Incluso cuando Gregory Dicum regresa temprano a casa en un viernes o sábado por la noche es difícil no notar a las mujeres con escasa ropa que trabajan en la esquina afuera de su casa. Hace poco en una noche de fin de semana, el residente de la calle Capp se despertó al escuchar los gritos de una mujer que gritaba “¡eres el peor padrote que haya tenido!”

A Dicum le ha sido difícil proteger a su hijo del reciente resurgimiento de la prostitución en Capp. Una mañana de fin de semana, el niño de tres años de edad apuntó a un condón usado enfrente de su casa y le pidió a su papá que le diera una explicación.

“Sólo vaya a las calles 20 y Capp una noche de viernes o sábado y verá seis o siete prostitutas paradas en la intersección”, dijo Dicum. “Salieron de la nada”.

Bueno, tal vez no de la nada.

Históricamente, el área ha sido el lugar más conocido de la prostitución en la Misión. Pero hasta sólo hace unos meses, cuando los vecinos comenzaron a darse cuenta de un resurgimiento, la prostitución en la calle Capp parecía ir en declive.

Los residentes de la calle Capp se organizaron rápidamente en respuesta al aumento de dicha actividad. Dicum y otros han estado en contacto con el Departamento de Policía de San Francisco y la Estación de la Misión, así como con el Supervisor David Campos. Dicum comenzó a circular una petición en línea y en persona que planea presentar en la reunión de la comunidad del 24 de abril en la Estación de la Misión.

“Creemos que es inaceptable que todas las noches nos despertemos por los gritos de las prostitutas, que estemos en peligro a causa de sus clientes y asociados que conducen imprudentemente, que tengamos que pisar condones usados en la mañana con nuestros hijos y que tengamos un sentido de amenaza al caminar a casa por la noche”, decía una sección de la petición.

La Estación de la Misión no se ha tomado el aumento en la prostitución a la ligera. La policía respondió con un aumento en la presencia de patrullas, así como de “operaciones encubierto”, precisó el Teniente Sean O’Leary. De acuerdo con el Mapa de Incidentes de Delincuencia de la SFPD, se denunciaron cinco incidentes de prostitución en febrero en Capp entre las calles 18 y 20.

“Siempre ha estado aquí”, dijo O’Leary. “Nuestra meta es disminuirla o que se vaya a otro lugar. No vamos a eliminarla por completo, y sería un tonto si dejera que lo haremos”.

No todos los vecinos están convencidos de que la policía está haciendo lo suficiente. Warren Spicer, quien ha vivido en las calles Capp y 20 desde hace 13 años, ha notado que las prostitutas se esconden en las escaleras o detrás de los arbustos enfrente de su patio. Sin embargo, cuando se dio cuenta que había chulos pasando el tiempo afuera de su casa comenzó a sentirse inseguro y llamó a la línea policial que no es para emergencias. Lo dejaron en espera, dijo, terminó frustrado y colgó.

“Es definitivo que cualquier tipo de aumento en la presencia policial no haya sido proporcional al aumento en la prostitución”, dijo Spicer. “En especial cuando hay proxenetas afuera. La medición de la respuesta ha sido inadecuada”.

Aunque David, quien ha vivido en las calles Capp y 20 desde hace ocho años, no cree que el aumento en la prostitución haya hecho al barrio menos seguro, está frustrado con lo que se ha convertido en una escena normal en fin de semana. Algunas veces se da cuenta que todavía hay prostitutas en las calles cuando se levanta a las 5:30 de la madrugada.

“Simplemente apesta que sea en mi calle, enfrente de mi casa”, dijo.

En un distrito en el que ya hay delincuencia, la Estación de la Misión sólo puede destinar algunos recursos al aplacamiento de la prostitución, dijo la policía. El problema a menudo sucede tarde por la noche cuando la Estación de la Misión tiene menos personal en turno, según O’Leary. Y la prostitución es un delito menor, dijo, lo que significa que la policía debe responder a delitos más serios, como un asalto en curso, antes de que puedan responder a una denuncia por prostitución.

No obstante, el Supervisor Campos declaró que es crucial para el departamento de policía actuar antes de que la prostitución aumente todavía más.

“En cualquier momento en el que hay un aumento en la delincuencia, uno siempre se tiene que preocupar porque aumenta”, dijo Campos. “Es importante que el departamento de policía responda rápidamente para evitar el aumento y para asegurarse que todos los agentes en la Estación de la Misión están concientes de la situación, para que no se esparza”.

La preocupación en particular para los residentes de la calle Capp son los proxenetas que parecen acompañar a las nuevas prostitutas, así como un sentido de que las prostitutas vienen de otros barrio o incluso otras ciudades para trabajar en la calle Capp. “Es una delincuencia completamente organizada y es tráfico humano”, dijo Dicum.

Dicum se ha dado cuenta de que la calle Capp se menciona en los foros de mensajes en línea como un lugar donde la prostitución es propensa; además, se preocupa que a menos de que la policía atienda rápidamente el problema, más clientes llegarán en busca de prostitución en el barrio.

Un comentario del dos de abril publicado en myRedBook.com, el cual se anuncia como un sitio “principal para la comunidad en el entretenimiento para adultos”, decía: “el jueves por la noche había más muchachas de las que podía contar. Caminé a la calle Capp y 20 y dije ‘de tin marín, de do pingüé”.

O’Leary reconoció que el aumento en la prostitución podría llevar a delitos o violencia más grave como lo son las peleas territoriales entre los proxenetas o los delitos en contra de prostitutas.

Sin embargo, es muy temprano para poder decir que los esfuerzos de la policía están funcionando, dijo O’Leary. Le pidió a la comunidad que llame por teléfono cuando vea incidentes de prostitución, para que la Estación de la Misión pueda dedicar los recursos necesarios a aplacar el resurgimiento.

“Estamos haciendo lo mejor que podemos para combatirlo”, dijo O’Leary. “Pero hay delincuencia en todo el distrito a la que también necesitamos atender. No podemos nada más poner todos nuestros huevos en una sola canasta”.