Desde hace meses, los carteles con su rostro están por toda la Misión. Aunque pocas veces su nombre se escucha afuera del Área de la Bahía, él también murió a manos de la autoridad local del orden público –igual que Michael Brown en Ferguson, Eric Gardner en Nueva York y Oscar Grant en Oakland. El nombre es Alejandro Nieto, un muchacho de 28 años de edad al que le dispararon agentes del Departamento de Policía de San Francisco el pasado 21 de marzo en Bernal Hill.

El pasado 22 de agosto, la familia y amistades de Nieto marcharon del lugar en Bernal Hill en donde Nieto falleció hacia el edificio federal de San Francisco para presentar una demanda civil federal que elevará el caso a un nivel de debate nacional si no es que a un tribunal supremo. La demanda llega un día después de que la familia entregó una petición con mil firmas que le pide al fiscal general Eric Holder, entre otros, abrir una investigación federal sobre la balacera.

En los cinco meses después del incidente, la interrogante entorno a si los agentes tienen justificación de disparar sus armas de fuego o no, se ha centrado básicamente en un hecho. Nieto cargaba consigo una pistola picana o Taser que, de acuerdo con la policía, apuntó a los agentes que la confundieron con un arma corta verdadera y que por ende dispararon en defensa propia. Hasta el momento, la versión de la policía ha sido la única versión que detalla exactamente lo sucedido ese día.

Sin embargo, esta semana los abogados de la familia Nieto anunciaron tener nuevo testimonio de testigos oculares que presenciaron los acontecimientos que terminaron en la balacera. Nieto, según dijo el nuevo testigo a la familia, nunca apuntó el Taser a los agentes.

“Esta es una oportunidad para que la familia tenga un día en el tribunal y reciban algunas respuestas”, dijo John Burris, abogado cuyo despacho ha asumido el caso de Nieto. “Lo que la policía establece como sucedido es incongruente con quién era Alex. Alex no era alguien que le apuntaría un Taser a agentes armados… tenemos a personas que testificará que ésto no sucedió en la forma en que la policía lo describe”.

Dicha versión está en directo conflicto con la versión de eventos detallados que dio el jefe de la policía Greg Suhr durante la reunión de la comunidad que se llevó acabo en marzo días después de la muerte de Nieto.

Las narrativas del conflicto hacen imposible saber qué sucedió exactamente ese día. Lo que se sabe es que el viernes 21 de marzo, antes de que Nieto se fuera a trabajar como guardia de seguridad en El Toro, un club nocturno, Alex Nieto fue a la parte superior de Bernal Hill para cenar. Un poco después de las siete de la noche, el encuentro con los agentes de San Francisco terminó con la vida del muchacho de 28 años de edad.

Crowd shouts in anger at community meeting in response to police shooting on Alejandro Nieto.

Gente entre la multitud en la reunión de la comunidad gritó en respuesta a la balacera policial de Alex Nieto.

En la reunión de marzo después de la balacera, Suhr declaró que los agentes llegaron al parque en respuesta a un llamado del 911 de alguien que había visto a Nieto en el parque Bernal Heights con lo que la persona creyó ser un arma de fuego descansando en las manos de Nieto.

“Cuando los agentes le pidieron [a Nieto] que mostrara sus manos, este enseñó un arma de fuego y los agentes declararon haber visto una luz roja proveniente del Taser, y creyeron que era un arma de fuego”, dijo Suhr en la reunión, en la que demostró la luz de trazo rojo del Taser ante las 200 personas reunidas. Suhr declaró que cuatro agentes dispararon sus armas y que cuando Nieto fue hacia el piso, siguió apuntando a los agentes con la mirilla de láser roja del Taser.

“Dispararon en defensa propia, de sus propias vidas”, dijo Suhr. La policía no ha declarado cuántas balas dispararon, pero el equipo legal de la familia Nieto declaró que, de acuerdo con el audio de una cámara de vigilancia de un vecino, hubo una ráfaga de alrededor de 10 disparos. El sitio web 48Hills tiene el audio en cuestión.

