padres que quieren que sus hijos aprendan español que deben ponerlos en un programa de inmersión en lugar de inscribirlos a una escuela como César Chávez.

“Soy muy honesta con los padres. Mi escuela es 98% latina. Nuestros padres quieren que sus hijos aprendan inglés mientras retienen el español”, dijo sobre el programa de adquisición de un idioma para individuos bilingües. El programa está hecho para estudiantes que no hablan inglés.

Los programas de inmersión están hechos para estudiantes con un dominio competente del inglés y que quieren aprender otro idioma. Hay dos escuelas en la Misión que brindan programas de inmersión en español (la primaria Marshall y Buena Vista Horace Mann, K-8), pero ninguna de ellas ofrece cantonés o mandarín.

Los puntajes de pruebas han sido tradicionalmente un factor en las decisiones de los padres, pero el gobierno federal le ha dado a California un año adicional para adaptarse a los estándares del Common Core, es por esto que no habrá pruebas estandarizadas a nivel estatal en matemáticas ni en literatura en el año escolar de 2013 a 2014.

El año 2013 fue el último año en que se hicieron pruebas estandarizadas; nueve escuelas públicas en la Misión tuvieron resultados mixtos. La primaria George Moscone fue la única escuela en la que más del 50% de sus alumnos tuvieron un puntaje competente o superior en ambas porciones de la prueba de matemáticas y literatura.