Dos tiroteos cerca de la calle 24, en la madrugada de viernes y sábado, así como cerca de las calles 22 y York han dejado a los residentes preocupados por su seguridad.

“Estaba deteriorado [hace 20 años]”, dijo un residente que entonces se mudó a la calle Shotwell, “luego, por un rato estuvo tranquilo, pero últimamente parece más peligroso”.

El primer tiroteo, a alrededor de la una de la madrugada de viernes, en las calles Capp y 24, lesionó a un hombre de 23 años de edad. El sábado, un hombre de 19 años de edad recibió un disparo a la 1:36 de la madrugada en las calles 24 y Shotwell, precisó la policía. El sábado por la noche a las 11:35, cerca de las calles 22 y York, un hombre en sus veintes padeció de una lesión por bala en el dedo. En los tres casos, ninguna de las lesiones de las víctimas pusieron sus vidas en peligro.

Las balaceras sucedieron posteriores a la fatal balacera de Ronald Monzón, de 39 años de edad, en la calle Shotwell y 23 ocurrida el 10 de marzo.

Los balazos despertaron a varios residentes el día sábado.

“Escuché lo que sonó a dos o tres balazos, una pausa de un minuto más o menos y un solo disparo”, dijo un residente.

“Sólo escuché vagamente las sirenas, estaba durmiendo”, dijo Justin Fraser, residente de Shotwell.

Del otro lado de la calle y opuesto a la balacera de la madrugada de sábado, los clientes que esperaban en fila para almorzar en el Deli Wise Sons no estaban al tanto de lo que había pasado. Sin embargo, la reciente delincuencia ha dejado a los residentes preocupados por su seguridad.

“Trabajo hasta tarde, y cuando uno toma el último BART hay que pasar por grupos de jóvenes que se te atraviesan, es muy inquietante”, dijo un residente que deseó permanecer anónimo.

Un padre de familia que ha vivido en Shotwell desde hace 16 años precisó que insiste en recoger a sus hijas de 15 y 18 años de edad del BART.

“Recojo a mis hijas del BART ya sea tarde o noche”, dijo Doug Wildman. “No es ideal para llegar al BART”, agregó, y explicó que prefiere hacer que sus hijas caminen sobre la calle 25 porque se siente más seguro.

Anna Tom, quien ha vivido en la misma cuadra desde hace ocho años, estuvo de acuerdo.

“Casi nunca camino por aquí. Camino por la calle 25”, dijo y agregó que se siente más seguro.

En la calle Capp, los propietarios de negocios no parecían estar preocupados. Aparte de las peleas que hay de vez en cuando, no han visto delincuencia en su cuadra, dijeron.

“Esta no es una esquina de pandillas”, dijo un propietario de negocios que prefirió permanecer anónimo.

“La única gente que pasa su tiempo son algunos jóvenes después de la escuela, y casi siempre se mueven”, dijo.

Aunque la policía no ha dado a conocer ninguna descripción de los sospechosos hasta ahora, están en busca de tres personas por el tiroteo en la calle Shotwell, y una persona por el tiroteo en la calle Capp.

Este artículo se actualizó el domingo 1ro de abril a las 9:12 a.m. Liz Melchor contribuyó a este artículo.

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Andrea hails from Mexico City and lives in the Mission where she works as a community interpreter. She has been involved with Mission Local since 2009 working as a translator and reporter.

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