El alguna vez desprestigiado de ser tildado de elitista y percibido como un servicio para visitantes que vienen fuera de la ciudad, el servicio de valet se ha aceptado cada vez más en la Misión, así como cerca de una docena de restaurantes y estacionamientos que ya ofrecen el servicio. Con nuevos restaurantes en el barrio, la probabilidad es todavía más alta de que se necesite el servicio.
Si se aprueba, el estacionamiento de 50 lugares en el Builders Exchange de San Francisco en la avenida South Van Ness, esquina con la calle 20, será el último en adoptar el servicio de valet.
“Lo que podemos ver en el futuro inmediato es que la demanda de estacionamiento, en especial en la noche, aumentará bastante”, dijo Phillip Lesser de la Asociación de Comerciantes de la Misión, quien dirige la propuesta de valet parking en el Exchange. “El estacionamiento se reducirá considerablemente”.
La demanda provendrá de restaurantes ya aprobados que abrirán el próximo año. Dichos lugares incluyen al Salón de Conservación del Oeste, un local de jazz y restaurante capaz de tener hasta 300 clientes; y West of Pecos, un restaurante de 3,000 pies cuadrados.
Además, hoy día varios lotes usados como estacionamiento se convertirán en vivienda en los próximos años.
Lesser declaró que el valet parking ofrece una solución a una tendencia en aumento en el barrio.
“Nos estamos dando cuenta que la Misión tiene dinámicas diferentes dependiendo de la hora del día”, dijo. “En el día hay gente diferente de la que hay en la noche”.
Los restaurantes Locanda, Foreign Cinema y Andalu ya ofrecen valet parking. Los estacionamientos como el de las calles Hoff y 16 también brindan el servicio.
Ryen Montzet, de 32 años de edad, copropietario de Pristine Parking, el cual brinda estacionamiento para Foreign Cinema, Andalu y Locanda, opinó que el negocio en la Misión ha aumentado con el paso de los años.
“Sí, hay gente que tiene Bentleys y que quieren estacionar en algún lado”, dijo. “También hay personas de la tercera edad que simplemente no pueden lidiar con caminar largas distancias”.
Durante años, los vecinos del Building Exchange han querido rentar lugares en su estacionamiento privado. El estacionamiento ya está equipado con cámaras de vigilancia y está vacío una vez que los contratistas se van al final el día.
El Exchange no aceptó debido a los costos de mano de obra y problemas de responsabilidad asociados con administrar un estacionamiento, dijo Deanna Johnson, directora ejecutiva de la cooperativa propiedad de los contratistas.
Eso cambió cuando Lesser se acercó al Exchange para que se convirtiera en un servicio de valet parking por la noche.
“Phil y su familia solían tener un negocio, Lesser Glass and Mirrors… ya lo conocíamos, así que fue una venta fácil”, dijo. “Generará ganancia para nosotros así como para la ciudad”.
Si se aprueba, el plan le permitirá a una compañía de estacionamiento que administre el servicio de valet en el estacionamiento de 6p.m., a 3 a.m. La propuesta, la cual todavía se encuentra en las primeras etapas de planeación, designaría un puñado de lugares para compañías de servicio de renta de autos.
Para la asociación de constructores, la cual abre de 7 a.m., a 5 p.m., fue difícil negar la propuesta. Una compañía independiente se ocupará del servicio de valet y asumirá cualquier responsabilidad. Mientras tanto, el Exchange podrá aprovechar su estacionamiento.
Para encargarse de la demanda de lugares para estacionar por la noche, Lesser y otros ya han trabajado con la Oficina de Transporte Municipal de San Francisco (SFMTA, por sus siglas en inglés) para convertir secciones de calles comerciales en lugares con parquímetro durante el día y zonas de descarga por la noche.
Algunas partes del lado sudeste de la cuadra 700 de Valencia, cerca de la calle 18, y el lado noroeste de la cuadra 2800 de la calle Misión, cerca de la calle 24, operan actualmente de dicha forma.
El Departamento de Urbanismo inevitablemente aprueba proyectos y no toma en cuenta el tránsito adicional que nuevos restaurantes puedan atraer al argumentar que las opciones de transporte público deberían impedir que los comensales manejen.
Aunque BART y Muni están cerca, no es realista esperar que todo mundo tome transporte público, opinó Lesser.
“Yo estoy por otras alternativas y hacer que lleguen a BART —nadie está más entusiasmado con eso que yo”, dijo. “La realidad es que no vamos a hacer que todo mundo deje de usar sus automóviles. Necesitamos sacarlos de sus autos tan pronto como sea posible”.
Existen varios pequeños estacionamientos con servicio de valet en la calle Valencia, pero se llenan pronto, dijo Lesser. Esto hace que muchos conductores den vueltas en el barrio y que de vez en cuando obstruyan las cocheras de la gente —incluyendo el de Lesser.
Hasta ahora, el único obstáculo en contra del servicio de valet no ha sido la gente preocupada con la elitización sino los ciclistas.
Después de que Mission Mission publicó un artículo titulado “nuevo servicio de valet en Locanda en Calle Valencia significará largas filas de autos estacionados en el carril para bicis”, Montzet cree que algunos de sus lectores le dieron una calificación de una estrella en Yelp a las reseñas de Locanda y se quejaron con la SFMTA.
Sin embargo, eso no es todo lo que sucedió. Montzet dijo: ese lugar para servicio de valet en las calles 16 y Valencia es pequeño y el servicio no puede tener autos en una fila mientras esperan al encargado. Para los ciclistas, un grupo de votantes en aumento en la ciudad, obstruir el carril de bicicletas es un problema de seguridad.
“Lo hermoso de San Francisco es que es un lugar muy amistoso, es de mente abierta y todo mundo tiene que trabajar en equipo”, dijo Montzet. “Yo ando en bicicleta y patineta; si el auto está en el camino, lo único que tienen que hacer es llamarme en lugar de hacer que todos se metan en problemas”.
La compañía hará un letrero para advertirle a los conductores que no obstruyan el carril para bicicletas, y añadirá personal para impedir que los conductores obstruyan el carril de bicis, dijo.
Montzet declaró que habría hecho dichos cambios si la gente hubiera hablado con él directamente en lugar de haber difamado a su compañía.
“No es como si le estuviéramos diciendo descaradamente a la gente que se chi— y no atendiéramos sus llamadas; no he recibido una sola llamada telefónica”, dijo y aclaró que su número de teléfono personal está en el letrero de servicio de valet. “Tratar de hacer que la gente escriba malas reseñas y quejarse de la compañía no está bien. Son los trabajos de la gente y el estilo de vida lo que está en riesgo”.

