La Misión está llena de edificios en los que parece que algo interesante sucede adentro. Los llamamos Edificios Singulares y esta es una columna esporádica sobre las historias que poseen.
Hace poco en una reciente mañana soleada, un joven de playera roja estaba caminando por la calle Dolores. Se detuvo cerca de la esquina de la calle 15. No fue el único; varias personas ya estaban ahí observando el gigantesco hueco en el que antes de 1993 solía estar la Primera Iglesia Bautista de Sur antes de que el incendio la destruyera. Cerca del hueco estaba la casa del párroco, de la cual sólo quedaban las vigas. Los vecinos vieron cómo se movía de un lado al otro cuando los trabajadores cavaron un sótano.
Después de una larga travesía de falsos comienzos, se comenzó un proyecto en el 200 Dolores para construir 13 condominios con unidades de una y dos recamaras —10 en donde estaba el gran hueco y tres en la recién renovada casa del párroco. La construcción se terminará en un año, declararon los trabajadores.
Los representantes de la inmobiliaria Covorn LLC se negaron a dar comentarios sobre el proyecto. La Asociación del Barrio Misión Dolores lo apoya, según el último presidente del grupo, Peter Lewis, quien inspeccionó de cerca el proyecto durante el proceso de aprobación. Asimismo, la propiedad incluye 13 lugares para estacionar.
El proyecto ha estado desde hace tiempo en la etapa de planeación. La iglesia y la casa del párroco —construidos a principios de 1900— sobrevivió al terremoto y al incendio de 1906, aunque en un incendio en agosto de 1993 la iglesia quedó destruida y la antigua casa del párroco dañada —ahí mismo había un centro para la comunidad que compartía el espacio.
El día antes del incendio, Malcolm Glover escribió en el periódico San Francisco Examiner que los investigadores creen que el incendio comenzó en un campamento para indigentes en un área al aire libre entre la iglesia y la casa del párroco. Kenny, director de la división de arte, le dijo a Glover que el refugio en el centro para la comunidad estaba al tope de la capacidad de 20 camas y que parecía que la gente había instalado un pequeño campamento en el espacio entre los dos edificios en donde comenzó el incendio.
En 1995, un señor y una señora fueron detenidos y fichados por acusaciones de asesinato después de haber declarado ante la policía que ayudaron a una adolescente cometer suicidio en la iglesia quemada, informó Glover.
Las inmobiliarias compraron el lote y pidieron un permiso para demoler la antigua casa del párroco y construir un edificio de condominios con 13 unidades y cuatro pisos así como con 17 espacios para estacionar. La Asociación del Barrio Misión Dolores logró que 115 vecinos firmaran una petición que pedía que el informe se centrara en la consecuencia medio ambiental para poder determinar si el edificio de la casa del párroco —el único que sigue en su lugar— era o no un recurso histórico.
La Junta Consejera de Hitos de San Francisco y el Departamento de Urbanismo decidieron que sí lo era. Eso significa que el edificio debe ser resguardado, y para entonces la inmobiliaria había acordado restaurarla, declaró Sophie Hayward, urbanista de conservación. El estudio inicial y la evaluación medio ambiental del plan para renovar el antiguo edificio se presentó en 2008. Para entonces, la propiedad ya había estado vacante durante años.
A eso le siguió una batalla por los espacios disponibles para estacionar. La propuesta de la inmobiliaria exigió al principio que hubiera 16 espacios para estacionar para el proyecto de 13 unidades. La Asociación del Barrio Misión Dolores apoyó la propuesta, pero la Comisión de Urbanismo la redujo. El resultado fue un nuevo proyecto con un solo espacio para estacionar por unidad.

