Los manifestantes en contra de Planned Parenthood tendrán que gritar un poco más fuerte en caso de que se aprueben las modificaciones a la ordenanza para el Acceso a las Instalaciones de Cuidado a la Salud en San Francisco que presentó el Supervisor David Campos.

Las modificaciones crearán una zona neutra enfrente de las instalaciones de atención a la salud como en la clínica de Planned Parenthood en la calle Valencia al prohibirle a los manifestantes, cuyas principales objeciones son los abortos que se realizan en la clínica, de estar a una distancia de 25 pies de la entrada y salida.

Una ordenanza parecida ya se ha propuesto para las clínicas en Oakland. La oficina de Campos y Planned Parenthood citaron la zona de 35 pies de Massachussets como un ejemplo de la exitosa legislación.

Actualmente, la “supuesta” ley de 8 pies, que entró en vigor en 1993, le prohíbe a los manifestantes dentro de 100 pies del centro de atención a la salud estar a menos de ocho pies de otra persona así como darles trípticos u otro tipo de material.

“Estamos bastante contentos con la legislación”, dijo Adrienne Verrilli, directora de comunicaciones y mercadotecnia para Valencia Planned Parenthood. “Esta es una solución razonable para que nuestros clientes tengan protección al acoso”.

El año pasado Planned Parenthood instaló una zona neutra restringida a la carga y descarga de pasajeros, enfrente de la clínica para ofrecer más espacio a pacientes que ingresaban y evitar que los manifestantes intimidaran a pacientes.

Algunos manifestantes han encontrado otra interpretación a las restricciones de la zona blanca —una excepción a las personas con discapacidad, como informó Mission Local. Los manifestantes en silla de ruedas tienen permiso de estar en la zona blanca siempre y cuando estén sentados en sus sillas de rueda.

Otros manifestantes, como Ross Foti, son multados por obstruir la zona de carga.

“He tenido dos infracciones por bloquear la zona neutra”, dijo Foti, “y el tribunal las perdonó”.

Foti recibió su más reciente multa el once de marzo. Al manifestarse, sostenía grandes letreros con fotografías médicas macabras mientras se escuchaba música navideña proveniente de su camión estacionado cerca de la clínica.

“Es mejor estar cerca que lejos”, dijo Foti. “A 25 pies uno no le llega a la gente”.

Foti le dijo a Mission Local que se limitará a su horario semanal de manifestación. “Encontraré una forma de compensarlo”, dijo sobre el límite de 25 pies.

Con la nueva legislación, Campos y Planned Parenthood quieren que la autoridad del orden público sea más estricta. Una infracción a la nueva ordenanza se catalogará como delito menor, con la posibilidad de tres meses en la cárcel o una multa de $500.

“Nuestro único remedio en este momento es la detención del ciudadano, y un manotazo”, dijo Verrilli.

“No puedo creerlo”, dijo Foti cuando escuchó de la nueva legislación. “Planned Parenthood es el archienemigo de la libertad de expresión”.

La abogada de Foti, Katie Short de la fundación Life Defense Legal, lo ha representado en casos de primer enmienda desde hace 20 años. Short declaró que Foti puede demandar a la ciudad por violar su libertad de expresión.

“Demandará a la ciudad”, dijo Short.

Verrilli declaró que la nueva legislación logra un equilibrio justo entre el acceso a servicios y la libertad de expresión de los manifestantes.

“Refleja las normas de otras ciudades”, dijo Stephany Ashley, asistente de Campos.

Ashley declaró que Campos y Planned Parenthood han trabajado en la legislación desde hace un año y medio.

Hace poco hubo un aumento en la actividad afuera de la clínica. Verrilli declaró que ha habido más manifestantes, incluyendo a un grupo llamado “40 Days for Life”, que se manifiesta con frecuencia y lo que dificulta que tanto pacientes como personal de Planned Parenthood entren al edifico.

“Es todo un circo aquí afuera”, dijo. “La verdad es que no tenemos otra solución para la intimidación y el acoso”.

Se espera que el comité de la junta escuche los argumentos de la legislación el próximo mes.