Hay muchas ideas para la calle Bartlett. Más allá del mercado semanal para la comunidad, ¿qué se podría hacer para mejorar de manera permanente la cuadra entre las calles 21 y 22? Los vecinos se reunieron anoche para platicar de sus ideas.
¿Qué tal un muro viviente de plantas? ¿Por qué no pintar un mural horizontal en la calle? ¿Qué tal si las aceras se eliminaran y se hiciera una calle de uso mixto? ¿Podrían construir un sistema de contención de agua para solventar las inundaciones?
“Podemos explorar un rato estas ideas”, dijo Jeremy Shaw, el director ejecutivo del Mercado Comunitario de la Misión.
Lo podrán hacer gracias a la revitalización de la precaria cuadra en Bartlett entre las calle 21 y 22 cuando obtengan el financiamiento. Shaw, el grupo de diseño REBAR y CARECEN, una organización sin fines de lucro, están negociando con la inmobiliaria del sitio donde está Giant Value y el Teatro New Mission un “acuerdo en especie”. Los desarrolladores del proyecto podrán satisfacer los cargos por impacto público si llegan a acuerdos con grupos de la comunidad para brindar mejoras públicas. Shaw y el diseñador John Bela de REBAR obtendrán $500,000 para revitalizar la parte posterior del nuevo desarrollo: la calle Bartlett.
Dicha sección de Bartlett es un lugar común en donde la gente orina, defeca, tira basura y rompe ventanas, precisaron los vecinos. El estacionamiento y los lotes vacantes ocupan gran parte de la cuadra, con tan sólo algunas cocheras en la calle y poca actividad comercial —ninguna de las cuales hacen que sea una parte particularmente atractiva de la ciudad.
El Mercado Comunitario de la Misión, el cual comenzó en 2010, ha ayudado a cambiar eso —por lo menos, así sucede cada jueves por la tarde cuando se cierra la calle y hay puestos de comida fresca, música en vivo y comerciantes locales que llenan la calle. No obstante, los entre 20-25 residentes que llegaron a la primera reunión pública para hablar del proyecto el miércoles pasado estaban entusiasmados por que haya más.
La reunión en el cuarto piso de la Universidad Comunitaria tenía la vista del pequeño tramo de la calle, con sus murales rayados y pocas señales de actividad. Las visiones presentadas en el pizarrón mostraban un lugar muy diferente. Había maquetas de “calles compartidas” de ciudades como Londres o Portland, Oregon. Dichos espacios no tienen aceras y en general los peatones y bicicletas los ocupan; aunque los vehículos no necesariamente están excluidos. Algunos mostraron quiscos permanentes y estructuras con sombra.
Los participantes hicieron preguntas, escribieron notas post-it en los pizarrones para expresar sus prioridades para la calle Bartlett, y colocaron calcomanías de estrellas doradas en las ideas con las que simpatizabnan. Muchos residentes enfatizaron que haya un mejor alumbrado y árboles.
Bill McLeod, un residente que vive cerca, cree que el urbanismo de la calle estuvo mal hecho cuando la ciudad construyó un edificio de varios pisos encima del estacionamiento hace más de una década.
“Parece como si nadie viviera ahí”, dijo McLeod. “Alguien rompe una ventana de un auto y nadie se da cuenta”.
Las mejoras que a McLeod le gustaría ver incluyen la restricción a vehículos y agregar ladrillos o adoquín para separarlo.
“Me encantaría verlo como un lugar para la comunidad con bancas y quiscos”, dijo. “Necesitamos lugares para la comunidad en donde la gente pueda pasar el tiempo, y en donde haya películas y conciertos”.
Si la ciudad aprueba el proyecto del desarrollo, esta parte del barrio podría cambiar significativamente. El proyecto propone 110 unidades de vivienda con negocios en el primer piso. La estructura propuesta tendría ocho pisos en el lado de la calle Misión, y tendría seis pisos sobre Bartlett.
El Cine Alamo Drafthouse con base en Austin ha propuesto una renovación del Teatro New Mission, un hito histórico, por $8 o $10 millones. La compañía planea actualizar la fachada y marquesina y dejar la arquitectura original, dijo Víctor Márquez, abogado en representación de los proyectos. Alamo está planeando un teatro de cinco pantallas con un servicio completo de comida.
“Se podrán sentar, pedir pasta, ensalada, bistec, cerveza, vino, cócteles”, dijo Márquez. “Es un modelo que funcionó bien en Austin”.
Márquez dijo que tanto él como los desarrolladores apoyan el proyecto de la calle Bartlett. Una vez que la visión se solidifique, el Comité Consejero Ciudadano y los desarrolladores lo presentarán ante la ciudad.
Los $500,000 que los diseñadores y los grupos de la comunidad esperan, seguramente no serán suficiente como para mejorar la cuadra entera. Es posible que comiencen con un tramo de la calle, dijo Bela de REBAR —por ejemplo, agregarán una plaza de 10,000 pies cuadrados hacia la calle 22— y se expandirán a partir de ahí.
“Si la comunidad lo apoya, podemos encontrar recursos para mejorar el resto de la cuadra”, dijo Shaw.
Shaw cree que es mejor trabajar con proyectos cercanos y con un nuevo desarrollo, en lugar de ir en contra. Así, podrán planear el futuro del área en conjunto y cosechar algunos beneficios.
“Tiene sentido que trabajemos juntos”, dijo. “En lugar de tener un concepto aquí, otro por allá y tal vez nada al final”.
Las reuniones para la comunidad se seguirán realizando durante el verano. El Comité Consejero Ciudadano y el desarrollador presentaran un plan ante la ciudad en octubre.