Para Benjamin Bac Sierra, un buen amigo de Nieto y uno de los organizadores del grupo activista del comité Justice and Amor for Alex Nieto Committee, la narración de hechos del departamento de policía nunca ha cobrado sentido. Nieto, dijo, era un guardia de seguridad capacitado como tal y nunca le hubiera apuntado un arma de fuego a la policía. En la actualidad, dijo, los abogados del comité tienen testigos oculares que pueden respaldar dicha creencia.

“Tenemos testigos que opinan que la policía llegó desede varios ángulos y que Alex nunca pudo sacar su Taser o que era amenazante”, dijo Bac Sierra. “Eso nada más, le inspirará al público completo que no podemos dejarle esto a San Francisco a decidir: necesitamos una investigación federal”.

Después de una investigación preliminar que le siguió inmediatamente al tiroteo, los agentes que estuvieron en el incidente regresaron a laborar –sus nombres nunca fueron publicados. No obstante, hay cuatro investigaciones locales en curso entorno al incidente, todas de las cuales están a la espera del informe final del médico forense, el cual todavía no han publicado.

La oficina del fiscal así como la oficina de quejas de ciudadanos están investigando el incidente. La unidad de Asuntos Internos del Departamento de Policía está conduciendo tanto una investigación administrativa para determinar si se siguió el protocolo adecuado como una investigación penal.

El estatus de dichas investigaciones y cuándo se terminarán no está claro.

“La investigación continúa, hay muchos elementos diferentes”, dijo el agente Albie Esparza, vocero de la policía. Esparza explicó que las investigaciones del departamento se llevan acabo al mismo tiempo que las del fiscal pero que dependen del resultado de la investigación del fiscal. “Tenemos que esperar a que la oficina del fiscal determine si fue una balacera legal o ilegal antes de que podamos terminar nuestra investigación”.

La familia y las amistades de Nieto han perdido la fe en los esfuerzos locales. Después de una reunión en mayo con el fiscal George Gascón en la que declararon prometer acelerar el informe del médico forense, el cual es necesario para terminar todas las investigaciones en curso, nada pareció suceder.

Ni la oficina del fiscal ni la oficina del médico forense han respondido a las peticiones de entrevista de este medio de prensa.

Side-by-side comparison created by SFPD of Taseer gun (left column) and standard fire arm (right column) presented during March community meeting.

La comparación de la policía de San Francisco de las armas de fuego verdaderas (derecha) comparadas con Tasers (en la parte izquierda)

En junio, la oficina del representante legal de la ciudad negó una petición que hizo el equipo legal de la familia en el que especificaba que la ciudad había incurrido en un delito.

“No tenemos las llamadas del 911 originales, no tenemos transcripciones, no tenemos ninguna autopsia ni ningún informe policial, no han dado a conocer los nombres de los agentes involucrados”, dijo Adriana Camarena, activista del barrio que trabaja con el comité Justice and Amor for Alex Nieto Committee. “Esto deja a la familia Nieto con pocas opciones. Si quieren alguna respuesta, tienen que presentar una demanda civil federal”.

Además de la demanda, las amistades y familiares de Nieto han recabado más de mil firmas para una petición dirigida al fiscal general Eric Holder en la que piden que el Departamento de Justicia conduzca su propia investigación judicial independiente. Ayer, en el aniversario de cinco meses de la muerte de Nieto, le entregaron la petición a un agente del FBI en el edificio federal de San Francisco.

La petición argumenta que las autoridades locales, en particular el fiscal de distrito, tienen un importante conflicto de interés que obstaculizará cualquier investigación local significativa.

“George Gascón ha sido un agente policial desde 1972, hace poco fue el jefe de la policía de San Francisco entre 2009 a 2011 antes de que se le asignara como fiscal de San Francisco en 2011. Gascón tiene un grave conflicto de interés y predisposición a favor de los agentes por su carrera asumida a lo largo de su vida”, establece el texto de la petición.

Con la atención nacional en el fiscal general Holder con la visita que hizo a Ferguson, Missouri esta semana, es posible pensar que el Departamento de Justicia está listo para asumir el tema de la excesiva fuerza policial en el país. No obstante, los expertos en derechos civiles siguen escépticos.

