A medida que se acerca la fecha límite para pagar impuestos, los representantes del sindicato internacional de empleados de servicio (SEIU, por sus siglas en inglés) se ha dirigido a Apple, de manera callada y persistentemente para que pague impuestos, ya que Apple es una compañía conocida por evitar impuestos. Esta petición la hicieron el jueves pasado por la mañana cuando cinco representantes se presentaron en la esquina de las calles 15 y Misión para hacer que sus peticiones fueran escuchadas.

“Tienen una sorprendente cantidad de dinero en efectivo en cuentas internacionales y fuera del estado, más que Google y otras compañías, así como recursos públicos de los que dependen nuestros integrantes como de transporte y escuelas públicas que están batallando”, dijo Alfredo Fletes, representante del SEIU. “Necesitamos recordarle a Apple que tienen un impacto en estas cosas”.

Durante una hora en la mañana del 10 de abril Fletes y sus colegas repartieron amablemente volantes y sostuvieron letreros que detallaban el alcance de lo que creen ser que la compañía de tecnología evita su deber con California. De acuerdo con SEIU, California pierde $221 millones de dólares en impuestos corporativos porque las ganancias de Apple se quedan en subsidios de Nevada.

En los últimos años ha habido un escrutinio internacional en la compañía con base en Cupertino por tener subsidios en el mundo. Una petición del congreso del pasado mes de mayo encontró que Apple evita consistentemente pagar miles de millones de dólares en impuestos al canalizar dinero en subsidios internacionales. Hace poco, otros han escrito sobre el dinero en efectivo que Apple y otras compañías de tecnología poseen. Un informe de Moody muestra que Apple tiene $158.8 mil millones en reservas de dinero en efectivo.

De acuerdo con Fletes, evitar impuestos también sucede a nivel local cuando la compañía establece subsidios en Nevada, un estado con una taza fiscal más favorable. “Lo que estamos tratando de mostrar es el efecto que estas políticas fiscales tienen en el Área de la Bahía, su base central”, dijo Fletes, quien ha tenido protestas en contra de Apple desde el lunes pasado, con acciones previas en la avenida 19, en la calle 24 y Valencia. El día jueves marcó el cuarto día consecutivo en que los integrantes de SEIU han hecho sus demandas fiscales en las paradas de autobuses de Apple.

La mayor parte de empleados de Apple esperando formados para tomar el autobús –alrededor de seis autobuses se detuvieron en el transcurso de una hora– evitaron conversaciones con los manifestantes, pero los pocos que estuvieron dispuestos a comentar aclararon que Apple no está haciendo nada ilegal o fuera de lo común.

“¿Qué más es nuevo?” dijo un empleado de Apple que no quiso dar su nombre. “Bienvenidos a América… no conozco a ninguna corporación que no haga este tipo de cosa.”

Un empleado informático que estaba esperando otro autobús privado en las calles 15 y Misión declaró que los tecnicismos fiscales eran desafortunados y problemáticos pero que no es culpa de Apple que existan.

“Creo que es justo para las compañías que exploten lo que existe”, dijo el empleado que no quiso dar su nombre. “Este es un problema que debería tomarse con el gobierno federal o el estado de California.”

Fletes comentó que en la semana que SEIU ha estado manifestándose en las paradas de autobús de Apple han escuchado comentarios similares sobre cómo las prácticas fiscales de Apple son completamente legales. “Sí, pero ¿es ético?” preguntó Fletes.

Las audiencias del congreso del año pasado encontraron más o menos la misma conclusión. Mientras que la evasión fiscal de Apple es masiva, la compañía está esencialmente siguiendo la ley.

A medida de que se acerca la fecha límite fiscal, un día en el que millones de estadounidenses, incluyendo empleados de Apple, escriben cheques a gobiernos estatales o federales, los integrantes de SEIU seguirán manifestándose el 15 de abril con una acción más grande en la tienda Apple en Union Square.

“Esto se trata de ser un ciudadano corporativo responsable”, dijo Johntell Washington, integrante de SEIU que sostenía un letrero que proponía que la evasión fiscal anual de Apple en California podría financiar Muni durante tres años. “Ellos viven en el Área de la Bahía, es hora de que paguen su parte”.