David Park en el plató de la comedia basada en su gimnasio. Foto de Daniel Hirsch.

Durante buena parte de la mañana de sábado, David Park, propietario del gimnasio Park Gym, observó a uno de sus alumnos caerse una y otra vez. A diferencia de la mayor parte de los días en el gimnasio de boxeo y taekwondo, Park no lo motivó a que se levantara y lo volviera intentar. Cáete otra vez, le dijo. ¡Haz una cara boba!

La mayor parte de los días es un entrenador, pero en un reciente sábado se convirtió en actor y productor en busca de una tragicomedia al transformar el espacio del almacén en el 1960 de la calle Harrison, esquina con la 16, en un plató de una comedia en lugar de un gimnasio. Con una cámara profesional; un equipo de sonido proveniente de Los Ángeles; un grupo de talento local de actores y varios amigos que se ofrecieron como voluntarios —y en algunos casos como cuerpos—, David Park produjo la primer serie de comedia en el lugar de trabajo de un gimnasio de boxeo en San Francisco.

Después de tres años de administrar el gimnasio “me senté y pensé: esto es muy divertido”, dijo Park. “Me sentía como Liz Lemon de 30 Rock”.

Con 5’8”, una ligera complexión y una tendencia por usar lentes de diseñador con un armazón grueso y negro, Park no necesariamente encaja con el estereotipo que uno pueda tener de un propietario de un gimnasio de boxeo. Además es un personaje que él cree que dará pie a ser un protagonista de una comedia original.

Junto con Alexis McMurry, un amigo y miembro del Park Gym, Park comenzó a pensar en ideas para un episodio así como escenario inspirado en su vida como propietario de un gimnasio de boxeo en la Misión, un barrio que describe históricamente latino aunque lleno de yuppies, hipsters y una gran población gay. “No es un gimnasio de boxeo en Ohio”, dijo Park.

Un año y medio después, los dos tenían un guión para un episodio piloto de 22 minutos.

Inspirado en la diversidad de su clientela, la comedia de Park presenta un elenco de personajes de la Misión, algunos familiares y otros inesperados.

Como personajes está el cajero hipster antipático y distante que está más preocupado con actualizar su Tumblr personal que asegurarse de que los miembros del gimnasio paguen por la clase; y, el agente de la unidad de control de animales que exige un descuento de celebridad porque una vez apareció en un programa reality show en Animal Planet.

El universo ficticio de Park, así como el real, está poblado de jóvenes mujeres profesionales con amistosas sonrisas que tal vez usen pantalones de yoga Lululemon aunque puedan tirar un gancho izquierdo mortal. También hay bestias tatuadas que hacen espectáculos de drag en los fines de semana.

En el centro de este mundo hay una versión novelada de Park, un dotado artista marcial coreano americano, que no parece conseguir una novia. Es rudo aunque también un poco torpe, cálido aunque abstraído.

“Es completamente poco convencional, pero un poco mamón”, dijo Roger Melvin, director del piloto. “Creo que él es perfecto”.

Entre chistes y golpes

Después de haber terminado un borrador del guión a finales de 2012, Park grabó un una muestra de un episodio corto. Al hacer uso de la muestra para promover el proyecto, Park creó un campaña en Indiegogo para recaudar fondos para grabar un piloto completo.

Con un presupuesto de $5.000 dólares, tan solo un poco menos de la mitad de lo que recaudó a través de Indiegogo y lo demás financiado por él mismo con algunos otros simpatizantes, Park contrató a Melvin, un director con base en Los Ángeles y un equipo profesional de dos camarógrafos y un técnico de sonido para una grabación de un día.

“Estamos acostumbrados a grabar a una velocidad bastante rápida, pero no cabe duda de que esto va a ser un reto”, dijo Melvin, quien ha trabajado en varios espectáculos incluyendo el documental Agree To Disagree y la comedia romántica He’s Mine, Not Yours.

Para las ocho de la mañana de sábado, las grandes luces fluorescentes cine se asomaban por encima del cuadrilátero central del gimnasio.

“No cabe duda que estoy un poco nervioso”, dijo Park antes de grabar la primer escena, su debut en la pantalla. “Estoy bastante consciente de mí mismo por sobreactuar”.