El abogado Walter Riley, dedicado desde hace tiempo a los derechos civiles e integrante de la junta del Gremio Nacional de Abogados, con sede en San Francisco, no está seguro que Holder, a pesar de la publicitada visita a Missouri, intervenga por completo en el caso de Michael Brown, y mucho menos que lo haga en el de Nieto.

“No existe indicación alguna que este Departamento de Justicia bajo Holder le haya pedido a su personal laboral hacer algo todavía”, dijo Riley a principios de semana. “Es bueno presentar una queja y lo haremos con la esperanza de que hagan su trabajo, pero el hecho de que [el Departamento de Justicia] haga algo adecuado por el momento está lleno de esperanzas”.

Como abogado de derechos civiles, Riley ha visto que el gobierno local no tiene disposición para perseguir a la autoridad local del orden público. Una investigación del San Francisco Examiner a principios de este año encontró que desde 1990 ha habido 61 muertes en balaceras en San Francisco en las que un agente ha estado involucrado. Con la excepción de Johannes Mehserle en la balacera a muerte de Oscar Grant, pocos han sido condenado por algo.

En un artículo de opinión publicado a principios de este mes, Caille Millner, escritora para el San Francisco Chronicle, expresó tristeza y decepción ante la lentitud de San Francisco en investigar el caso de Nieto. No obstante, sin pruebas en video y el tipo de furor presente en otros lados, Millner no está segura que este incidente local de violencia policial se levante al nivel del conocimiento público o escrutinio que ha habido en Ferguson. No obstante, Millner sí cree que los funcionarios locales podrían hacer mucho más.

“El alcalde todavía no hay dicho nada a nadie, eso es sorprendente”, le dijo Millner a Mission Local. “Los supervisores todavía no han hecho de esto un tema. Esto verdaderamente podría ser un tema a nivel municipal, pero todavía no se ha visto gran parte de eso”.

El agente Esparza declaró que las investigaciones locales van al paso que van porque deben de ser meticulosas. “No creemos que el público desea apresurar una investigación”, dijo Esparza. “Cuando hay algo serio como una balacera en la que un agente está involucrado, uno quiere que cada prueba se recabe minuciosamente, no se puede apresurar”.

Lorena de la Rosa leads a prayer to remember Alex Nieto. Photo by Daniel Hirsch.

Lorena de la Rosa dirige la oración para recordar a Alex Nieto. Foto de Daniel Hirsch

Anterior a las acciones del 22 de agosto, y para honrar el aniversario de cinco meses del fallecimiento de Nieto, el comité Justice and Amor for Alex Nieto tuvo una vigilia durante el anochecer en Bernal Hill. La vigilia duró hasta la media noche del 21 y volvió a realizarse una vez más al amanecer. Dichas vigilias han sido las ceremonias que dieron pie a la manifestación del medio día.

Un altar con fotografías y ofrendas marcaron el lugar en la parte norte de la colina en la que Nieto vivió sus últimos momentos. Incluso cuando un fuerte viento frio y un frente de neblina se acercaban desde el oeste, el grupo de alrededor de 40 integrantes de la comunidad y amistades, incluyendo a los padres de Nieto, Elvira y Refugio, se reunieron al pie de la colina para la vigilia, la cual abrió con una ceremonia que mezcló tradiciones indígenas y prácticas budistas. (Antes de su muerte, Nieto era budista practicante).

Mientras el sol desaparecía en la neblina, Lorena de la Rosa, una amiga de Nieto, sostenía un cáliz con salvia ardiente y dirigió a la multitud a través de un ritual en el que daban la cara al este, oeste, norte, sur y después hacia la tierra.

“Toquemos la tierra para recordar el trabajo que estamos haciendo aquí y por quién lo estamos haciendo. Recordemos a Alex, a Andy Lopez y a Trayvon”, dijo de la Rosa antes de pedirle al público que se uniera en recitar más nombres. En los siguientes minutos siguió una letanía dolorosa de los sujetos de historias recientes, la mayoría llenos de un persistente sentido de injusticia y preguntas todavía a la espera de ser contestadas.