Pablo Vélez, de 34 años de edad, un inmigrante colombiano, ha estado esperando a que llegue este momento desde hace cinco años: en noviembre será elegible para solicitar la ciudadanía.

Resulta ser que la espera es la parte fácil. Navegar la burocracia y el alto costo de solicitar la ciudadanía será el reto, dijo.

“Uno tiene el dinero”, dijo, “pero siempre surge un gasto”.

Vélez es uno de los 279,000 personas en el Área de la Bahía así como un 1.5 millones de personas en California que son elegibles para ser ciudadanos, según el censo y cifras del Departamento de Seguridad Nacional. No obstante, muchas personas no solicitan la ciudadanía por el costo —el cargo de solicitud es de $650.

Este año, el Fondo Popular de la Misión, con un subsidio de la Fundación para la Comunidad de Silicon Valley, lanzó un programa para ayudarle a los solicitantes a que paguen el cargo. Se realizará una orientación el lunes a las 5 p.m., en el 362 de la calle Capp.

El subsidio le permite al Fondo Popular de la Misión desarrollar Tandas de Ciudadanía, un programa modelado en un sistema de préstamos entre personas que a menudo se usa en comunidades inmigrantes.

“Escuchamos de muchas personas que tenía un alto costo”, dijo Tara Robinson del Fondo Popular para la Misión.

Con el programa, un grupo de seis personas, incluyendo familiares, amigos y miembros de la comunidad depositarán mensualmente $80 a una cuenta asegurada por el banco. Los miembros se turnarán en tomar el dinero libre de interés del fondo común para pagar la solicitud. El Fondo Popular de la Misión contribuye $170 dólares a cada fondo común.

Si alguien saca su dinero, el Fondo Popular de la Misión asume la responsabilidad, dijo Robinson. Mientras tanto, los participantes perciben un aumento promedio de 49 puntos en sus puntajes de crédito porque la tanda se considera un préstamo, dijo.

A la larga, los estudios muestran que vale la pena convertirse en ciudadano naturalizado. Un estudio del 2007 del Centro del Banco Hispano encontró que el 58 por ciento de inmigrantes elegibles a convertirse en ciudadanos eran de bajos ingresos, pero sólo el 38% de los ciudadanos naturalizados eran de bajos ingresos.

Un estudio precisó que sólo el 14 por ciento de ciudadanos naturalizados viven por debajo de la línea de pobreza en comparación con el 30 por ciento de inmigrantes que pronto serán elegibles para obtener la ciudadanía.

Vélez, quien estudia ciencias políticas y periodismo en la Universidad Comunitaria, declaró que espera poder votar y poder llamarse a sí mismo estadounidense.

Vélez vino de Colombia como visitante en 2000, se enamoró de la ciudad y de una ciudadana estadounidense que después se convirtió en su esposa. La mayor parte del tiempo se siente como en casa, dijo.

“En los Estados Unidos, incluso con todos los problemas, respetan la libertad de la gente. Puedo vivir mi vida aquí como yo quiera”.

En Colombia, la violencia y las infracciones a los derechos humanos lo han hecho más difícil.

El Fondo Popular de la Misión tendrá una orientación en los Centros del Barrio de la Misión en el 362 de la calle Capp el lunes, 23 de enero. La orientación empieza a las 5p.m.

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Andrea hails from Mexico City and lives in the Mission where she works as a community interpreter. She has been involved with Mission Local since 2009 working as a translator and reporter.

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