La semana pasada, la congresista Nancy Pelosi dio algunas nuevas soluciones a los 15 propietarios de pequeñas empresas que se reunieron en el Distrito de la Misión para hablar sobre la principal inquietud que tienen en cuanto al acceso a préstamos y otros recursos financieros.
Pelosi señaló que la legislación actual no ha tenido éxito en ayudar a las pequeñas empresas al obtener préstamos, pero prometió que “vamos a seguir sus propuestas… no vamos a hacerles perder su tiempo”.
La dificultad que las pequeñas empresas han tenido en la obtención de préstamos no es algo nuevo, según le dijo William Ortiz Cartagena, quien es propietario de Gentle Parking LLC, a la congresista en el evento al que sólo se podía asistir con invitación y el cual se llevó acabo en el Café de la calle Florida. Desde la crisis financiera de 2008, precisó, el crédito se ha reducido.
“Saber que nuestros negocios están pasando por tiempos económicos difíciles, el no tener acceso al crédito es un gran obstáculo”, dijo Víctor Bianco, quien habló a favor de la Red de Negocios Latinos, un grupo de cerca de 50 ejecutivos en el Distrito de la Misión. “Las barreras a las que nos enfrentamos son enormes. Los bancos no están dando crédito tan fácil”.
Como representante de minorías en la Cámara, Pelosi le ha pedido a casi 200 representantes del congreso que hablen con propietarios de pequeñas empresas en sus distritos sobre cómo el gobierno federal puede ayudar a las pequeñas empresas. Pelosi espera que las propuestas puedan ayudar a canalizar los esfuerzos de creación laboral del presidente Barack Obama.
“El préstamo es el problema más grande”, dijo Erick Arguello, cofundador y presidente de la asociación de Comerciantes y Vecinos de la Calle 24. “Escuché de los comerciantes que les gustaría que el gobierno federal trabaje con los bancos para ayudar a que las regulaciones de préstamo sean menos duras o para crear un paquete en el que las pequeñas empresas, los negocios y los bancos puedan trabajar en conjunto”.
El hacer que los bancos le presten a las pequeñas empresas ha sido algo que la administración de Obama ha eludido de manera sistemática. La ley laboral para pequeñas empresas, la cual se aprobó en 2010, intentó ofrecer cierto sosiego con la promesa de destinar $30 mil millones de dólares a bancos pequeños para otorgar préstamos a pequeñas empresas.
Incluso así, ha tenido poco éxito. Sólo alrededor de $4 mil millones de dólares han sido destinados a pequeños bancos, los cuales no han usado el capital exclusivamente para préstamos a pequeñas empresas.
Sin embargo, después de haber escuchado las inquietudes de los propietarios de pequeñas empresas, la congresista señaló que la ley laboral para pequeñas empresas es un paso en la dirección correcta aunque no dijo mucho sobre el camino hacia soluciones específicas.
“No estoy satisfecha del todo con los resultados, pero por lo menos es un buen camino por donde empezar”, dijo Pelosi sobre el Fondo de Préstamos para Pequeñas Empresas.
En promedio toma alrededor de $10,000 dólares echar a andar una pequeña empresa, según un estudio del Índice de 2006 para Pequeñas Empresas de Wells Fargo/Gallup. Eso significa que el Fondo de Préstamo para Pequeñas Empresas le ha ayudado a 400,000 propietarios que aspiran a tener pequeñas empresas, suponiendo que ese dinero se les prestó en su totalidad.
“Quiero estar segura de que quien sea que obtiene dicho dinero en esta área lo usa para el propósito correcto, no para asegurarse de que su banco tenga más recursos sino para en realidad prestarle a las pequeñas empresas”, dijo Pelosi.
Respecto a la petición de Pelosi, Mark Quinn, director del distrito de San Francisco para la Administración de Pequeñas Empresas Estadounidenses, agregó que la administración impuso un récord este año al prestar más de $17 mil millones a nivel nacional. De dicha cifra, más de $4 mil millones se destinaron en préstamo en California y cerca de mil millones en el Área de la Bahía, dijo Quinn.
Aún así, reconoció que los bancos prefieren prestarle a los negocios más grandes.
“El reto que todos tenemos es encontrar maneras para llegar a pequeños créditos”, dijo Quinn. “Nos damos cuenta de que cuando uno pone incentivos para los bancos es entonces cuando dan préstamos mayores. Lo que necesitamos es otros que puedan hacerlo —microprestamistas, organizaciones sin fines de lucro— para centrarse realmente en tratar de llegar a dichas pequeñas empresas”.
Otros propietarios de negocios hicieron reconocer sus inquietudes sobre la falta de recursos disponibles para capacitar a empleados. Para Robert Sánchez, propietario de Casa Sánchez, encontrar empleados calificados ha sido difícil, y no siempre puede invertir el tiempo y el dinero para capacitar a nuevos empleados.
“Casi siempre tenemos una vacante disponible que no podemos llenar, algunas veces simplemente no tenemos a esa persona que reúne nuestros requisitos”, dijo Sánchez. “Incluso a nivel de principiante, cuando una persona tiene que hacer productos alimenticios, exigimos cierto conocimiento de inglés y casi siempre un conocimiento competente de computadoras”.
Pelosi reconoció esta inquietud y agregó que es importante dar créditos fiscales a los negocios, los cuales no podrían capacitar a empleados sin esa ayuda. Sin embargo, no señaló ningún programa actual que pueda reducir dicho obstáculo.
“Uno de los debates que tenemos a menudo es que si le damos créditos empresariales por capacitar a la gente ¿sería posible que capaciten a dichas personas de cualquier forma o no?”, dijo Pelosi. “En lugar de dar dinero a las grandes empresas, que de cualquier manera van a capacitar a la gente, deberíamos presentarlo ante las pequeñas empresas”.
Aunque cualquiera de las propuestas discutidas en la reunión podrían materializarse en iniciativas importantes, es algo que — en Washington —permanece improbable ya que el control republicano en la Casa de Representantes ha frustrado el proyecto de ley para trabajos estadounidenses del presidente Barack Obama. Sin embargo, cuando se le pregunto esto, Pelosi se mostró en desacuerdo.
“Soy más optimista porque lo que la gente ha estado diciendo es que apoyan a las pequeñas empresas”, dijo; “lo que hemos escuchado aquí el día de hoy es muy pragmático… se trata de sentido común sobre lo que necesitamos hacer si vamos a comprometernos en el desarrollo de pequeñas empresas”.
La oportunidad de hablar con la congresista le dio a los propietarios de pequeñas empresas una esperanza. Erin Archuleta, copropietaria de ICHI, una compañía de sushi, precisó creer que el verdadero cambio podría ser resultado de la reunión ya que ha habido reuniones similares en todo el país.
No obstante, Arguello reconoció que cualquier cambio sería difícil de lograr.
“Creo que es un reto, y tomará tiempo y mucho trabajo hacer que las cosas se encarrilen otra vez”, dijo; “pero creo que con una reunión como esta, en donde podemos hablar frente a frente, es algo que siempre tiene un impacto mayor”.