Una vez que las cámaras y el sonido están rodando, Jordan, el hijo de ocho años de edad de Melvin dio un paso atrás con la claqueta en mano y dijo: “Escena uno, toma uno”.

Grabado en un estilo de documental falso parecido a The Office, el equipo de Melvin se movía al mismo tiempo que los actores actuaban las escenas, algunas veces hablándole directamente a la cámara.

En la primer escena, Park intenta darle la bienvenida (y coquetea) con una atractiva mujer en el gimnasio, interpretada por Kyla Gibboney, pero se desvía del tema cuando el personaje de Darryl necesita ayuda para que le envuelva los puños. El un medio inepto de peso pesado interpretado por Kwesi Graves, quien describe su personaje como “pasivo-agresivo, originario del sur y boxeador de clóset” que tiene un enamoramiento no tan secreto con Park.

Una vez que Melvin grita “corte”, la gente en la sala se carcajea de la interpretación de Grave y Park. Parkestuvo estupendo.

Puños modernos

La comedia es otro artículo en el ya colorido curriculum de Park.

Aunque es originario del Área de la Bahía, Park trabajó doce años en la industria de moda de Los Ángeles diseñando ropa de mujer. Exhausto y amenazado por una recesión cercana se fue de Los Ángeles para regresar al Área de la Bahía en 2009.

“Me han interesado las artes marciales desde que era niño”, dijo Park. “Abrir un gimnasio de boxeo y taekwondo tenía sentido”.

En los tres años que ha estado abierto, el gimnasio ha reflejado los diversos intereses de su propietario. La grabación de la comedia no es la primera vez que el gimnasio de Park ha colaborado con artistas.

El Park Gym ha tenido inauguraciones de arte, fiestas de baile y espectáculos de rock. En 2011, algunos de los miembros del gimnasio incluso fueron presentados en una instalación de luz en el atrio del museo de Arte Moderno de San Francisco (SFMOMA) cuando el artista Jim Campbell usó metraje de los boxeadores entrenando en el Park Gym.

Personalidad y Sudoración

Durante la mañana, el equipo de Melvin mantuvo un paso rápido haciendo las tomas y ensayando con los actores. Alrededor de las diez, el elenco y el equipo instaló una toma que presenta una gran pieza de comic, en la cual hay un gigantesco sudor volando por el lugar proveniente de una persona sudorosa del gimnasio.

“El nombre de mi personaje es Sweaty Guy”, dijo el actor Charles Wagner al ponerse sudor falso en su playera verde ya empapada.

La escena exigía varias botellas en espray, un ventilador, acercamientos extremos y una gran cantidad de coordinación. También toca temas que primero le atrajeron a Melvin al guión e ideas de Park.

“Hay momentos en el gimnasio que son inherentemente chistosos”, dijo Melvin. “La gente va al gimnasio para verse mejor, pero es un lugar en el que la gente es vulnerable y lo expone en todo tipo de formas”.

“Todo mundo viene aquí con un cierto personaje por lo intimidante que es el boxeo, ponen una fachada”, dijo Park. “Pero cuando estás peleando, en realidad se trata de una confrontación central con quién uno es. Se revela mucho de una personalidad… es un poco chistoso”.

Para las once de la noche se había finalizado un día de 15 horas de grabación del piloto del Park Gym.

Todavía no se finalizan los planes de distribución y transmisión del piloto, aunque tanto Park como Melvin mencionaron que sitios de video en Internet como Funny or Die son lugares posibles de publicación.

Park espera que el proyecto tenga una vitalidad fuera del Internet. El propietario del gimnasio que tiene buenas conexiones explica que está casi seguro de poder obtener una reunión con uno de los productores de la exitosa comedia Two and Half Men. Además, declaró que el ícono de cine y televisión Penny Marshall es un contacto personal de sus días de trabajo en la moda.

A medida de que el día llegó a su fin, el multitalentoso Park declaró que el futuro de su más nuevo proyecto era incierto, pero que “cualquier cosa puede pasar”.

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Daniel Hirsch is a freelance writer who has been living in the Mission since 2009. When he's not contributing to Mission Local, he's writing plays, working as an extra for HBO, and/or walking to the top of Bernal Hill.

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