Mientras esperaba en la recepción del Centro de Música para la Comunidad, vi a una pequeña mujer china con cabello corto de color azul, morado y verde. Ella cargaba una bolsa llena de papeles y otras cosas.
“Me llamo Betty Wong”, dijo, y me pidió que la acompañara a la oficina del director, quien nos ofreció su espacio para la entrevista. Ahí hay un piano, en el que Wong comienzó a tocar una pieza del músico argentino Astor Piazzolla. Cuando terminó, me dijo: “esto es sólo para mí; acabo de aprender hace tres años a tocar a Piazzolla”.
Wong, quien enseña música tradicional china en el Centro de Música para la Comunidad en la calle Capp, nació y se crió en Chinatown, aunque ha vivido en la Misión desde hace mucho tiempo. “Se siente como en casa”, dijo. Hoy día, su comida favorita son los chiles rellenos.
Wong comenzó a tocar el piano desde pequeña, pero volvió a descubrir la música tradicional de sus padres después de haber cumplido 30. En ese momento, los mejores lugares para escuchar y aprender música china tradicional eran los sótanos de los clubs en Chinatown —desvanes bohemios en donde los músicos iban a fumar, beber y a tocar música. Aunque sus papás no querían, Wong y sus hermanas los acompañaban.
¿Quién iba a saber que años después terminaría viviendo aquí, aprendería salsa y enseñaría música china?

