Un casero de la Misión demandó el mes pasado al Departamento de Urbanismo de San Francisco por el programa de vivienda asequible de la ciudad, el cual exige que las inmobiliarias renten o vendan un porcentaje de unidades por debajo del precio de mercado.

El año pasado, el Departamento de Urbanismo encontró que Winfield Design International, una compañía de la Misión que tiene en propiedad un edificio de 54 unidades en el 3000 de la calle 23, no estaba rentando siete unidades por debajo del precio de mercado (BMR, por sus siglas en inglés), como exigían los permisos municipales cuando se emitieron en 2003.

El programa residencial de vivienda asequible integrativo de la ciudad tiene como propósito ayudar a mantener en la ciudad a familias de bajo y mediano ingreso.

Winfield Design afirma que la ciudad no puede imponer un aviso de infracción porque el requisito es ilegal bajo ley estatal.

“[El Departamento de Urbanismo], sin compensar al demandante, exigía un permiso de uso condicional que le negó al demandante su derecho a establecer tazas arrendatarias”, según establecen documentos estatales.

La oficina del consejero legal de la ciudad establece que Winfield Design está malinterpretando la ley y le pidió al juez que retirara la demanda, según la respuesta del consejero legal de la ciudad. Edward Suman, el abogado que representa a Winfield, no regresó las llamadas para dar comentarios.

En respuesta a la demanda, Kristen Jensen de la oficina del consejero legal de la ciudad escribió que “el demandante construyó su proyecto y luego recogió los beneficios de dichas aprobaciones de uso de suelo sin haber cumplido con las condiciones de aprobación”.

Thomas Shuen, el director de Winfield Design, erigió el edificio en el lugar donde tenía la excompañía de papel en 2005 después de un largo y engorroso proceso de permisos.

Cuando la Junta de Supervisores aprobó el proyecto, Winfield Design acordó dar siete unidades BMR para satisfacer el 12 por ciento del requisito de vivienda BMR de la ciudad, según la oficina del consejero legal de la ciudad. Posteriormente, el Departamento de Urbanismo se enteró que la renta de las unidades excedían el requisito BMR. El administrador del edificio ocupó una de las unidades designadas como BMR, y se desalojó a un inquilino de una unidad BMR, según la oficina del consejero legal de la ciudad.

El Departamento de Urbanismo emitió un aviso de infracción el nueve de mayo de 2001, el cual sostiene una multa de $250 al día hasta que se solucione la infracción.

Winfield establece que la ciudad no puede imponer un aviso de infracción porque las condiciones establecidas por el requisito de vivienda asequible son ilegales bajo la Ley Costa-Hawkins de Renta de Vivienda, una ley estatal que le permite a los caseros establecer una taza inicial arrendataria para una unidad de vivienda.

Una reciente resolución en el Sur de California conocida como el fallo Palmer determinó que el mandato de vivienda asequible en Los Ángeles quebrantaba dicha ley. El abogado de Winfield cree que el fallo Palmer aplica a este caso.

No obstante, el consejero legal de la ciudad de San Francisco declaró que la ciudad no obliga a las inmobiliarias a brindar unidades BMR, como sucedió en Los Ángeles; en su lugar, la inmobiliaria decide desarrollar condominios y acuerda con la ciudad incluir unidades de vivienda asequible.

Además, la oficina del consejero legal de la ciudad argumenta que Winfield ya se ha beneficiado del programa de nueve años, y que declarar que no estaba conciente de la ley Costa-Hawkins no es una defensa legal.

Para saber más sobre la contestación del consejero legal de la ciudad, haga clic aquí.

Andrea Valencia

Andrea was born and raised in Mexico City, where she graduated as a translator/interpreter. She has been working with Mission Local since 2009 translating content for the Spanish page. Also lives in the...

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